Buffett y la carrera sucesoria
Warren Buffett dice que al fin ha identificado a alguien para reemplazarle cuando se retire. Apuntar a un sucesor en Berkshire Hathaway es un paso importante en la que será una de las transiciones más importantes desde que la antorcha se traspasara en Apple. Sin embargo, en su carta anual publicada el sábado, Buffett no dio ningún nombre.
Pocos titanes de la industria quieren llegar a estar incapacitados. Buffett no es una excepción. Pese a que ha contratado a dos administradores, Todd Combos y Ted Weschler, para hacerse cargo de los más de 100.000 millones de dólares que componen la cartera de inversión de la compañía, Buffett dejó claro que ninguno de los dos dirigirá Berkshire, aclarando que ambos responderían ante el futuro y misterioso sucesor.
La lista del Oráculo de Omaha tuvo que ser redactada de nuevo no hace mucho. David Sokol, que dirigió el negocio de aviación de Berkshire, era considerado por muchos el primero de la fila. Pero Sokol renunció en medio del escándalo del año pasado, tras comerciar con acciones de Lubrizol al mismo tiempo que recomendaba a su jefe comprar la compañía, lo que Buffett hizo por cerca de 10.000 millones. El episodio puso en duda las habilidades evaluatorias de Buffett, sobre todo cuando en principio defendió las actuaciones de Sokol.
Y a pesar de que Buffett ha hecho de Berkshire una potencia de inversión, él mismo ha tenido problemas con este extenso conglomerado. En 2011, la ganancia de la compañía del 4,6% en valor contable por acción resultó una de sus peores proyecciones desde 1965. Berkshire también quedó rezagada en 2009 y 2010.
Ajit Jain, que dirige el negocio de reaseguro de Berkshire, aparece como uno de los primeros en la sucesión. El mentor de Buffett, Ben Graham, decía que la esencia de la gestión de la inversión es la gestión de los riesgos. Buffett debería ayudar a sus accionistas a gestionar uno de los mayores riesgos en Berkshire, y decirles de forma precisa quién tiene en mente para ocupar su cargo.