Cae a 356 puntos

La prima de riesgo española se aleja de la zona de rescate

La prima de riesgo española cayó 39 puntos básicos, hasta 356, ayudada por el éxito de la subasta del Tesoro, las compras de deuda del BCE, la inyección coordinada de los bancos centrales y la confianza en que Alemania ceda posiciones para alcanzar un acuerdo rápido que dé salida a la crisis.

El mercado de deuda ha dado un giro. Y son varios los factores que han favorecido la mejora. Primero, la inyección coordinada de los bancos centrales anunciada a mediados de semana. En segundo lugar, el éxito de la última subasta del Tesoro francés y español y las compras de deuda del BCE. Y por último, los avances que se están dando sobre la crisis, que han sembrado fuertes expectativas de cara a la cumbre de la próxima semana.

Ayer, el mercado interpretó inicialmente, en palabras del ministro de Finanzas Wolfgang Schäuble, que Alemania estaría dispuesta a crear un fondo comunitario para amortizar la deuda de los países cuando supere el 60% del PIB. Su mensaje aceleró la caída de los diferenciales de deuda, pero en realidad, su propuesta va encaminada al establecimiento de fondos nacionales. En cualquier caso, hay más confianza en que Alemania ceda posiciones para alcanzar un acuerdo rápido que dé salida a la crisis.

Cada uno de estos elementos se ha trasladado a las primas de riesgo. La española cayó en la última sesión 39 puntos básicos, el mayor descenso desde agosto, hasta cerrar en 356. Abandona así la barrera de los 400, considerada de no retorno para el mercado. El bono a 10 años pasó en una día del 6,2% al 5,7%.

En Italia, Francia y Bélgica ocurrió lo mismo. Los diferenciales bajaron más de 15 puntos. La deuda italiana a 10 años cayó por debajo del 7%.

El erario público español alcanzó el objetivo de colocar en el mercado deuda por 3.750 millones en plazos de tres, cuatro y cinco años, con éxito de demanda, ya que el ratio de cobertura fue de 2,72 veces. La rentabilidad ofrecida sigue elevada, por encima del 5%, pero contenida en comparación a la última subasta de letras a tres y seis meses, que superó el 5%, y a la de obligaciones a 10 años, que se acercó al 7%.

También hubo subasta en Francia, y obtuvo un resultado aceptable; alcanzó casi lo previsto, 4.346 millones, a un tipo de interés ligeramente por debajo a emisiones precedentes, salvo en el caso del plazo a 30 años, que se elevó del 3,72% al 3,94%.

Mientras, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, advirtió que los riesgos para la economía se han incrementado y que la compra de bonos por parte de la institución monetaria solo se puede hacer de forma limitada. Para él, la mejor medida pasa por un pacto fiscal. En esta línea se expresó igualmente el FMI, que anunció que previsiblemente revisará a la baja las estimaciones para la economía mundial

La mejora de la situación en los mercados de deuda no tuvo réplica ayer en la renta variable. El Ibex recortó un 0,34%, después de haberse anotado el día anterior el 3,96%. El Euro Stoxx cedió el 0,71%.

En Wall Street la sesión transcurrió sin sobresaltos. Al cierre, el S&P cayó el 0,19%.

El negocio en deuda privada supera los 5 billones

Bolsas y Mercados Españoles (BME) informó ayer sobre los volúmenes de negociación en noviembre. Para la renta variable ha sido un mes malo, con una caída de la contratación del 40%. Y de los 68.607 millones registrados, un 41% se ha concentrado en Telefónica.

De todas las partidas, la más sobresaliente es la de deuda corporativa, que acumula un volumen en el año de 5,05 billones de euros, cifra récord. Esta cuantía supone un 64,2% más que el mismo periodo de 2010. La negociación se centra en pagarés, cédulas y bonos.

BME es históricamente el mercado del mundo, dentro de los regulados, con mayor negociación de renta fija privada. Pero el interés de los inversores desde que se iniciara la crisis ha ido creciendo de forma espectacular. Al cierre de 2006, la negociación en deuda corporativa de BME fue de 900.201 millones, y a finales de 2007, cuando ya se había iniciado la crisis con el estallido de la burbuja inmobiliaria, se llegó a 1,10 billones.

Las admisiones a negociación durante el pasado noviembre supusieron un 90% más que el mismo mes de 2010.

La deuda pública, sin embargo, ha seguido una evolución contraria. El volumen de negociación acumula un descenso del 66% en el año.

Por otro lado, los warrants y certificados tuvieron un mes positivo, con un alza de la contratación del 7% en noviembre; en 2011 sube el 2,8%.