Ciencia & Salud

La ciencia encuentra un gran mercado

Las grandes instalaciones de investigación abren una oportunidad al sector privado de contrataciones por valor de más de 100.000 millones de euros.

La ciencia encuentra un gran mercado
La ciencia encuentra un gran mercado

Los científicos están experimentando actualmente cómo conseguir alcanzar los 100 millones de grados centígrados, la misma temperatura que en el interior del Sol. Para tal empeño necesitan una gran instalación, el ITER (reactor termonuclear experimental internacional, en sus siglas en inglés), que debería estar terminado en 2022. Aunque estos avances para la humanidad no salen precisamente baratos. Su presupuesto inicial, en el que intervienen la UE, EE UU, Rusia y China, era de 10.300 millones de euros, pero es previsible que finalmente se dispare, según fuentes conocedoras del proyecto.

Esta iniciativa ofrece oportunidades a todas las empresas que deberán construir las infraestructuras científicas y dotarlas de la tecnología necesaria. Gracias a este inmenso intento y a otras grandes instalaciones científicas se abre un mercado muy jugoso en el que todas las potencias están invirtiendo.

El mercado de las grandes instalaciones científicas para los próximos cinco años se cuantifica entre 30.000 y 100.000 millones de euros solo en Europa y Estados Unidos. Estos son los cálculos más conservadores que maneja Ineustar, una asociación empresarial recién creada para fomentar la industria de la ciencia en España. En esas cuentas no se incluyen ni el ITER ni el CERN, el otro gran proyecto europeo, ni los proyectos de la Agencia Espacial Europea (ESA).

El gran colisionador de hadrones (partículas subatómicas), el CERN de Ginebra (Suiza), es un proyecto de estudio de la materia que comenzó a funcionar en 2008. Su mantenimiento y el coste de operaciones, debido a los experimentos continuos, es elevado.

De hecho, estas grandes instalaciones tienen asociado un gasto de funcionamiento de entre un 8% y un 12% anual de su coste de construcción, lo que puede suponer numerosos contratos para pequeñas empresas especializadas.

"Por el volumen y porque es un sector tractor de la economía, donde se fomenta la cultura de la I+D y el riesgo, es muy importante que las empresas españolas participen en estos contratos, principalmente en los europeos", opina Francisco Javier Cáceres, director general de Ineustar. Actualmente, según los datos que maneja la asociación, existen en España 300 empresas que ya tienen alguna experiencia de trabajo en las grandes instalaciones científicas, beneficiándose de una participación pública de alrededor de 400 millones de euros.

La UE cuenta en la actualidad con una hoja de ruta para construir 38 grandes instalaciones en los próximos años (ver gráfico), con un coste cercano a los 14.000 millones de euros. Solo el láser Eurofel costará entre 1.200 y 1.600 millones de euros. Ya existen 325 infraestructuras de tamaño mediano y grande con un gasto de mantenimiento cercano a los 10.000 millones de euros, según un informe de la consultora Naider. En ese estudio se recogía, asimismo, que el mercado mundial de instrumentación supone 145.000 millones al año. EE UU también cuenta con una ambiciosa programación de nuevas instalaciones, e incluso Asia. "Hace poco estuve en una presentación en China y mostraron un mapa con las futuras instalaciones. Era espectacular", admite Cáceres.

La participación pública de España se centra en una quincena de proyectos internacionales, como el ITER o el CERN, en los que se pueden conseguir mayores retornos en modo de contratos y empleo, según Ineustar. De estas iniciativas, hay una en España, el Gran Telescopio de Canarias, de financiación 100% española. "España es deficitaria en grandes instalaciones científicas", reconocía un informe del CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial), y calculaba que los contratos para las firmas nacionales serían solo de 213 millones en 2012, unos 425 millones en cuatro años desde 2009.

Además, el sector se pregunta qué ocurrirá con los recursos públicos de estas obras científicas en Europa, en medio de una crisis financiera y una política de austeridad en el continente. "Las inversiones no deben cejar porque estamos ante grandes retos de la humanidad y tienen un reflejo inmediato en la capacidad para resolver problemas que nos preocupan, como el de la energía. Lo que está habiendo son renegociaciones de las inversiones de los países", concluye Cáceres.

Las cifras

100.000 millones de euros es la cuantía del mercado de las grandes instalaciones científicas en EE UU y la UE para los próximos cinco años.

38 nuevas grandes instalaciones científicas prepara Europa para los próximos años.

10.000 millones de euros son los costes de operaciones anuales de estos centros internacionales de I+D.