Aprovecha la subida de precios

La banca española hace caja con la venta de deuda pública en julio

La banca española saca provecho de sus inversiones en deuda del Estado. Después de acelerar las compras hasta junio, momento en el que se marcaron los precios más bajos del año, el sector redujo su cartera a vencimiento en un 8% en julio, una estrategia que acarrea importantes beneficios tras la fuerte subida de precios que ha experimentado la renta fija en el último mes.

La deuda pública en manos de las entidades de crédito españolas cayó un 8% en julio respecto al mes anterior hasta situarse en los 143.100 millones de euros, según datos del Tesoro Público. Esto reduce la acumulación de bonos y letras en manos del sector financiero desde el máximo de 155.614 millones de euros que alcanzó en junio, lo que implica beneficios para un sector que compró con los precios bajos y vende tras el repunte reciente.

"El sector fue aumentando las compras de marzo a junio para después vender en julio con importantes plusvalías. Es una estrategia de alto riesgo pero buena para el país. Compraron en los momentos de pánico", recuerda José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney.

Durante los momentos de máxima tensión que se vivieron en mayo y junio el mercado llegó a poner en duda la solvencia de España, lo que provocó que los precios de la deuda pública cayeran a los niveles más bajos del año. El tiempo ha demostrado que la capacidad de pago de España sigue intacta y la banca, compradora activa de deuda pública durante los meses más difíciles, ha sacado provecho de sus inversiones, además de impedir un descalabro mayor de los precios de la renta fija en los meses de más nerviosismo.

El sector ha reducido su exposición a deuda pública en 12.500 millones, hasta los 143.100

La deuda pública en manos de las entidades de crédito ha caído a los niveles de marzo de este ejercicio y es un 3% inferior a los 147.643 millones de euros en manos del sector a finales de 2009. Por tanto, la reducción del 8% de la cartera de deuda de junio a julio rompe la tendencia alcista que se veía desde febrero. Desde ese mes, las compras de deuda se habían ido aumentando de forma gradual.

En cualquier caso, la cifra total en manos de la banca aún es muy elevada. Supone el 30,6% de los 476.108 millones de euros de deuda del Estado y pocos expertos creen que sufra una reducción considerable en los próximos meses.

"Los bancos van a seguir comprando deuda pública pero a un menor ritmo. Necesitan tener papel en cartera puesto que se descuenta bien a la hora de obtener financiación, es una inversión rentable y tiene menos riesgo que otros activos", recuerda José Luis Martínez, estratega de Citi en España.

El incentivo de invertir en deuda pública sigue siendo muy elevado con unos tipos de interés en zona de mínimos, ya que después se pueden utilizar estos activos como aval en las subastas del BCE o en las cámaras de contrapartida a las que empiezan a acudir las entidades para obtener financiación. Las entidades, además, pueden pedir dinero al 1% y comprar letras o bonos a tipos superiores, una estrategia muy lucrativa para la cuenta de resultados que se denomina carry trade.

La acumulación de deuda en manos de la banca, no obstante, también puede ser un arma de doble filo si el mercado vuelve a poner a España en el punto de mira. No queda demasiado lejos el castigo que sufrió el sector cuando se puso en entredicho la calidad de la cartera de deuda en sus manos.

"Muchas entidades han aprendido que su exposición a la deuda pública era demasiado alta. En los momentos de tensión fueron los más penalizados en el mercado precisamente por la acumulación de deuda en sus balances. Ahora que se empieza a cuestionar la solidez de la recuperación en Estados Unidos han optado por reducir su exposición para no estar tanto en el punto de mira si regresan las tensiones al mercado", explica Soledad Pellón, analista de IG Markets.

Lo cierto es que el sector sabe cuándo vender. En febrero también redujo la exposición a la deuda a vencimiento respecto al mes de enero, justo después de otro rally de precios.

Plusvalías en torno a 525 millones

Como en cualquier otro tipo de inversión comprar deuda pública puede resultar un negocio muy rentable si uno sabe acertar con los tiempos. Comprar a precios baratos y vender cuando están altos es la estrategia con la que todo inversor sueña dar. Los bancos parecen haber acertado al hacer esto en julio. En junio, la rentabilidad del bono a 10 años, que se mueve a la inversa que el precio, llegó a escalar hasta el 4,88%, a mediados de julio rondaba ya el 4,2% y para finales estaban en el 4,1%. Una caída de rentabilidad y subida de precios que se repitió en toda la curva.

Asumiendo que la banca española vendió fundamentalmente bonos a 5 años y tomando como referencia la subida del 4,2% que sufrió el precio de estos títulos entre el mínimo de junio y el nivel de finales de julio, las entidades obtuvieron unas plusvalías aproximadas de 525 millones de euros con las ventas de deuda por 12.514 millones de euros que realizaron el pasado mes de julio. Un buen impulso a los balances de unas entidades en el punto de mira de los mercados.

La cifra

3,8% es el porcentaje en el que ha aumentado la deuda pública en manos de no residentes entre junio y julio. En el año este incremento asciende al 6%, según datos del Tesoro.