La agencia de calificación hace un ejercicio con previsiones extremas

S&P estresa más a la banca: la española necesitará 50.000 millones adicionales

Por si la situación actual de los Gobiernos europeos y sus bancos no estuviera ya lo suficiente estresada, Standard & Poor's ha decidido hacer un ejercicio extremo y ponerse en lo peor, pero solo para España, Italia y Portugal. ¿El resultado? La banca nacional necesitaría 50.000 millones adicionales.

No, en este caso no se trata de recrear lo que le pasaría a la banca europea si la Autoridad Bancaria Europea (EBA) decidiera aumentar las exigencias de solvencia para los bancos del Viejo Continente. Al contrario, el ejercicio de Standard & Poor's (S&P) no parte de planteamientos que se están estudiando para tratar de poner coto al incendio griego y preparar a los bancos para resistir lo que ya es una realidad en el mercado heleno de bonos, sino del efecto de una hipotética doble recesión en los países y sus empresas.

Eso sí, S&P deja claro que los escenarios que plantea no son los que prevén sus analistas ni los que computan en sus ratings, que solo es una simulación. Pero los resultados para la banca española son bastante demoledores. De hecho, según las cuentas de la agencia de calificación de riesgo, la eurozona en su conjunto necesitaría inyectar entre 115.000 y 132.000 millones en sus entidades financieras. España sola se llevaría el 40% de esta cantidad.

¿Cómo puede llegar S&P a esta conclusión? Porque su análisis parte de un escenario donde aplica diferentes previsiones por zonas geográficas. La agencia identifica tres grupos de países según el grado de sufrimiento que experimentarán entre 2011 y 2014 dadas sus actuales condiciones macroeconómicas. Italia, España y Portugal están en la misma cuadrilla y para ellos se espera un nivel "sustancial" de estrés, según S&P. Irlanda, Estados Unidos y Latinoamérica tendrían una tensión "moderada", mientras que para el resto de los países de Europa Occidental sería "modesta".

A los diferentes grupos se les aplican distintos escenarios y el que corresponde a España tiene, por ejemplo, una previsión de caída del PIB del 6% el año que viene, un porcentaje de paro superior al 15% hasta 2014, una caída acumulada para los mercados del 60% y un descenso del 30% en el precio de la vivienda. El segundo grupo de países tendría una recaída del PIB más limitada (3%), al igual que el resto de los factores, mientras que el resto de Europa retrocedería solo un 1% en 2012. En un segundo ejercicio de estrés, a estos parámetros se les suman unos intereses disparados de financiación.

Con estos supuestos, S&P considera que, de un grupo de nueve bancos españoles, la ratio de solvencia de siete de ellos caería por debajo del 7% y eso llevaría al Gobierno a forzar una recapitalización. En este caso, se necesitarían unos 30.000 millones de euros, pero la cifra se elevaría a 46.000 o 51.000 millones (según se tome el escenario menos malo o el peor) para incluir a la totalidad del sector bancario español.

A Grecia, en cambio, le bastarían con unos 35.000 millones para recapitalizar su banca, mientras que Italia no llegaría a 30.000 millones en el peor de los supuestos.

La banca francesa, en el punto de mira del mercado por el daño que ha hecho a sus balances la exposición a la deuda griega, no tendría ni un suspenso, mientras que Alemania se llevaría solo uno, según S&P.