Las cuentas públicas para 2011

Caen las bonificaciones a empresas para contratos fijos

El gasto en protección por desempleo se recorta un 1,6%.

El Gobierno volverá a dar en 2011 más prioridad a las políticas pasivas de empleo (prestaciones y subsidios) frente al dinero para formar a parados y ocupados: por cada ocho euros empleados en ayudas se invertirán dos euros en formación.

Pese a la crítica situación del mercado laboral, el presupuesto del Servicio Público de Empleo (antiguo Inem) para 2011 no se ha salvado de los recortes, y ha registrado una caída global del 2,4% hasta los 37.941 millones.

Si bien no todas las partidas caen igual ni por los mismos motivos. El mayor descenso lo experimenta, un año más, el capítulo destinado al fomento del empleo (políticas activas) a lo que se destinarán 7.322 millones de euros, un 5,5% menos. Y el crédito para pagar el seguro de paro y los subsidios, tras tres años de continuos incrementos, descenderá un 1,6% hasta los 30.474 millones.

Esta caída obedece fundamentalmente al agotamiento de unas 200.000 prestaciones contributivas, aunque el Gobierno también lo atribuye a la esperada disminución del paro, que se traducirá en una caída de cinco décimas en la tasa de desempleo del 19,8% prevista para 2010 -tras ser revisada al alza ayer en cuatro décimas- al 19,3% en 2011.

Esta disminución del gasto en prestaciones contributivas hará también que el Estado tenga que transferir menos dinero para pagar lo que no se autofinancia el Servicio Público de Empleo. En 2011 esta aportación estatal será de 15.780 millones frente a los 16.434 del pasado año.

Dentro de las políticas activas, el mayor ajuste será para las bonificaciones a los empresarios para que hagan contratos de fomento del empleo indefinido, cuando precisamente su uso ha sido incentivado por la reciente reforma laboral del Gobierno. Estas rebajas de cuotas se financiarán con 2.450 millones, un 14% menos que este año.

Esto puede dar una pista de las bajas expectativas del Ejecutivo ante la reforma del mercado del trabajo. De hecho, la ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado admitió ayer que los 43.000 empleos netos que el Gobierno prevé que se crearán en 2011, son atribuibles "a la reforma laboral, pero sobre todo a la recuperación económica".

Así, según un primer cálculo del impacto de esta reforma "a largo plazo", incluido en el anteproyecto de presupuestos presentado ayer, el Ejecutivo cree que aumentará el PIB entre un 3% y un 4%; la creación de empleo, entre un 2,1% y un 3,3%; y recortará la tasa de paro estructural entre un 2% y un 3%.

Tras las bonificaciones, la otra gran partida de las políticas activas que cae son los créditos para la Formación Profesional para el Empleo, que se recortan un 4,25% hasta los 2.200, 97 millones. De esta cantidad, destinarán 1.300,5 millones a formar a ocupados y 900,3 millones para reciclar a desempleados. Así, no habrá más dinero para políticas activas en 2011, pero el Gobierno quiere negociar con los sindicatos su "mejor diseño", dijo ayer Salgado.

El Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) tendrá un presupuesto de 1.428 millones, un 58% más que el pasado año, para poder financiar la medida de la reforma laboral que obliga a este organismo a pagar 8 días de las indemnizaciones por despido.