Alquiler de huertos ecológicos en pleno centro urbano
Tomates con sabor a tomate
Tomates con sabor a tomate

Tomates con sabor a tomate

Como en el campo pero en la ciudad. Cada vez son más las personas que se animan a alquilar un pequeño huerto a las afueras de su ciudad para cultivar sus propios pimientos y tomates.

Varias empresas en toda España han puesto en marcha esta iniciativa bautizada como "huertos urbanos" que están resultando todo un éxito.

La Huerta de Montecarmelo es una iniciativa de la Fundación Carmen Pardo-Valcarce situada a pocos kilómetros de la madrileña Plaza Castilla. Esta entidad se caracteriza por su compromiso y dedicación a la inserción social y laboral de personas con discapacidad intelectual. Impulsado por Sandra Carretié, la huerta lleva en marcha desde marzo de 2011.

En estos "huertos urbanos" trabajan 11 jóvenes con discapacidad intelectual, que bajo el cargo de "personal Keeper" se encargan de mantener perfectos los 145 "huertos solidarios" que forman el recinto.

El modus operandi de La Huerta de Montecarmelo es curioso. La fundación alquila parcelas de 20 metros cuadrados a un coste de 65 euros mensuales más una inscripción de 150 euros anuales. Además, te ofrecen la posibilidad de elegir entre tres tipos distintos de huertos: frutal, tradicional y jardín, dependiendo de los gustos del cliente y de los rendimientos que quiera obtener. En cualquiera de los tres se pueden cultivar las clásicas hortalizas como tomate, lechuga o zanahoria; plantas aromáticas como romero, tomillo o perejil; y flores de temporada como gladiolos y rosas.

Por otro lado, la fundación también oferta cursos y talleres de huerto, asesoramiento continuo para la mejora de los cultivos y hasta la posibilidad de aprender a hacer un espantapájaros.

Entre las últimas novedades que la fundación ha incorporado ha sido el "Huerto escuela", con el fin de enseñar la agricultura en estado puro. Este taller se imparte para los niños y no tan niños, donde se les iniciara en la horticultura y se les enseñará a elaborar semilleros y abonos, y técnicas tan variadas como la poda del tomate y el aclareo de la zanahoria. Una forma divertida y educativa de entretener a los más pequeños los fines de semana.

En Gavá, a 10 kilómetros de Barcelona, se encuentra Huertos de Ocio. El propulsor de este proyecto, Marc Piulachs, informático de profesión, recibió la finca en herencia y tras muchos problemas con el ayuntamiento decidió darle uso a los terrenos. Huertos de Ocio abrió sus puertas en septiembre de 2010 y basa su negocio en el alquiler de pequeñas parcelas de 25 o 50 metros cuadrados por un tiempo mínimo de seis meses, con opción de renovación un semestre adicional. El precio de estos terrenos oscila entre los 25 y los 50 euros, dependiendo de las dimensiones.

Este proyecto está pensado como "una actividad de ocio", donde la gente viene no solo a cuidar su huerto, sino también a pasar un rato divertido y a conocer gente. Ese es el motivo por el que se ha instalado un merendero, añade Marc.

El huerto cuenta con un agricultor profesional que se encarga de enseñar a los principiantes el uso de las herramientas, el cuidado del terreno y las técnicas de siembra. El perfil de este "agricultor urbano" es el de una persona joven, entre 30 y 50 años, que busca en esta actividad una forma diferente de ocio y de disfrutar del entorno rural, escapando así del ruido de la ciudad.

Pero además de disfrutar del campo y regar las plantas, también se puede "apadrinar una gallina". Por cinco euros al mes puedes añadir a tu huerto uno de estos animales y disfrutar de 24 huevos mensuales. Según los que los han probado dicen que son únicos.

Estos huertos urbanos son una forma de fomentar el consumo de productos ecológicos y el contacto continuo con la naturaleza, sobre todo, entre los más pequeños. La mejor manera de pasar una jornada de campo con la familia o los amigos, sin salir de la ciudad.