El mercado descarta apuros de financiación en 2011

El castigo a España impacta con fuerza en la deuda de empresas y banca

La tormenta amaina, pero el mercado también ha atacado a la deuda de empresas y banca españolas. Los precios de los bonos de multinacionales como BBVA, Telefónica, Iberdrola o Santander han caído hasta niveles similares a los de junio. Los expertos, con todo, descartan problemas de vencimientos en 2011.

Comprar un bono de BBVA que vence en 2021 es ahora cerca de un 8% más barato que a inicios de noviembre. Las órdenes de compra han aflorado en la deuda soberana de España, gracias a los mensajes lanzados por el Gobierno y por el BCE, pero la mejora aún no se ha reflejado en la renta fija privada. Su rentabilidad sigue disparada.

Los bonos de Abengoa que vencen en 2016 y de OHL, en 2015, con notas por debajo del grado de inversión, ofrecen un 9,76% y un 8,92%, respectivamente, tras las últimas sacudidas. Incluso Telefónica y Santander han recibido el castigo de los inversores. La rentabilidad de un bono de la operadora emitido en 2009 con vencimiento en 2019 se sitúa ahora en el 4,89% anual, frente al 4% del pasado septiembre. Los títulos de deuda que Santander emitió en enero y que vencen en 2015 ofrecen ahora el 4,35%, cuando en agosto daban el 3,1%.

"No hay motivos para temer de la capacidad de pago de estas empresas. Son inversiones seguras a medio plazo", explica el experto en renta fija de un banco extranjero. "Han castigado a todos, no ha habido nadie que se haya salvado de la quema. Comprar a estos niveles casi cualquier título supondrá acertar a medio plazo", coincide Pablo Lladó, director de mercado de capitales de Calyon. Aunque Lladó advierte, eso sí, que no es recomendable que entre alguien que deba valorar su cartera diariamente, como los fondos de inversión, debido a la salvaje volatilidad que domina el mercado.

El rendimiento del bono español a 10 años -que se mueve de forma inversa al precio- cerró el viernes en el 5,05%, frente al 5,67% que tocó el martes. Pese a la indudable mejora, la rentabilidad que exige el mercado para comprar la deuda del Estado se ha disparado respecto al 4% de mediados de octubre.

"Las recientes rebajas en la prima de riesgo de la deuda pública acabarán trasladándose a los bonos de bancos y empresas", asegura Antoine Maurel, director de mercado de capitales de HSBC para España y Portugal. Este experto señala que existe una gran demanda de deuda privada y considera que no habrá ningún problema para que las firmas del Ibex afronten sus vencimientos de 2011. Las no financieras tendrán que refinanciar unos 23.600 millones de euros, una cifra muy inferior a los cerca de 39.000 millones que han tenido que resolver este año, según lo datos recopilados por Bloomberg y Ahorro Corporación.

Los analistas descartan también que los grandes bancos sufran algún tipo de dificultad con los vencimientos, incluso aunque el mercado mayorista se cerrara por completo. Un ejemplo es Popular: "Disponemos de una segunda línea de liquidez por unos 15.000 millones de euros, que nos permitiría cubrir los vencimientos hasta 2015", explica Carmen Ortiz, directora de relaciones con inversores de la entidad financiera.

Preferentes

La deuda subordinada se ha llevado la peor parte. Los bonos que Caja Madrid vendió en 2006 han caído más de un 8% desde finales de octubre. Igualmente, la cotización de las preferentes colocadas por Bancaja en 2005 ha cedido en torno a un 9% en el mismo plazo.

"El rendimiento que los inversores exigen a la deuda empresarial de las grandes firmas españolas se sitúa ahora en línea con lo que piden a la deuda pública", indica el directivo de HSBC. Por ejemplo, si el bono estatal a diez años concluyó el viernes en el 5,05%, su comparable en plazo de Iberdrola -un bono emitido en abril de 2009 y vencimiento en 2019- ofrecía un rendimiento del 4,8%.

Los CDS que no siempre muestran la realidad

Pese a la reciente mejoría, quedará en la memoria que los credit default swaps (CDS, por sus siglas en inglés), los seguros contra impago de la deuda, sobre los bonos públicos españoles a cinco años llegaron a situarse la semana pasada en 364 puntos básicos; es decir, para asegurar el cobro de 10 millones de euros se necesitaban 364.000 euros. Para asegurar la misma cuantía de bonos de Rumanía se requerían 328.000 euros.

La banca española ha sido muy castigada en el mercado de CDS. Los que cubren la deuda de BBVA a cinco años llegaron a situarse en los 250 puntos básicos, máximos desde julio. Los de Santander también alcanzaron récord desde junio. "Aunque han bajado considerablemente, no tiene sentido que coticen cerca de estos niveles, cuando el CDS de la deuda de UBS al mismo plazo se sitúa por debajo de los 100 puntos", aseveran en el mercado. El hecho de ser una caja de ahorros, como Caja Madrid, implica un castigo adicional. Los CDS de su deuda sénior a cinco años han superado los 424 puntos.

Las colocaciones de deuda han sido mínimas en Europa desde finales de noviembre, no solo en España, señala Antoine Maurel, de HSBC.

La venta de entre 2.000 y 3.000 millones de euros en bonos para titulizar el déficit español de la tarifa eléctrica se retrasará debido a la nefasta situación del mercado. "Nos parece una decisión lógica, porque colocar esos bonos en estos momentos aumentaría el coste para los consumidores de forma injustificada", señala en una nota Víctor Peiró, de Caja Madrid Bolsa

Las últimas emisiones realizadas en España corrieron a cargo de Caja Madrid, para realizar un canje, y de Caja Murcia, que logró colocar los bonos con el aval del Estado. No se sabe nada de la emisión de entre 750 y 1.500 millones de euros en bonos de ACS, que, en cambio, ha puesto a la venta de sus activos de energías renovables.