Finanzas

31.800 millones de ladrillo lastran el balance de BFA

Los activos adjudicados de la matriz de Bankia crecieron en 2011 un 15,2%

El peso del ladrillo en la matriz de Bankia es cada día mayor y la búsqueda de una solución a este problema empieza a ser una prioridad nacional para que la banca recupere su credibilidad. Banco Financiero y de Ahorros (BFA), que controla el 52,4% del banco presidido por Rodrigo Rato, acumula 31.798 millones de euros de activos problemáticos vinculados al inmobiliario (el 17% del total del sector). Los directivos de la entidad insisten en su capacidad para digerir en solitario semejante atracón de ladrillo, pero cada vez son más las voces que creen que tendrá que recurrir a una sociedad de liquidación con algún tipo de apoyo público.

Los últimos datos sobre la exposición inmobiliaria los desveló BFA el viernes, al remitir a la CNMV las cuentas anuales consolidadas de 2011. Según este documento, la entidad acumulaba en diciembre 13.951 millones de euros en activos adjudicados, un 15% más que un año atrás.

Esta cartera, que cuenta con coberturas por importe de 4.869 millones de euros (el 34,9% del total), está compuesta principalmente por viviendas recibidas tras ejecuciones hipotecarias (3.494 millones), suelo (5.290 millones), promociones terminadas (1.809 millones) y promociones en curso (782 millones). Todos estos capítulos han crecido con fuerza desde junio de 2011, últimos datos disponibles hasta el viernes.

BANKIA 1,78 2,65%

A la colosal cifra de adjudicados, que convierte a BFA en la primera inmobiliaria de España, se suman los créditos con problemas de empresas promotoras e inmobiliarias. En concreto, se trata de 10.564 millones en créditos dudosos -aquellos en los que ya ha habido impagos de alguna cuota- y 7.283 millones en créditos subestándar -en los que no ha habido impagos, pero sí un riesgo objetivo de que se produzcan-.

Estos 17.847 millones de euros representan casi la mitad del crédito promotor y tienen un nivel de cobertura del 38%, una de las más altas entre las grandes entidades.

El problema que acarrea el grupo BFA-Bankia es que el mercado empieza a dudar incluso de sus activos sanos. Los analistas señalan que la entidad renegocia las condiciones de préstamos con constructoras, a través de alargamientos de plazos, lo que podría enmascarar la morosidad real del grupo.

En el documento remitido a la CNMV, la alianza de Caja Madrid, Bancaja y otras cinco pequeñas cajas, reconoció que durante 2011 ha refinanciado créditos por importe de 9.920 millones de euros.

La difícil digestión del ladrillo por parte de BFA también se pone de relieve al analizar las tasas de morosidad. En el sector inmobiliario ha llegado al 20,2%, mientras que el ratio global cerró 2011 en el 8,66%, frente al 7,61% de media en el sector.

Las cifras

8,6 es la tasa de morosidad que alcanzó el grupo BFA-Bankia al cierre de 2011, frente a la media del 7,61% del sector.

15% es el incremento de la cartera de activos inmobiliarios adjudicados, respecto a 2011.

5.290 millones de euros brutos acumula en suelos.

Unas cuentas fuera de plazo y sin auditar

Todo el sector está de acuerdo. Hay que acabar ya con las especulaciones sobre el sistema financiero. Y así, además, lo reclamó el jueves pasado el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi. El viernes se intentó despejar una de las grandes incógnitas que pesaban sobre el sector. La cuenta de resultados y el balance de Bankia y su matriz, BFA. Pero las poco ortodoxas formas en las que se dieron a conocer las cuentas del tercer grupo financiero del país no hicieron más que acrecentar los rumores.

Bankia y BFA remitió a la CNMV sus resultados consolidados correspondientes al pasado ejercicio sin la firma del auditor, Deloitte, y fueron publicados como hecho relevante con cuatro días de retraso sobre la fecha tope legal para su presentación al ser una empresa cotizada. Este retraso se produce justo en un momento en el que el grupo que preside Rodrigo Rato se encuentra en el centro de un debate sobre si puede hacer frente a los nuevos requerimientos de capital y provisiones en solitario o necesita alguna medida adicional exterior. La fecha definitiva para ello finaliza el 31 de este mes.

Bankia se defiende y asegura que depositó las cuentas en la CMNV el lunes pasado, aunque reconoce que sin la auditoría. Pero que la configuración de la información remitida "no permitió utilizar el sistema informático preceptivo para publicar las referidas cuentas" y tuvo que reenviarlas el 3 de mayo.

La CNMV asegura que, pese a todo, Bankia tenía que haber entregado las cuentas auditadas, algo que no hizo. Fuentes de Bankia afirman ante ello que ha sido el propio auditor el que ha pedido un plazo mayor para realizar su trabajo, "dada la complejidad de un grupo nuevo durante el ejercicio 2011, en el que se produjo la transformación de las siete cajas en un banco" con tres procesos de segregaciones de activos. Deloitte, mientras tanto, prefiere no hacer comentarios y directamente remite a Bankia. El grupo financiero asegura que entregará el informe de auditoría la próxima semana, que estará acompañado de la convocatoria de la junta de accionistas.