Construye un escudo anticrisis para frenar el contagio a otras economías

El Eurogrupo aprueba un nuevo rescate de Grecia de 109.000 millones

La zona euro aprobó ayer la segunda operación de salvamento de Grecia valorada en 109.000 millones de euros en préstamos y una contribución del sector privado de 50.000 millones de euros. El acuerdo autoriza además al fondo de rescate a intervenir de manera preventiva con líneas de crédito para evitar el riesgo de contagio de la crisis.

La foto del acuerdo
La foto del acuerdo

E l Eurogrupo se enfrentó ayer a la crisis de la deuda soberana con un alarde de solidaridad que podría suponer el final de las dificultades de financiación de Atenas y el principio de la recuperación de la confianza en la Unión Monetaria. Los 17 primeros ministros de la eurozona ni siquiera se arredraron ante la posibilidad de que su plan de choque sea respondido por las agencias de rating con una degradación de la deuda griega hasta la temida D de la suspensión de pagos o default.

"Las agencias de calificación pueden utilizar esa palabra si quieren, pero Grecia pagará todas sus deudas", aseguró el presidente francés, Nicolas Sarkozy, al término de la cumbre.

El Eurogrupo prometió a Grecia cubrir sus necesidades de financiación hasta mediados de 2014 con un paquete de 109.000 millones de euros entre nuevos préstamos de la zona euro y del FMI y la mejora de las condiciones de amortización.

Papandreu agradece la ayuda y las medidas para alivar la carga de los griegos

El interés se rebaja más de un punto hasta el 3,5%. Y se amplían los plazos de devolución de siete años y medio a un mínimo de 15 años y un máximo de 30 años. La zona euro calcula que esa mejora, aplicable también al primer rescate, aliviará el servicio de la deuda de Grecia en un 12% de su PIB. Y la participación del sector financiero en el rescate, con una rebaja de sus tipos de interés hasta el 4,5%, reducirá otro 12%, según indicó Sarkozy. El Eurogrupo se cuidó de subrayar que esta participación del sector privado no se repetirá en ningún otro país.

El primer ministro griego, Yorgos Papandreu, expresó su "agradecimiento por este nuevo programa que pone la deuda griega en la senda de la sostenibilidad (...) y alivia la carga sobre la población". Papandreu también celebró que la zona euro por fin "haya aprobado nuevos instrumentos para gestionar la crisis".

Y es que la principal novedad del acuerdo es que faculta al fondo de rescate (la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera) para intervenir mucho más activamente en el mercado, con líneas de crédito a los países en dificultades e inyecciones de liquidez para el sector financiero sin necesidad de imponer un programa de ajuste draconiano.

El fondo provisional, y previsiblemente su sucesor definitivo en junio de 2013, se convierte así en un poderoso instrumento para atajar el riesgo de contagio que amenazaba en convertir a los socios de la zona euro en piezas de dominó insostenibles.

La compra de deuda pública en el mercado secundario también será posible, aunque solo en condiciones excepcionales, bajo supervisión del BCE y por acuerdo unánime del Eurogrupo. Los términos del acuerdo hacen improbable ese tipo de intervención.

El esperado acuerdo se cerró tras 24 horas de continuos contactos bilaterales (de Nicolas Sarkozy y Angela Merkel), multilaterales (con la incorporación de Jean-Claude Trichet o Yorgos Papandreu) y una cumbre final de once horas celebrada ayer en Bruselas en plena Fiesta Nacional de Bélgica.

Por primera vez desde que se descubrió el descalabro fiscal de Grecia, a finales de 2009, la zona euro responde con un plan de solidaridad encaminado a garantizar la viabilidad económica de todos los socios. Y el texto elimina la mayoría de elementos punitivos que se habían incorporado en operaciones de rescate anteriores.

Los 17 líderes de la zona euro llegaron a hablar en el borrador de conclusiones de un plan Marshall a la europea para financiar "en Grecia una estrategia de crecimiento e inversión". Atenas será, pues la primera beneficiada del nuevo planteamiento. Pero el gesto de solidaridad política del Eurogrupo, celebrado ayer por los mercados con subidas del 3%, va más allá y se extiende en primer lugar a Portugal e Irlanda, países a los que se ofrece la misma mejora en las condiciones de financiación que a Grecia.

Dublín suaviza, a cambio, su rechazo a la armonización de la base imponible del impuesto de sociedades y acepta participar en las negociaciones para conseguirlo".

"Ningún Gobierno podía permitirse llegar a esta cumbre con posturas inamovibles", reconocía una fuente diplomática durante el transcurso de la reunión de ayer. El severo castigo de los mercados a la deuda pública de España e Italia e las horas previas de la cumbre una sensación de vértigo que acabó dando resultados.

Fondo a la europea

Rodríguez Zapatero y Nicoleas Sarkozy no ocultaron su alivio tras el acuerdo del Eurogrupo y ambos coincidieron en describir la flexibilización de los instrumentos de rescate como la creación de un Fondo Monetario Europeo, tabú hasta hace poco para Merkel.