La Bolsa y la deuda se tambalean mientras Powell enfría las expectativas de rebajas de tipos
El Ibex se apea de los máximos con la corrección de los bancos


El mercado de divisas marca el pulso de los mercados financieros. Tras cuatro sesiones consecutivas a la baja, el dólar logra contener la sangría. La decisión de la Reserva Federal de mantener los tipos sin cambios, junto con la defensa de una divisa fuerte por parte del secretario del Tesoro, Scott Bessent, se traduce en una recuperación de alrededor del 1% frente a sus principales cruces. “Creo que tanto los riesgos al alza de la inflación como los riesgos a la baja probablemente se han reducido un poco”, ha reiterado el presidente de la Fed, Jerome Powell. La debilidad del mercado laboral había llevado hasta ahora a la institución a mantener una política acomodaticia, pero con un empleo que muestra signos de estabilización, la presión para recortar tipos se desvanece.
A medida que se alejan las expectativas de recortes, la divisa se fortalece y las rentabilidades de los bonos repuntan: la deuda a dos años, la más sensible a la política monetaria, roza el 3,6%, mientras los títulos a diez años se sitúan alrededor del 4,25%. “Es probable que la Fed esté en pausa prolongada por los sólidos datos de actividad y las señalas de estabilización del empleo. Sin embargo, prevemos que la flexibilización se reanude más adelante ya que la moderación de la inflación permitirá dos rebajas este año”, señalan los analistas de Goldman Sachs. A pesar de los constantes ataques recibidos, Powell mantuvo un tono prudente y neutro, insistiendo en que la economía se encuentra en una posición sólida.
Si bien la decisión de mantener los tipos era ampliamente anticipada, la prolongación de este escenario impide a Wall Street retomar las ganancias. Con un contexto de valoraciones exigentes y cierta incertidumbre financiera, la reducción del precio del dinero era la gran esperanza para prolongar la racha alcista. Finalmente, el S&P 500 se alejó de los 7.000 puntos que tocó en la apertura y cerró completamente plano.
Con una economía que mantiene un ritmo de crecimiento sólido, una inflación que desciende con lentitud y un mercado laboral que muestra señales de estabilización, los operadores dan por hecho que la Reserva Federal mantendrá los tipos sin cambios, al menos, hasta junio. Según los futuros sobre fondos federales, la probabilidad de un recorte dentro de cinco meses ronda el 47%. Para entonces, el banco central contará, además, con un nuevo director. Aunque no hay anuncios formales, en los círculos financieros empieza a sonar con fuerza el nombre de Rick Rieder, director de renta fija BlackRock.
Powell aprovechó su intervención para aconsejar a su sucesor que se mantenga alejado de la política. En un contexto sacudido por los volantazos de la Casa Blanca y las presiones para rebajar los tipos, la independencia de la Reserva Federal se perfila como el único punto de estabilidad en un mercado cada vez más convulso.
Las grandes citas de la jornada —la reunión de la Fed y la publicación de resultados de las tecnológicas estadounidenses— se producen con los mercados europeos cerrados. En una sesión en la que las cuentas de ASML han superado las estimaciones y confirman que la demanda de la IA es sostenible, la ausencia de representantes del sector tecnológico han impedido al Ibex 35 sumarse a la euforia. Un día después de que la Bolsa española marcara un nuevo máximo, hoy los inversores optan por la recogida de beneficios.
La corrección del sector financiero, el negocio con más peso del mercado español y que tantas alegrías ha reportado en los últimos meses, acelera la tendencia. El Ibex 35 que la pasada sesión coronaba los 17.800 puntos, concluye la jornada con una caída del 1,1%, inferior al recorte de más del 1,5% que llegó a registrar en los momentos más bajistas.
A la espera de que las entidades vayan desfilando por la pasarela de resultados, las firmas de análisis hacen sus apuestas. Una semana después de que Jefferies escogiera a BBVA como la opción más atractiva de la Bolsa española, hoy RBC reconoce la capacidad de la entidad para generar rentabilidad para el accionista, pero considera que el potencial para seguir subiendo es limitado. La rebaja de la recomendación a igual que mercado se traduce en una caída del 2,8% en Bolsa y contribuye al retroceso del conjunto del sector financiero, que registra recortes en el entorno del 2%.
Pocos valores escapan a los recortes y de entre ellos destaca Repsol que avanza un 1%, apoyado por el repunte puntual del precio del crudo. El movimiento coincide con nuevas declaraciones del presidente de EE UU, Donald Trump, que advirtió de que el tiempo para alcanzar un acuerdo con Irán se reduce y que, en caso contrario, la respuesta sería más severa que el ataque estadounidense contra instalaciones nucleares iraníes el pasado junio. El aumento de la tensión geopolítica introduce volatilidad en el mercado energético.
En el resto de Europa, los movimientos son más contenidos. La apreciación del euro en las últimas jornadas actúa como factor de presión para las compañías exportadora. La fortaleza de la divisa europea combinada con las débiles venta de LVMH (-7,9%) se traducen en una caída del 1% para el Cac francés. Más reducidos son los movimientos en el resto de índices. El Dax alemán baja un 0,2%, frente al 0,5% del FTSE británico.
Con los mercados cerrados, Microsoft, Tesla y Meta darán a conocer sus resultados. “Hasta ahora, la temporada de resultados en tecnología nos ha sorprendido positivamente”, señala Karen Kharmandarian, directora de inversiones en renta variable temática de Mirova. En la misma línea se mueve Chris Brigati, analista de SWBC, que considera la operativa ligada a la IA continúa avanzando con fuerza y anima a los inversores a mantener una visión constructiva sobre el crecimiento a corto plazo.
Aunque el dólar ha interrumpido su racha de caídas, las perspectivas no son halagüeñas. Los analistas de ING consideran que el ajuste podría no haber concluido y estiman que el dólar aún tendría margen para depreciarse en torno a un 3% adicional a corto plazo. Junto al dólar, el yen también experimenta fuertes oscilaciones y hoy sube un 1% después de que el secretario del Tesoro de EE UU haya asegurado en una entrevista a la CNBC que el Gobierno estadounidense no busca intervenir en el mercado del yen japonés.
La salida de capitales del dólar, habitual refugio para el dinero en tiempos de tormenta, está inflando, el precio del oro. El metal amarillo sigue rompiendo nuevas barreras y se sitúa al filo de los 5.300 dólares.
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