Angela Merkel cede y acepta la postura europea

Sarkozy afirma que la participación privada en el rescate griego ha de ser "voluntaria"

El presidente de la República francesa, Nicolas Sarkozy, aseguró hoy al término de su reunión en Berlín con Angela Merkel que la contribución privada al rescate griego ha de ser "voluntaria" y que tanto su país como Alemania quieren un nuevo programa para el país. El Gobierno de Merkel da su brazo a torcer en el rescate griego. La canciller alemana, por lo tanto, recula. "La 'Iniciativa de Viena'... es una buena base", confirmó.

Angela Merkel y Nicolas Sarkozy, el 17 de junio de 2011 tras su reunión en Berlín
Angela Merkel y Nicolas Sarkozy, el 17 de junio de 2011 tras su reunión en Berlín

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de la República francesa, Nicolas Sarkozy, acordaron hoy que la participación privada en el rescate de la economía griega sea "voluntaria", de acuerdo con las propuestas aprobadas en la Iniciativa de Viena y en contra de lo que defendía hasta ahora la propia Merkel. Sarkozy intervino al término del encuentro y aseguró que tanto Berlín como su Gobierno están de acuerdo en que haya un nuevo programa para el país y urgió a Atenas a que afronte un programa más severo de recortes, que incluya más privatizaciones. "La 'Iniciativa de Viena'... es una buena base y creo que podemos avanzar a partir de este planteamiento", afirmó la canciller alemana en una rueda de prensa conjunta con el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy. En este sentido, Merkel insistió en que ahora hay que avanzar a partir de este punto y defendió que tiene sentido implicar al sector privado en este asunto. "Esto es importante para nosotros", añadió.

Ambos señalaron que se esperan que el nuevo programa de ayudas para Atenas se apruebe lo antes posible, una vez que la tríada comunitaria de la UE presente las conclusiones de su análisis sobre la situación de Grecia y siempre en consonancia con el Banco Central Europeo (BCE).

La llamada Iniciativa de Viena, básicamente, consiste básicamente en invitar a los bancos a comprar nuevos bonos griegos cuando venzan los que tienen en su cartera. Hasta ahora, el Gobierno de Merkel había sostenido que el sector privado ha de asumir parte de las pérdidas de forma obligatoria. Frente a él, el BCE y la mayoría de los ministros de Finanzas de la UE opinaban que su intervención ha de realizarse voluntariamente. Las dificultades de aunar ambas posturas provocan el aplazamiento del segundo rescate, según declaraciones de Rehn. Esta postura se vio claramente en la reunión del Eurogrupo el pasado día 14, que dio la espalda a Alemania. "No debería haber disputas en torno a esto", sentenció la propia Merkel.