Críticas desde la comunidad

Cataluña se queda sin 978 millones pendientes

"El presupuesto se queda donde se queda. No podemos más". Así ha justificado esta mañana el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que las cuentas no incluyan el pago de 978 millones pendientes a Cataluña.

En las cuentas presentadas esta mañana por Montoro, no se recoge los 219 millones de euros que el Estado debía pagar a la Generalitat por la liquidación de la disposición adicional tercera del Estatut correspondiente al ejercicio 2009, la referida a infraestructuras. Tampoco aparece mención alguna a los 759 millones de euros que el Gobierno de Zapatero dejó a deber del Fondo de competitividad de 2008.

"No es el momento de financiar lo que sería más gasto para cualquier comunidad", se ha justificado el ministro. Desde Cataluña, Esquerra Republicana ha criticado las cuentas, "las peores desde la restauración de la democracia".

Los presupuestos del año pasado recogían el pago de 950 millones de euros a Andalucía, Aragón, Castilla y León, Cataluña e Islas Baleares "en cumplimiento de lo establecido en materia de inversiones en sus respectivos Estatutos de Autonomía". La cuantía no se pagó y quedó pendiente. Las cuentas para 2012, sin embargo, no incluyen un euro de esta partida. "No podemos hacer más", ha zanjado Montoro tras presentar unos presupuestos que recogen que las transferencias del Estado a las comunidades ascenderán a 27.735 millones de euros, un 9,7% más que en 2011.

Disgusto en la Generalitat

El portavoz del Govern, Francesc Homs, ha reconocido que los presupuestos estatales para este año no gustan "nada" a la Generalitat, porque no cumplen "el compromiso" del PP de incluir el pago de las deudas pendientes con Cataluña, pero aún espera corregir las cuentas en el trámite parlamentario.

Tras la reunión del Govern, Homs ha reaccionado al hecho de que los Presupuestos Generales del Estado para 2012 no incluyan los 219 millones de euros que el Estado debía pagar este año a la Generalitat por la liquidación de la disposición adicional tercera del Estatut correspondientes al ejercicio de 2009.

Homs ha recriminado que se cargue sobre "las espaldas de las comunidades autónomas y de la Generalitat el esfuerzo que tenía que haber hecho" con mayor intensidad la administración del Estado.

"No se atreven a tocar los sueldos de los funcionarios y en cambio sí modifican partidas de servicios que afectan directamente a la gente, como la dependencia, el transporte público o la formación ocupacional", ha denunciado.

Sin embargo, el Govern no da la batalla por perdida y se propone "aprovechar todos los recursos políticos" a su alcance para que esos pagos pendientes a Cataluña acaben siendo consignados durante la tramitación de los presupuestos en las Cortes y ha aseverado que "la partida no está cerrada" ya que todavía hay dos meses de margen.

Hasta que se agote la negociación y se conozca cómo quedan definitivamente los presupuestos, el Govern no hará un balance del impacto sobre las finanzas de la Generalitat y sobre su objetivo de reducción del déficit para este año.

El portavoz ha mantenido un tono comedido al formular sus críticas al proyecto presupuestario y ha evitado hablar de "condiciones sine qua non" en la negociación, para no dar la impresión de que pone "una pistola en el pecho" de Rajoy.

De entrada, ha diferenciado la actitud del anterior Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero -al que en su día tildó de "moroso" por no pagar los 759 millones de euros que oficialmente se comprometió a abonar en 2011- de la postura del actual ejecutivo central.

Incluso ha dado a entender que este nuevo incumplimiento en relación con el pago de las deudas catalanas no tiene por qué afectar a las relaciones parlamentarias entre CiU y el PPC en Cataluña.

"No vinculamos una cosa con la otra", ha asegurado Homs, que ha disculpado al PPC que preside Alícia Sánchez-Camacho de la decisión del Gobierno español de no consignar los 219 millones pendientes de pago: "Nos costaría imaginar que los responsables de esto sean los del PPC".

Pero por la misma razón ha recordado a los populares que no pueden exigir a CiU que apoye ahora los presupuestos estatales en reciprocidad con el aval del PPC a las cuentas de la Generalitat.