Defiende que este método no computaría como déficit

Gallardón plantea al ICO captar en el mercado el crédito a municipios

El Ayuntamiento de Madrid ha enviado a Hacienda una propuesta por la que, en su opinión, el ICO podría abrir una línea de crédito para reducir la morosidad de los ayuntamientos con sus proveedores sin que compute como déficit. El ICO debería obtener los fondos en el mercado y trasladarlos a los entes locales.

La propuesta elaborada por el Área de Gobierno de Hacienda del Consistorio de la capital descansa ya en la mesa del secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña. Con ella, el equipo de Alberto Ruiz-Gallardón defiende que no habría razón para temer que una nueva línea ICO-morosidad para que los ayuntamientos paguen sus deudas a los proveedores incremente el déficit público, como argumenta la vicepresidenta económica, Elena Salgado. "No es cierto que se necesite un crédito extraordinario para abrir tal línea, ya que el ICO para llevar a cabo sus actividades se puede autofinanciar mediante la obtención de recursos en los mercados financieros", explica el delegado de Hacienda, Juan Bravo.

En este sentido, recuerda que el ICO pese a estar adscrito a Economía es una entidad que "no consolida dentro del sector Administraciones Públicas" para el cómputo del déficit no financiero en este tipo de operaciones "claramente financieras". De hecho, Bravo matiza que el Ayuntamiento de Madrid estaría dispuesto a costear los intereses que tuviera que asumir el ICO al acudir al mercado. Al tratarse de un activo financiero que el ICO transforma en pasivo también financiero, la corporación local insiste en que "carece de incidencia en el déficit público". En cuanto al reflejo que tendría la operación en las cuentas municipales, el delegado de Hacienda madrileño reconoce que los municipios sí tendrían que contabilizar el crédito como operación no financiera, ya que su destino es el pago a proveedores. No obstante, recuerda que la línea no se abriría para financiar nuevas actuaciones de los ayuntamientos, "sino para atender obligaciones contraídas antes del 30 de abril de este año". Por tanto, se trataría, en su opinión, de un pasivo que las corporaciones ya han contraído y que sólo estaría pendiente de pago. Por ello, subraya que la operación lo que haría es sustituir una deuda comercial por otra financiera. Esta mera sustitución "no supondría un aumento del déficit fiscal".

La asunción del riesgo, el caballo de batalla

Bravo interpreta que la verdadera resistencia de Hacienda a poner en marcha esta línea ICO es que el Gobierno central no quiere asumir el riesgo de que los municipios no cumplan su compromiso de devolución. En ese supuesto, subraya que los municipios se avendrían a "negociar fórmulas flexibles" de devolución, incluidas garantías. Bravo recalca que de no ponerse en marcha esta línea, el plazo de pago a proveedores, en lugar de reducirse seguirá ampliándose como ya está ocurriendo en todos los municipios. Ayer mismo, la Asociación de Empresarios de Limpieza de Madrid (Aelma) denunció que los consistorios locales de la región, encabezados por el Ayuntamiento de Madrid, deben ya 24 millones de euros a las empresas dedicadas a esta actividad, lo que está situando a muchas al borde de la quiebra ante la imposibilidad de pagar a sus trabajadores.