Desayunos CincoDías

La I+D aeronáutica en España, ejemplo a seguir

La industria aérea destina el 13,5% de su facturación a investigación para atender los retos crecientes de seguridad, respeto al medio ambiente y eficiencia

La I+D aeronáutica en España, ejemplo a seguir
La I+D aeronáutica en España, ejemplo a seguir

La industria de la aviación destina al año 800 millones de euros de euros a innovación, lo que representa el 13,5% de su facturación y el 9% de la inversión privada en I+D que se hace en España, según los datos facilitados por el secretario general de Innovación, Juan Tomás Hernani, en un desayuno organizado por CincoDías celebrado ayer. "La mezcla de aviación e innovación no puede ser más relevante para el futuro de España", dijo Hernani ante un elenco de representantes de la administración, la industria y empresas como Boeing e Indra.

El representante del Ministerio de Ciencia e Innovación considera que, si bien la fabricación de aviones es un coto cerrado, hay multitud de campos anexos que están abiertos a nuevos operadores tecnológicos como el de los satélites, las aplicaciones comerciales, los aviones no tripulados, la seguridad o la protección contra incendios. Hernani recordó que el ministerio ha lanzado 180 proyectos por 400 millones en esta legislatura en el sector de la aviación. El secretario destacó la importancia de la compra de tecnología por parte de las administraciones, que representa el 20% del PIB de la industria de la aviación.

"Tenemos amenazas, todo el mundo corre pero somos líderes en tecnologías que son críticas en aviación y el papel de España va a ser creciente", explicó Hernani, que recordó los avances de España en fibra de carbono. El ministerio está satisfecho con el grado de eficiencia de los programas de innovación aeronáutica. Esta eficacia se mide en función del empleo que generan las ayudas públicas -se pretende llegar a 500.000 ocupados en tecnologías medias y altas-, en el número de pymes que innovan -así se logra llevar la innovación al máximo de sectores posibles- y en el propio volumen de la inversión pública, que arrastra a la privada.

El presidente de Boeing en España, Pedro Argüelles, aseguró que la aviación es una actividad que "llega a todas partes y se ha metido en todos los rincones de nuestras vidas para asegurarnos el bienestar". La innovación está en el fundamento de la aviación y también en el ADN de Boeing como constructor de aeronaves. Recordó que modelos de avión emblemáticos como el B-707 lograron que se sustituyera al barco como transporte para cruzar el Atlántico con un increíble ahorro de tiempo y de gastos.

"Boeing ha incorporado una nueva visión global de la tecnología. Sabemos que no podemos desarrollarlo todo nosotros y por eso hemos salido por todo el mundo para encontrar lo que buscamos y necesitamos. Hemos abandonado los criterios endogámicos". En esta filosofía se inscribe la creación del centro tecnológico que Boeing tiene en Madrid.

El director general del INTA, Jaime Denís, explicó que "el avión es el prodigio del conocimiento" y que el papel de la institución que dirige es "estar a medio camino entre la academia y la empresa". "Nuestro retorno llegará por la vía del impuesto de sociedades que paguen las empresas al Estado", comentó.

Los principales retos a los que se enfrenta la aviación son la creciente presión medioambiental por hacer motores menos contaminantes, la seguridad de los equipos y la calidad del servicio que se presta al usuario. "La tecnología y la aviación han coexistido siempre", explicó Francisco Escartí, director general de Boeing Research Technology Europe (BRT). Y puso como ejemplo que hace 50 años los reactores han reducido el 70% el consumo de combustible y el 90% el ruido que emiten. Todo gracias a la tecnología.

Regino Moranchel, consejero delegado de Indra, recuerda que su empresa está presente en muchos sectores tecnológicos, pero asegura que "se siente profundamente aeronáutica". Afirma que los retos medioambientales condicionan la actividad del sector, "pero tan fuerte como ellos son los retos económicos". "Se trata de una actividad fuertemente competitiva y global en la que los jugadores se han reducido y concentrado de forma drástica en los últimos años. El tráfico aéreo en Estados Unidos supone el 50% en el mundo y en el resto no hay más de dos o tres empresas".

La palabra seguridad es clave y en los últimos años todo lo relacionado con la operación de los aviones se ha visto muy condicionada por el desarrollo de aplicaciones de software. "Hacer software con los requerimientos de seguridad aeronáuticos es muy caro", dijo Moranchel.

Joaquín Luque, rector de la Universidad de Sevilla, explica que la madurez de las relaciones entre el mundo universitario y la aviación en el sur de España han dado a luz el Foro Aeronáutico de Sevilla. Los objetivos de la universidad en este campo consisten en desarrollar actividades de docencia, desarrollar actividades de investigación y establecer alianza con la industria. Asegura que "en el diseño de un avión participan muchos ingenieros, egresados todos de las universidades". A la vez señala que el desarrollo de España en esta materia no sólo se refiere a los aviones civiles, sino también a los aviones no tripulados y a los satélites, entre otros.

Escartí puso como ejemplo de la necesidad de la tecnología en la aviación el hecho de que con sólo 10.000 aviones volando al mismo tiempo en el mundo hay problemas de espacio aéreo en muchos países. "Hay que cambiar los sistemas", dijo. Escartí destacó que la innovación "es colaborativa, hacerlo solo hace que pierda rentabilidad". Para el directivo, trabajar en programas como el Cénit o el Marco con otras compañías "es casi más importante" que la dotación económica de los propios programas. Escartí recordó que BRT colabora con 47 universidades europeas en innovación y que trabaja en la creación de nuevos centros de investigación.

Sobre los puntos fuertes y débiles en la innovación en la aviación, Denís explicó que España es referente en fibra de carbono, aviones militares y control del tráfico aéreo y resaltó la importancia de las compras públicas de tecnología. El efecto más reciente de la política de la administración ha sido un acuerdo firmado entre España y Noruega a principios de mes para la fabricación de un satélite de comunicaciones. "Esto permite que una empresa tome musculatura para ser un competidor global".

Escartí cree que falta un laboratorio para ensayos de aviones no tripulados (UAV) -Denís considera que incluso es posible que sean necesarios varios en España, debido a sus aplicaciones en la vigilancia de fronteras y la reparación de tendidos eléctricos- y echa en falta también otros medidores de la eficacia de los programas públicos de ayudas. "Es muy fácil ser ineficiente en este mundo". El director general de BRT defiende que el desarrollo de la tecnología "puede ser un negocio, crear empleo y mantener activa a la sociedad".

Argüelles se preguntó qué papel se quiere jugar: "No podemos estar en todos los sectores tecnológicos. Debemos de elegir aquellas actividades en las que podamos llegar a la excelencia y al liderazgo". "Muchas veces se mide el éxito en la apuesta tecnológica por el dinero público que se invierte en ella y eso no es acertado en la mayoría de los casos".

El presidente de Boeing España plantea que hay algunas líneas de actuación a las que hay que prestar atención permanente. Cita dos: una la protección de la propiedad intelectual y otra la flexibilidad en la gestión empresarial. De cara al futuro, Hernani defiende una "política de capital" desde el Gobierno para maximizar el potencial de crecimiento de las empresas, así como una política de compras públicas de tecnología. Sobre este capítulo, recordó que el Gobierno tiene comprometidas entre todos los ministerios compras de tecnología por 6.600 millones de euros.

Moranchel señala que el éxito de España, de Indra y de AENA en el control de tráfico aéreo se debe a que las empresas implicadas y la Administración han apostado fuerte y han tenido paciencia. "Las compras públicas inteligentes son mucho más valiosas que las subvenciones". "La tecnología no tiene atajos y hay que aguantar los retos. Una vez que se ha logrado el éxito, la tecnología también es agradecida en el tiempo".

Otro aspecto que resalta es que en el mundo competitivo y global que vivimos hay "tamaños de empresa mínimos". El tamaño en este caso importa, y ello no es incompatible con la necesidad de que haya un fuerte desarrollo de un fuerte tejido tecnológico de pymes. Las grandes empresas de tecnología crecen y se fortalecen a base de comprar a las pequeñas y dinámicas iniciativas empresariales centradas en desarrollos de investigación.

El directivo de Indra muestra su preocupación por la ausencia de vocaciones para estudiar física y matemáticas entre los jóvenes españoles.

Luque detecta luces y sombras. "Estamos bien diseñados en algunos sectores y en otros no. Formamos buenos ingenieros, aunque se detecta falta de vocaciones técnicas". En su opinión, desde la década de los 90 se hace en España "buena ciencia, tal como se demuestra con el ascenso al noveno puesto mundial en generación científica". "Lo que no sabemos hacer bien es el proceso de transferencia para el proceso de generación de riqueza".

Argüelles asegura que "el sector aeroespacial español nos ayuda a ser optimistas con respecto al futuro".