Análisis

Europa busca convertir en banco el fondo de rescate

El Eurogrupo discutirá el lunes cómo ampliar su poder de ayuda efectiva

Europa busca convertir en banco el fondo de rescate
Europa busca convertir en banco el fondo de rescate

El fondo de rescate de la zona euro (EFSF, en sus siglas en inglés) no es suficiente para conjurar el riesgo de contagio de Grecia a los países que más preocupan: España e Italia. "Se necesita llegar a una capacidad de dos billones de euros para impresionar a los mercados", confirman desde Citi. Pero los principales contribuyentes, particularmente Alemania, se niegan a elevar las garantías que ya aportan. Sin embargo, la convicción del mercado es que esta partida finalmente se ampliará y es esa expectativa la que ha frenado en los últimos días la sangría que padecían las Bolsas. Cobra fuerza la posibilidad de que la ampliación del fondo, dotado actualmente con una capacidad máxima de 440.000 millones de euros, sea ampliado si se le permite apalancarse. "Creemos que habrá un pacto para incrementar la capacidad del EFSF vía endeudamiento", aseguran desde Citi. Pero eso no es tan sencillo. Para empezar, habría que transformar el fondo actual en un banco que pudiera acudir al BCE a pedir un préstamo.

El Eurogrupo, el conjunto de los ministros de Finanzas de la zona euro, discutirá este lunes las posibles opciones. Alemania aporta casi el 30% de la dotación del fondo y es allí donde ya ha empezado el juego político. La canciller, Angela Merkel, se ha mostrado favorable a la solución del apalancamiento. Pero sus ministros de Finanzas y Economía, Wolfgang Schäuble y Philipp Rösler, han rechazado tajantemente no solo la ampliación del fondo, sino que esta se hiciera además asumiendo más deuda.

Más allá de sus complejidades legales, la fórmula más directa de elevar la dotación del fondo con apalancamiento consistiría en utilizar los bonos emitidos por el EFSF como garantía para obtener préstamos ante el Banco Central Europeo (BCE). Ello no es posible en la formulación actual del fondo, que debería ser convertido en un banco para que la autoridad monetaria le pudiera prestar dinero en las subastas de liquidez. Como banco, ni siquiera tendría que acudir al BCE, podría incluso financiarse en el interbancario contra otras entidades.

Una alternativa a la creación del banco es que el EFSF desarrollara un SPV (special purpose vehicule), una entidad especial, que es la que se presentaría ante el BCE. Pero de nuevo aquí surgen complicaciones legales. "No hay nada definido. El apalancamiento parece complicado por sus efectos sobre el rating, especialmente Francia -cuyo compromiso se eleva a 158.487 millones-, por lo que se está barajando la opción de adelantar la entrada en vigor del Mecanismo Europeo de Estabilidad ESM", explica la directora de estrategia de Inversis Banco, Marian Fernández. El ESM es el mecanismo que sustituirá al EFSF el 30 de junio de 2013, que es cuando expira el fondo. El ESM es de duración indefinida, está dotado con medio billón de euros y es más autónomo en la toma de decisiones que el actual fondo, que ni siquiera se ha puesto en marcha todavía, pues requiere la ratificación en Parlamento de los 17 miembros del euro. Austria hizo lo propio este viernes. Pero Holanda, Eslovaquia y Malta aún no han votado. Para que la ampliación sea efectiva y funcione es clave que la solución no tenga que pasar de nuevo por el trámite del refrendo a nivel nacional, pues eso podría demorar mucho su puesta en marcha.

Para reducir al mínimo los costes de financiación, ha sido preciso respaldar el EFSF con unas garantías de 780.000 millones. Los Gobiernos no quieren más esfuerzos que puedan acarrear también una costosa factura política. De todos modos, que la ampliación sea objeto de debate ya es algo bien visto. "Cualquier discusión sobre su ampliación o sobre mejorar su eficiencia es algo muy positivo", valoran desde el banco RBS. Los líderes de la UE se han dado seis semanas de plazo para encontrar una solución viable.