España logra su objetivo de contar con líneas de crédito para superar un bache

El acuerdo del Eurogrupo de ayer colma una de las demandas de países como España, partidarios de flexibilizar la intervención del fondo de rescate para que su ayuda no se traduzca inexorablemente en un brutal ajuste presupuestario en el país beneficiado. En el futuro, la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera podrá conceder préstamos "preventivos" cuando un país atraviese un problema de liquidez coyuntural. La concesión se condiciona, según el acuerdo, a un "programa adecuado" y no a condiciones "estrictas" en los rescates de Grecia, Irlanda o Portugal.

El fondo podrá, además, financiar la recapitilzación de las entidades financieras a través de una línea de préstamos a sus respectivos Gobiernos, sin necesidad de establecer un plan de ajuste coordinado con el Fondo Monetario Internacional, representado ayer por primera vez por al nueva directora Christine Lagarde. El acuerdo supone la caída de dos tabúes impuestos por Berlín al principio de la crisis: que solo se puede ayudar a un país en última instancia y que siempre debe ser en base a un programa de ajuste.