Comparecencia del presidente del BCE

Draghi no ve necesarias más medidas no convencionales

Insiste en el carácter temporal de la rebaja de tipos y afirma que el resultado de las operaciones de liquidez a tres años han servido para demostrar que no hay necesidad de nuevas medidas adicionales.

Mario Draghi, presidente del BCE
Mario Draghi, presidente del BCE

Mario Draghi ha afirmado que no cree necesarias nuevas medidas no convencionales de cara a aliviar las tensiones financieras de la zona euro, ya que las subastas de liquidez están aportando estabilidad a los bancos de la eurozona. "La decisión de la subasta a tres años ha sido un seguro contra el riesgo de liquidez de la banca, ya que este trimestre vencían 200.000 millones de euros de deuda. Se ha evitado lo que podría haber sido una increíble restricción de la financiación, y ha señalado que "los bancos que están pidiendo dinero no son los que están repositando". "El objetivo es estimular el credito bancario porque el 80% del credito circula en Europa de ese modo".

El BCE ha mantenido los tipos de interés en el 1% en su reunión de hoy, y por lo que se desprende de las palabras de su responsable, no parece que vayan a reducirse en el futuro. Preguntado por si el éxito de la subasta de deuda a tres años puede permitir al BCE reducir las compras de deuda: "El objetivo del programa de deuda publica es trasmitir la politica monetaria. Aun vemos que el interbancario no funciona y, como he dicho antes, es reconfortante ver algo de apertura del mercado de deuda senior, pero estamos al principio de este proceso, esperemos que continúe".

En su comparecencia ante los medios, Draghi ha afirmado que el BCE detecta signos de estabilización en la actividad económica en la eurozona, aunque la expansión se verá frenada debido a las tensiones en los mercados financieros. Según sus palabras, "las perspectivas económicas están sujetas a una alta incertidumbre, y afronta riesgos sustanciales.Es muy pronto para expresar un juicio sobre la confianza en que la crisis se estabilice".

Durante 2012, las tensiones de los mercados no afectarán a toda la eurozona, según Draghi, y estas, allí donde se produzcan, no tendrían por qué afectar al riesgo de los países miembros. Inisite en que los gobiernos tomen medidas para la reducción del déficit y que se pongan en marcha todos los mecanismos fijados en el acuerdo de diciembre.

Ha confirmado que el PIB de la zona euro creció un 0,2% en 2011, debido a factores que frenan su evolución, como el descenso de la demanda mundial. Para Draghi, la actividad se recuperará gradualmente en 2012 gracias a las últimas medidas anunciuadas para el sector financiero y las dos previas bajadas de tipos. Ha reiterado la importancia de las políticas fiscales para corregir el déficit, algo que deben cumplir todos los países, tal y como se reafirmó en la última cumbre europea, y ha querido aclarar que las medidas tomadas en torno a Grecia son únicas y excepcionales en lo referente a la participación del sector privado en el rescate heleno.

Respecto a la inflación, ha resaltado que los riesgos están equilibrados, y prevé que se mantenga por encima del 2% en los próximos meses. Según Draghi, es "esencial" mantener la estabilidad de los precios a medio plazo.

También ha resaltado que las presiones de los costes, salarios y precios se mantendrán moderadas, y que el pacto fiscal debería estar perfilado en la cumbre del 30 de enero.

Draghi también ha tenido palabras para el expresidente del Banco Central de Suiza, Philip Hildebrand, que dimitió esta semana tras haber sido acusado de enriquecerse especulando en el mercado de divisas con información privilegiada. "Hemos perdido a un gran banquero central, pero el codigo del BCE nos previene de estos sucesos".