Emitió 2.500 millones en letras ayer tras recibir peticiones por 13.654

El Tesoro ha financiado ya el 74% de los vencimientos del primer trimestre

Los efectos de la inyección de liquidez a tres años del BCE siguen sintiéndose en las subastas de deuda. El Tesoro colocó ayer 2.500 millones en letras a tres y seis meses, el máximo previsto, y a tipos inferiores gracias a la fuerte demanda. Un resultado que ha permitido al Estado financiar ya el 74% de los vencimientos del primer trimestre.

æpermil;xito en la primera prueba del Tesoro después de que el Banco de España certificara el lunes el inicio de otra dura recesión con más paro. Los augurios del supervisor, que pronostica una caída del PIB del 1,5% este año y un crecimiento del 0,2% en 2013, apenas mermaron ayer el apetito por la deuda española. El Estado colocó 2.500 millones en letras a tres y seis meses ayer, logrando así el objetivo máximo fijado entre los 1.500 y los 2.500 millones.

La demanda de la banca resultó de nuevo decisiva y si bien es cierto que el Estado había sido menos ambicioso que en la subasta de diciembre -entonces se propuso captar entre 3.500 y 4.500 millones- las solicitudes ayer superaron con creces la oferta. El Tesoro recibió peticiones por 13.654 millones, lo que dejó el ratio de cobertura a tres meses en 4,32 veces, y en 6,87 veces a seis meses.

"La fuerte demanda viene influenciada por la situación en Europa y las previsibles bajadas de tipos de interés. Viene fundamentalmente de los bancos que en vez de llevar el dinero a la facilidad de depósito al 0,25% compran deuda a tipos superiores. Las previsiones de crecimiento deberían haber influido pero la subasta a tres años del BCE es lo que ha movido el mercado", explica Javier Ferrer, director de deuda pública de Ahorro Corporación. "El resultado está distorsionado por la abundancia de liquidez en el sistema. La demanda en el primario viene de residentes para hacer carry trade", coincide Miguel Arregui, analista de AFI.

La inyección de liquidez de 489.100 millones que realizó el BCE a tres años en diciembre está probando ser clave para asegurar el éxito de las subastas, al conseguir incentivar a la banca a destinar parte de los préstamos conseguidos al 1% a compras de deuda pública. Una operativa conocida como carry trade.

Pese a la elevada demanda, con todo, el Tesoro optó por ceñirse a los objetivos fijados. "El Tesoro prefiere sacrificar importe para colocar a tipos más contenidos, pero el resultado es bueno porque coloca a tipos inferiores a diciembre y en la parte alta del rango establecido", añade Arregui. "El Estado ha financiado ya el 74% de los vencimientos del primer trimestre y el 18% de todo el año. El Tesoro busca que sigan bajando los diferenciales y no quiere cargar la emisión de letras por los vencimientos que afronta en abril", añade Ferrer.

El Tesoro ha emitido 24.000 millones de euros en 2012, y aunque ya tiene cubiertos los vencimientos de enero (8.611 millones), febrero (14.374) y parte de marzo (9.502), es en abril cuando afronta los mayores compromisos del año. Deberá renovar letras por 9.558 millones de euros y bonos por 11.939 millones, un motivo que para algunos expertos ha provocado que limite las emisiones a corto plazo, especialmente en previsión de futuras bajadas de tipos de interés dado el deterioro económico en la región.

Entretanto, y gracias al interés suscitado, el Tesoro redujo ayer los costes de emisión por sexta vez en una subasta. La venta se saldó con la emisión de 1.400 millones en letras a tres meses a un tipo medio del 1,285% frente al 1,73% de la subasta de diciembre, mientras que el marginal se redujo al quedar al 1,33% frente al 1,88% anterior. Un patrón que se repitió en la colocación a seis meses. El tipo medio cayó al 1,845% desde el 2,43% anterior y el marginal se fijó en el 1,9% frente al 2,53% anterior.

La cifra

24.000 millones de euros es el total de deuda que ha emitido el Tesoro en lo que va de año; 7.400 millones en letras y el resto se ha colocado en deuda a medio y largo plazo.