Los nombres de Cajasol, Caja Navarra, Caja Burgos y Caja Canarias continuarán

CaixaBank potenciará las marcas de Cívica para la obra social

La Caixa y Banca Cívica perfilan este fin de semana en Madrid los últimos flecos para cerrar un acuerdo por el que la primera entidad absorberá a la segunda. Ambas entidades celebrarán el lunes sus respectivos consejos extraordinarios para aprobar la operación. Tras la fusión, Banca Cívica desaparecerá, pero se mantendrán las marcas de las cajas que la integra: Navarra, Burgos, Canarias y Cajasol para desarrollar la obra social en sus regiones de origen.

Logotipos de Caixabank y Banca Cívica
Logotipos de Caixabank y Banca Cívica

El viernes Banca Cívica aceptó las condiciones que un día antes había aprobado el consejo de CaixaBank para ser absorbida. Ahora faltan cerrar algunos flecos como terminar de perfilar la valoración definitiva de la entidad que copresiden Antonio Pulido y Enrique Goñi para fijar el canje de la operación y definir la nueva estructura organizativa del grupo resultante.

Equipos de ambas entidades trabajan hoy y mañana en Madrid para concluir el acuerdo que presentarán el lunes por la tarde a sus respectivos consejos extraordinarios de administración. De momento, el principio de acuerdo alcanzado el viernes por la tarde incluye que Antonio Pulido y Enrique Goñi se integren en CaixaBank, aunque hasta ahora se desconoce cuál serán sus funciones, pero dado el peso de la entidad catalana lo más posible es que sus cargos sean más representativos que operativos.

Para absorber a Banca Cívica el grupo que preside Isidro Fainé ha diseñado un modelo cuyo principal objetivo es conservar las marcas de las cajas en sus regiones de origen para que desarrollen su obra social. De esta forma, CaixaBank operaría teóricamente como un 'holding' del que colgaría Cajasol, Caja Navarra, Caja Burgos y Caja Canarias, como marcas regionales que serían las encargadas de gestionar la obra social del grupo en sus respectivas zonas territoriales. Parece que Banca Cívica sí desaparecerá como marca, según las negociaciones que se están llevando a cabo en estos momentos.

CAIXABANK 1,62 -0,95%

Fainé es un claro defensor de las cajas de ahorros sobre todo por su principal función: evitar la exclusión financiera de una parte de la población y la obra social. Por ello, ha querido que esta operación no sea solo una mera absorción sino que se refuerce y se impulse la obra social de las cuatro cajas que integran Banca Cívica con fondos de La Caixa y evitar que desaparezcan las marcas.

Esta fórmula sería la que se volvería a aplicar en el caso de que el grupo catalán realizase nuevas fusiones en este proceso de reestructuración del sector financiero. La Caixa no solicitará ayudas para absorber a Banca Cívica.

Mientras, Banca Cívica, que se ha visto abocada a fusionarse al no poder hacer frente a las nuevas dotaciones para sanear sus activos inmobiliarios, asegura que mantiene aún sobre la mesa dos ofertas de integración en el caso de que el lunes los consejos no aprueben la operación con La Caixa, algo que a estas alturas parece muy improbable.

Una es la de Ibercaja, con quien llevaba varios meses negociando y ya habían cerrado un protocolo de fusión, en la que no se necesitaban ayudas públicas para llevar adelante la integración. Pero la absorción de Caja 3 por parte de la entidad aragonesa enfrió el proyecto. Varias fuentes consultadas aseguran que Banca Cívica desconocía los pasos de Ibercaja con Caja3, razón por la que la entidad encabezada por Caja Navarra y Cajasol decidió dar prioridad a otras ofertas, como la de La Caixa, con la que ya había mantenido conversaciones informales. La operación de Ibercaja con Caja 3 alteraba los pesos de ambos grupos en la teórica entidad resultante a favor de la caja que preside Amado Franco, lo que situó a esta fusión en un segundo plano.

Fuentes de Banca Cívica aseguran que en estos meses también han mantenido negociaciones avanzadas, aunque no tanto como con Ibercaja, con BMN. A favor de esta operación estaba que contaban con la misma plataforma informática, pero la absorción de Banca Cívica, cuyas dotaciones para sanear sus activos inmobiliarios se elevan a 2.031 millones de euros (1.248 millones de euros en provisiones y 783 millones en capital) podía plantear la petición de nuevas ayudas al FROB. Banca Cívica y BMN cuentan con ayudas del FROB conocido como 1, en forma de participaciones preferentes, por las que pagan unos intereses del 7,75%.

Un precio muy inferior a los 2,2 euros

La clave ahora de la operación de Banca Cívica con La Caixa está en la valoración que ambos grupos están realizando en estos momentos de sus activos, lo que determinará el canje de la fusión.

La Caixa ha tomado como referencia la evolución de la cotización de Banca Cívica, que lleva en el parqué desde julio del pasado año. Pero también las ayudas que ha recibido este grupo como las nuevas dotaciones que deben realizar. Varias fuentes financieras apuntan a que el precio al que ha valorado la entidad catalana a Banca Cívica es inferior al cierre de la cotización de sus acciones del viernes, que fue de 2,22 euros por título tras caer un 6,33% sobre el día anterior y un 17,8% desde que la entidad navarrosevillana saliese a Bolsa.

La Caixa es cerca de 10 veces mayor que Banca Cívica. Las acciones de CaixaBank cerraron el viernes a 3,14 euros por título, con un descenso del 0,91% sobre la jornada anterior.

Banca Cívica se estrenó en el mercado con un descuento del 60% sobre su valor en libros. Fuentes conocedoras de las negociaciones que se están llevando a cabo este fin de semana reconocen que el precio será "muy, muy ajustado".

Varias fuentes añaden que el grupo que encabeza CAN y Cajasol necesitaría casi una década para hacer frente a las dotaciones del decreto de la reforma financiera si se toma como referencia los beneficios obtenidos por el grupo el último ejercicio.

El Banco de España ya reclamó a Banca Cívica que se buscara una pareja para su fusión en el primer trimestre del año, ya que su futuro en solitario no estaba garantizado.