Italia. Los tecnócratas retrasan la jubilación y elevan las tasas para salvar 30.000 millones

Las lágrimas de Elsa Fornero, la ministra de Trabajo italiana, al presentar el domingo el plan de ajuste aprobado por el Gobierno de tecnócratas de Mario Monti, reflejan el sacrificio que se le impone al país. En concreto, un ajuste de 30.000 millones de euros hasta 2014, 12.000 aplicando tijera al gasto, y 18.000 aumentando la recaudación. El problema de Italia no es el déficit, que cerrará 2011 en el 4%, según la Comisión Europea, sino la deuda (120% del PIB) y sus 297.000 millones en vencimientos para 2012. "Quizá alguno no lo haya comprendido pero a Italia le quedan pocos meses de vida si no intervenimos rápido", argumentó Monti sobre la urgencia de aprobar el plan ante la presión de los mercados. El esfuerzo más doloroso lo soportarán los pensionistas, pues la revalorización de sus rentas será solo parcial, para quien reciba entre 467 y 936 euros al mes y nula para quien exceda esa cuantía. En paralelo, se acelera el plan que retrasa a 66 años la edad de jubilación y eleva la cotización mínima a 40 años. Del lado de los ingresos, el IVA pasa del 21% al 23%, y del 8% al 10% en el tipo reducido, mientras que se crea un impuesto patrimonial sobre la segunda y tercera propiedad inmobiliaria, y se recupera la tasa sobre primera residencia que eliminó Berlusconi. La idea de los tecnócratas es reinvertir 10.000 millones del ajuste en el crecimiento del país para tratar de eludir el fantasma de la recesión.