Trabajo

Empleo pero, que sea inteligente

Con las desastrosas cifras de paro existentes en España, un poco de nuevo empleo siempre es de agradecer. La construcción, pero también la industria y los servicios, ha destruido miles puestos de trabajo en los últimos años. De momento no se atisba ningún sector que absorba el paro generado por el ladrillo, pero algunos nuevos nichos pueden ayudar a revitalizar la economía. Es el caso de los trabajos ligados a las ciudades inteligentes, que bien pueden atraer y reconvertir a desempleados de la actividad inmobiliaria.

"Claro que se crean nuevos nichos de empleo. Hay un mundo por hacer ligado a las ciudades inteligentes", cree José Antonio Herce, experto en materia laboral y socio de Analistas Financieros Internacionales (AFI). "Ciertamente, es un nuevo campo que se abre", confirma Carlo Ratti, director del Senseable City Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

El campo que se abre es, además, bastante variado. Nuevos puestos ligados a la eficiencia energética, a las renovables, a la gestión del agua, sanidad, banca, transporte, tráfico, Administración pública y todo lo que rodea al ciudadano en su vida cotidiana. Así que puede hacer falta desde informáticos desarrolladores de software hasta instaladores de placas solares.

"Se crearán colocaciones, sobre todo en el ámbito de desarrollo de las tecnologías, pero no tengo tan claro que se genere una gran cantidad de puestos de trabajo. Uno de los aspectos clave para las empresas y las Administraciones consiste en hacer lo mismo con menos gente, ganar en eficiencia", explica Rafael Acherandio, director de investigación de la consultora IDC.

El Informe sobre perspectivas tecnológicas de la OCDE de 2010 explicaba que, aunque en los países ricos "algunas áreas prometen desarrollar nuevas TIC [tecnologías de la información y la comunicación], como las TIC verdes, las aplicaciones inteligentes y la informática en la nube", la formación de profesionales será lenta. "El sector TIC continuará siendo el contribuyente más importante en la creación de valor añadido y de crecimiento de empleo, aunque nuevas aplicaciones -como los sistemas de energía inteligentes, edificios y transportes- proveerán trabajos a la economía", se señalaba en el estudio.

GRAN CRECIMIENTO

No existen apenas cifras laborales respecto a las smart cities. En global, los profesionales tecnológicos, donde se incluye al creado en las ciudades inteligentes, han crecido a un ritmo de un 2,7% anual en la OCDE entre 1995 y 2008, por encima del 0,9% del total del sector empresarial. Y estos proyectos inteligentes podrían crear 280.000 empleos solo en EE UU hasta 2012. "Especialmente será el energético el que necesite más recursos humanos", cree Acherandio.

"Son actividades que van a sustituir a las tradicionales. Son nichos de empleo que exigen mayor cualificación de los trabajadores, y los españoles no están cualificados. Con una tasa de abandono escolar del 28%, es difícil que se esté preparado. La oportunidad está en fomentar estudios de formación profesional", asegura Herce, que indica que el sector de la construcción se puede ver beneficiado de inversiones en rehabilitación inteligente.

Desde plantas minieólicas en casa hasta la domótica, las inversiones pueden ser variadas, apunta José Ignacio Briano, socio de la consultora de energías verdes Eclareon. "Hay oportunidades para todos. Desde empleo local para reparadores e instaladores hasta el desarrollo de software", explica. "Hay tiempo para ir formándose, sobre todo en el caso de las instalaciones más básicas".

El socio de IDC apunta que las oportunidades ya están disponibles en el presente. "Las compañías grandes ya están metidas en estos asuntos, aunque no crean mucho trabajo, simplemente hacen reestructuraciones, y están apareciendo emprendedores y empresas como spin-offs de las universidades que buscan su hueco". Un ejemplo es el de la multinacional Siemens, que acaba de reorganizar su negocio bajo una nueva unidad llamada Ciudades, que agrupa el 20% de su facturación. "Las grandes urbes crearán nuevos empleos, especialmente en el área de los servicios. Cada vez que se produce un salto tecnológico aparecen nuevos empleos para cubrir las necesidades que se crean. No debe sorprendernos que aparezcan nuevos perfiles laborales. Para el sector de ciudades, desde Siemens buscamos ingenieros con experiencia en eficiencia energética, redes inteligentes de distribución de energía, gestión integrada de edificios, sistemas de transporte como logística aeroportuaria, automatización postal o transporte ferroviario para personas y mercancías", asegura un portavoz de la firma alemana.

Carlo Ratti, del MIT, señala que los perfiles que se buscarán son variados, desde el diseño (arquitectura y urbanismo) hasta ingenieros y físicos, pero también en áreas más sociales como la economía, la sociología y "la interacción persona-ordenador". "Estos trabajos se están creando en estos momentos. La demanda es enorme". Y para prueba explica que sus empleados son requeridos por cazatalentos y grandes empresas. Para este investigador, el número de profesionales demandados será "enorme", ya que afectará a todos los ámbitos relacionados con las ciudades inteligentes: "Edificios, energía, e?salud, comercio o banca".

E incluso cree que la mala coyuntura económica no es un obs­tácu­­lo: "Parte de esta inversión provendrá de fondos privados. Otros provienen de los Gobiernos a pesar de la crisis, ya que las ciudades inteligentes, en muchos casos, les permiten ofrecer servicios a los ciudadanos a costes más bajos, por lo que la inversión puede tener plazos de amortización muy cortos".

Algo en lo que coinciden otros expertos. "La crisis es un catalizador. Antes, los Ayuntamientos tampoco invertían demasiado en este campo. Creo que el sector privado se lo ofrecerá para ganar en ahorro", apunta Achaerandio. Así lo cree también el socio de AFI: "Las Administraciones no pueden hacer inversiones. No hay recursos. Pero sí veo una oportunidad en las colaboraciones público-privadas".