Las cláusulas de cancelación varían entre las diferentes entidades

Ojo con los 'superdepósitos': antes de contratar, mire con lupa

Bancos y cajas llevan meses inmersos en una guerra incruenta cuyo objetivo es rebañar en el cada vez más escaso plato del pasivo. Como reclamo, las entidades financieras utilizan apetitosos intereses que en bastantes casos esconden letra pequeña.

Ilustración de inversión
Ilustración de inversión

El sector bancario es consciente de que conceder hipotecas a cualquier precio ya no es su principal negocio. El objetivo ha cambiado. Ahora las entidades ya no buscan prestar a toda costa, si no que les presten. Es la denominada 'guerra del pasivo'. Altos intereses, que llegan a rebasar el 4%, a cambio de ceder tus ahorros durante largos periodos. Una entrega que en la mayoría de los casos la letra pequeña se encarga de dejar bien atada. La ruptura anticipada del contrato puede conllevar duras mermas sobre lo prometido.

El ejemplo más claro de penalización es el denominado Depósito Cristiano Ronaldo que oferta el portugués Banco Espirito Santo. Este producto es considerado como el más atractivo del momento por la web especializada HelpMyCash. La entidad lusa ofrece una rentabilidad del 4,8% pagadera semestralmente para todas aquellas imposiciones que rebasen los 25.000 euros y que se mantengan durante 24 meses. Este último dato debe de remarcarse mucho, ya que en el caso de que se lleve a cabo una cancelación anticipada no se cobrará nada. Da igual que la retirada del efectivo se realice un día después de cerrarse el contrato o una semana antes de que se alcancen los dos años comprometidos, la remuneración será la misma: cero euros. Tanto los anuncios como la documentación lo dicen claro, aunque sea con un tamaño de letra bastante menor.

Este tipo de castigos es común en un sector que en el caso de determinadas entidades utilizan al cliente como forma de obtener una liquidez que les es denegada en el mercado mayorista. Por esta razón, y a pesar de que pueda tener un efecto pernicioso en sus cuentas, están dispuestos a ofrecer altos intereses. Una retribución que no van a regalar, y menos si el dinero se escapa antes de tiempo. Para premiar esta ansiada fidelidad Caixa Catalunya escalona las penalizaciones. Ellos prometen un 4,75% para importes superiores a 1.000 euros que les sean prestados durante cinco años. En el caso de que el dinero sea retirado durante los primeros 365 días, la rentabilidad se limitará al 0,5%, si se hace durante el segundo se retribuirá con un 1,5%, y así sucesivamente hasta llegar al lustro.

Otra fórmula utilizada por el sector son las denominadas ventanas de liquidez. Este instrumento no es más que el pago de unos intereses tras cuyo cobro se puede retirar el depósito sin penalización alguna. En el caso de que se decida seguir con la inversión, la rentabilidad concedida va creciendo progresivamente hasta dar como resultado el TAE prometido. Actualmente, Banco Financia Sofinloc es el que ofrece este producto de forma más intensiva. La entidad promete una rentabilidad global del 4,75% que se conseguirá tras obtener un 3,9% tras el primer año, un 4,4% al finalizar el segundo y un 5,95% tras el tercer y último ejercicio. Aunque, hay que destacar que si la cancelación se produce antes del cobro se pierde el derecho a recibir compensación alguna por el año corriente. Por tanto, la vía de escape sin coste se limita al momento especificado por la empresa. En este mundo de ofertas, la libertad gratis suele ser tan difícil de localizar como encontrar una aguja en un pajar. Una aguja que actualmente solo se puede buscar con éxito en el depósito creciente Banco Pastor, el único que permite disponer de los ahorros cuando se quiera y sin coste alguno.

Todas estas suculentas rentabilidades en diversas ocasiones también se suelen condicionar a otro tipo productos. Por ejemplo, es muy común que se obligue a que el dinero depositado sea nuevo, es decir que no estuviese ya en poder de la entidad a través de algún otro producto, o que se domicilie la nómina en la entidad correspondiente. Este último requisito es establecido por Ibercaja en su depósito confianza 14. Para conseguir incrementar la retribución de un 4% a un 5% durante el segundo semestre de la imposición, habrá que ceder el salario a la caja aragonesa o en su defecto invertir 20.000 euros en un fondo de la misma.

Las cuentas nómina y los regalos también tienen 'truco'

Los depósitos no son los únicos productos con truco. Las cuentas nómina o las retribuciones en especie, que con tanto éxito proliferan, también cuentan con dobleces. De hecho, estas últimas suelen servir para sustituir el TAE que ofrecen los depósitos con remuneración en efectivo. La diferencia es que en este caso el contrato es irreversible. Una vez que te den el tostador, televisión o videoconsola de rigor no hay posibilidad de cancelación anticipada. Desde luego, así lo confirman las entidades más activas en este tipo de ofertas como son Unicaja y La Caixa. Una vez que se entrega el regalo, ya no se puede dar marcha atrás. El dinero entregado se recuperará al vencimiento sin posibilidad de discusión.

En el caso de las cuentas nómina la duda más común que se suele plantear en los últimos tiempos es, ¿qué ocurre si me despiden? La respuesta suele ser venir, como no, en alguna de las cláusulas del contrato firmado. En estas suele detallarse que la caja o banco correspondiente "podrá aceptar en lugar del salario la prestación social de desempleo durante el periodo en que el cliente tenga el derecho a la misma". El problema es que ese tiempo sea menor que el compromiso de permanencia del interesado. En este caso, y según confirman telefónicamente la practica totalidad de empresas del sector, se considerará un incumplimiento y habrá que abonar la cantidad recibida o el importe en que ese haya valorado el regalo correspondiente. Ambos reclamos muy habituales a la hora de atraer nóminas. Un bien en extinción sobre el que también pesa la casi siempre ignorada letra pequeña.