Abandona el cargo de gobernador el 10 de junio

Ordóñez dejará el Banco de España un mes antes de lo previsto

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ha comunicado hoy al presidente del Gobierno su decisión de adelantar la fecha de cese en su cargo al 10 de junio, en lugar del 12 de julio, que es cuando acaba su mandato.

Según un comunicado remitido por el organismo regulador, el sucesor de Ordóñez podrá así incorporarse al puesto de gobernador el 11 de junio, en plena vorágine de la crisis de Bankia.

Ordóñez cierra un mandato de cinco años y once meses al frente del Banco de España algo distanciado de los últimos acontecimientos financieros. Según reza la nota, Ordóñez "piensa que con la aprobación por el Consejo de Gobierno de las Cuentas del Banco y la liquidación del Presupuesto, así como con la presentación del Informe Anual la semana próxima, se cierra su mandato".

La fecha elegida, el 11 de junio, coincide con el límite para recibir los planes de las entidades financieras para cumplir con la última reforma. Ordóñez considera que a partir de ahí "se abre una nueva etapa donde han de tomarse decisiones muy importantes, como la aprobación de los planes derivados del real decreto o los trabajos relacionados con las evaluaciones de las consultoras privadas sobre nuestro sistema bancario", una operación decicida por el Gobierno.

Ordóñez justifica su decisión afirmando que bajo su mandato solo tendría un mes para afrontar ese decisivo periodo. Por ello, cree que su decisión es la mejor tanto para el regulador como, "sobre todo, para el nuevo gobernador, que así podría participar plenamente en todas esas importantes decisiones desde el primer momento".

La renuncia llega el mismo día en que el Grupo Popular del Congreso ha vetado la comparecencia de Ordóñez para explicar su actuación con respecto a Bankia (sí declarará mañana ante el Senado), y menos de una semana después de que el Gobierno nombrase a Luis Linde consejero del Banco de España.

Según la nota del Banco de España, Rajoy ha entendido que la decisión de Ordóñez "favorece una transición ágil y eficiente en el puesto de gobernador y servirá para que el Banco de España siga aportando su conocimiento y profesionalidad en la resolución de los problemas de nuestra economía y su sistema bancario".

Reforma de las cajas y crisis de Bankia

El mandato de Miguel Ángel Fernández Ordóñez al frente del Banco de España ha estado presidido por la crisis financiera global, multiplicada en España por el estallido de la burbuja inmobiliaria.

Ordóñez fue protagonista en la gestación del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria y también de la reestructuración de las cajas de ahorros, con un proceso de fusiones que ha dividido por cuatro el número de entidades.

El gobernador perdió peso a partir de la victoria del Partido Popular en las elecciones generales del pasado mes de noviembre. Desde entonces, el Gobierno de Mariano Rajoy ha aprobado dos reformas financieras destinadas a elevar los colchones de protección frente a los activos inmobiliarios, y en los últimos días ha protagonizado el caso de Bankia. Ya en el último tramo de su mandato, Ordóñez apenas ha tenido voz en la mayor nacionalización de la historia de España.

En los últimos días, cuando desde algunos grupos políticos comenzaron a exigirse responsabilidades sobre la gestión de Bankia, varios miembros del Partido Popular (como su secretaria general, Dolores de Cospedal) atacaron directamente a Ordóñez por su calidad de supervisor.

Antes de ser nombrado gobernador del Banco de España, en marzo de 2006, Ordóñez fue secretario de Estado de Hacienda en el primer Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, con Pedro Solbes al frente de Economía.

Previamente, había sido presidente de la Comisión Nacional de Competencia y de la Comisión Nacional Eléctrica, además de secretario de Estado de Economía en el primer Gobierno de Felipe González (1982-1986).