Los costes de mejorar la solvencia

Preferentes y convertibles consumen la mitad del beneficio del Pastor

Las palancas con las que cuenta la banca para reforzar su solvencia no son baratas. Pagar las preferentes y los bonos necesariamente convertibles supone la mitad del beneficio distribuible de Banco Pastor en 2010.

En 2009, la avalancha fue de preferentes. Bancos y cajas españoles lanzaron participaciones por más de 12.000 millones de euros para reforzar sus ratios. Pero esta palanca ya no les sirve, puesto que el real decreto aprobado por el Gobierno para devolver la confianza al sistema financiero no las contabiliza como capital principal.

Los bonos obligatoriamente convertibles, en cambio, sí computan como capital principal. Y es que, al fin y al cabo, implican la emisión de acciones nuevas. Santander, Popular, Sabadell y BBVA ya han vendido unos 11.168 millones de euros de estos productos en los últimos tiempos a través de sus redes de oficinas. Y, el martes, Banco Pastor fue el primero en ofrecerlos después de la entrada en vigor de la nueva norma.

Los bonos elevarán el core capital (capital básico) de la entidad gallega desde el 8,45% de finales de 2010 hasta el 9,83% si logra colocar el importe máximo previsto de 251,8 millones de euros. La mala noticia es que mejorar la solvencia no le va a salir barato. Hasta que estos títulos se transformen en acciones -la fecha límite es el 14 de abril de 2014-, Banco Pastor ha prometido pagar una rentabilidad anual del 8,25%.

Solo abonar el rendimiento de los bonos obligatoriamente convertibles supondría al banco un gasto financiero de unos 20,8 millones de euros anuales. Si se añade lo que desembolsará cada ejercicio para pagar el rendimiento de los 400 millones de euros en preferentes en circulación, el coste financiero de estos dos instrumentos requerirá más de 45 millones de euros al año.

En el folleto de los bonos, Banco Pastor explica que "a efectos teóricos", suponiendo que la emisión se hubiera realizado el 1 de enero de 2010, la remuneración de los bonos y de las preferentes supondría un 50,64% del beneficio distribuible en 2010. El beneficio distribuible es el menor de los beneficios netos de la sociedad dominante (45,75 millones en el caso de Banco Pastor) o de su grupo consolidable (62,06 millones). Por tanto, si no tuviera que pagar estos instrumentos, su resultado distribuible en 2010 hubiera superado los 90 millones de euros.

Exámenes de solvencia

Los instrumentos obligatoriamente convertibles y las preferentes sirven para aprobar los exámenes de solvencia, pero tienen un coste muy elevado para las entidades. Hay que tener presente que está previsto que este tipo de instrumentos deje de pagar intereses en caso de algún tipo de problema. Precisamente por esta razón y porque pueden absorber pérdidas tienen la capacidad de reforzar los ratios de solvencia de las entidades financieras.

El pago del cupón de los bonos obligatoriamente convertibles es, de hecho, absolutamente discrecional; es decir, la entidad lo pagará o no en función de su propia decisión. Si el beneficio distribuible del ejercicio fiscal anterior no es suficiente para pagar la remuneración, está también se suprimirá, al menos parcialmente. También si su ratio de capital principal cae por debajo del 8% durante más de seis meses el Banco de España tiene potestad para intervenir.