Política retributiva

El ejecutivo prefiere más salario fijo y menos bonus

El sueldo de los directivos sube un 6% desde la crisis

La crisis no ha cambiado la tendencia al alza de los sueldos de alta dirección, que de media se han elevado casi un 6% desde 2007, pero sí ha producido una variación importante en su composición. Si en tiempos de bonanza la mayoría de los ejecutivos prefería más salario variable ligado a los resultados, ahora reclama más pájaro en mano, con el objetivo de mantener en lo posible el poder adquisitivo (aunque descontada la inflación, este repunte se convierte en un retroceso del 3,1% y de pérdida de poder adquisitivo).

De esta forma, el porcentaje del salario destinado a bonus ha descendido en cuatro años entre tres y cuatro puntos porcentuales, según el Informe de remuneraciones elaborado por ICSA y EADA, presentado ayer en Barcelona. Los directores de producción, recursos humanos y comercial han sido los que más han aumentado la parte fija del sueldo frente a la variable.

El bonus del director general representa ahora el 24% de su salario y el 18% en el caso del director financiero. El director productivo cuenta ahora un 14% de retribución variable y un 86% de fija, casi la totalidad de su salario.

A cambio de este sueldo más estable, los directivos de las grandes corporaciones han soportado una caída de sus remuneraciones, todo lo contrario de lo que ha ocurrido en la mediana y pequeña empresa, donde la inexistencia de bonus ha favorecido los incrementos salariales.

Desde 2007, los sueldos de los principales directivos de las grandes compañías han bajado paulatinamente, con la excepción del director de finanzas y de recursos humanos, que crecieron respectivamente en este periodo un 2,65% y un 15%. El salario del director general es el que más ha soportado esta caída, con un descenso de un 24%, pasando de los 169.000 a 136.000 euros.

No ocurre lo mismo en la mediana y pequeña empresa, donde todos los directivos, y especialmente el máximo responsable de la corporación, ha elevado su remuneración. El director general ha pasado de cobrar 64.399 euros en la pequeña empresa a 71.382 euros en 2011, lo que supone un incremento de casi el 11%.

En las compañías de tamaño medio, la subida salarial del máximo responsable de la empresa ha sido algo menor, de un 5,5%, hasta los 115.882 euros en este año. Los directores de producción, finanzas y de recursos humanos de la mediana empresa superan todos los 60.000 euros y los de la pequeña empresa, los 50.000 euros.

La media retributiva de los empleados se sitúa en 21.636 euros, pero esto ha supuesto un alza desde los 19.588 euros, es decir, un 10,45% más desde que comenzara la actual crisis. El estudio elaborado por la consultora ICSA y EADA se ha realizado con datos recabados en agosto de este ejercicio tras analizar un total de 80.000 retribuciones de distintos sectores.

Menos coches y seguros médicos para el jefe

Los privilegios de los directivos también se están reduciendo. El informe concluye que "todas las compensaciones extrasalariales que suponen un coste directo para la empresa han sufrido una disminución".

En el caso del director general, cae el automóvil, los vales de comida, el seguro, los gastos y chequeo médico, así como la participación accionarial y el alojamiento. Sin embargo, el director de administración y finanzas tiene una subida generalizada en estos extras salariales, lo que supone también un cierto mimo a estos profesionales de los que tanto depende la trayectoria de la empresa.

El estudio asegura que ante la dimensión de la crisis, "las empresas tienen que replantearse el modelo retributivo actual basado mayoritariamente en las compensaciones de carácter estrictamente económico". En este sentido apunta no hacia los extras anteriormente citados, sino a otro tipo de incentivos, como la conciliación o las prácticas de desarrollo profesional, que podrían denominarse los valores intangibles.

Ernesto Poveda, presidente de ICSA Grupo y director del informe, asevera que "la profundidad de la crisis, que ya dura cuatro años, ha generado un estancamiento bastante notable en las remuneraciones. Los directivos e incluso los mandos, acostumbrados más a la consecución de objetivos, ven mermadas sus retribuciones que fueron las primeras en caer".

Para Jordi Costa, profesor de EADA, "los directivos son los primeros que se dieron cuenta de la crisis y reorientaron sus sueldos mientras que los empleados incrementan los mismos por el efecto de los convenios colectivos. De hecho, son los únicos que en el periodo 2007-2011 consiguen mantenerse por encima de la inflación acumulada".

Las cifras

136.000 euros es el salario medio que percibe un directivo de una gran empresa española en 2011. Antes de la crisis cobraba 169.000 euros.

71.382 es el sueldo que cobra un director general en una pequeña empresa y 115.882 euros en una mediana empresa. En 2007, el primero cobraba 64.399 euros.