Pequeños Gigantes | Alta Eficacia Tecnológica

Cuando el ojo es la llave

Parece un invento creado para James Bond pero dentro de dos años un sistema de identificación por córnea podrá estar implantado en los cajeros españoles como una herramienta al alcance de cualquiera. Guiñar el ojo a una máquina servirá también para abrir la sesión de un ordenador, conectar nuestro móvil o acceder a la cámara acorazada de un banco. Eso sí, siempre que seamos el ojo encriptado en el sistema de seguridad.

La doctora Celia Sánchez-Ramos recibió en abril de este año el Premio Internacional del Salón de Invenciones de Ginebra por idear este artilugio llamado a ser una revolución dentro de la alta seguridad ya que provee un patrón único e intransferible para cada persona. Empresaria, investigadora y profesora, es el alma de esta empresa, que ha obtenido una inmensa difusión gracias al galardón.

Sánchez-Ramos da clase en la Universidad Complutense de Madrid de âptica Fisiológica y Percepción Visual y es además presidenta de Alta Eficacia Tecnología, que comercializará distintos dispositivos ópticos para mejorar nuestra calidad de vida. Su empresa es privada y tiene una plantilla de tan sólo seis personas,

La peculiaridad es que nació en el seno de la universidad y está apoyada por un grupo de 20 investigadores dentro de la Complutense. La empresa comercializa 13 patentes de titularidad de la propia institución de enseñanza.

Entre sus ingenios más prometedores se encuentra un filtro especial que evita la incidencia de la luz violeta en el ojo, logrando poner freno a la degeneración macular asociada a la edad (DMAE). Se llama Método Alta Eficacia y 9 de sus 13 patentes están relacionadas con él, otras dos tienen que ver con la biometría y las últimas dos son lentes para automoción.

Con tan sólo dos años de vida, la compañía tiene ya grandes posibilidades de convertirse en un gigante internacional. El potencial de esta joven firma tecnológica radica en que sus ingenios son sumamente prácticos y universales.

Alta Eficacia Tecnología ha nacido para ser el salto del laboratorio a su aplicación comercial. Gracias al grupo de concesión de patentes internacionales PCT (Patent Cooperation Treaty) ya ha patentado sus inventos en más de 160 países. Para el Método Alta Eficacia ya tienen la licencia en China y en Estados Unidos.

"La patente permitirá que cualquier científico pueda seguir avanzando sobre la base de mi investigación. Al contrario de lo que muchos piensan, patentar no es hacer de una idea un secreto sino darla a conocer al público de manera gratuita". De hecho, sus patentes son públicas y se pueden consultar en internet sin costo alguno. A cambio, la empresa tendrá el derecho de explotarlas en exclusiva durante 20 años.

Todas las patentes han sido probadas en sus inicios en animales. En la actualidad se han terminado ensayos clínicos en humanos y su proceso de comercialización está en marcha. "Nuestro modelo de negocio se basará tanto en vender intangibles como tangibles. Podemos comerciar con la propiedad intelectual de nuestros productos al igual que decidir producirlos nosotros mismos y vender las lentes", comenta Celia al teléfono.

El invento para el reconocimiento ocular podría estar listo en uno o dos años. Ya se han hecho estudios en personas y ahora se están llevando a cabo pruebas en grandes colectivos de empresas y cajeros. La propuesta es pionera en el área de seguridad. Se trata de estudiar puntos diferenciales de una de las únicas partes transparentes que tiene el ojo, la córnea. El sistema estudia la cara interior de la córnea, una zona única, singular en cada individuo y, lo más importante, imposible de suplantar. A partir de un mapa topográfico de la córnea se consigue un código personalizado cuya información, previamente encriptada, se volcará en el ordenador del sistema de seguridad correspondiente. Es además una solución inocua que no tiene efectos secundarios sobre la visión.

Otros intentos anteriores de reconocimiento de individuos como la huella digital o el estudio del iris han fallado para procedimientos de alta seguridad al revelarse como técnicas biométricas manipulables. Una de sus mayores ventajas es que es un método universal, útil para identificar tanto personas como animales. Sánchez-Ramos comenta cómo se empeñó en utilizar el término "individuos" y no sólo "personas" en la redacción de su patente. "Al decir personas estaríamos reduciendo muchísimo la potencialidad del invento".

Entre sus múltiples usos la doctora resalta la identificación de animales para estudios científicos o dentro de una ganadería, su aplicación en la seguridad de un banco, para la utilización de armamento y para el uso de cierta información confidencial.

¿Cuánto habrá que pagar por ello? "La tecnología es suficientemente barata como para implantarla de manera masiva en móviles pero, evidentemente, la suma no será igual si hablamos de acceder al PC de una vivienda normal que a la cámara acorazada del Banco de España. Su precio depende de cada aplicación."

Otro producto cuyas posibilidades de aplicación son casi infinitas son las lentes Método Alta Eficacia, que consiste en implantar un filtro especial que evita la incidencia de la luz violeta en el ojo, logrando poner freno a la degeneración macular asociada a la edad, primera causa de ceguera en el mundo desarrollado. El 10% de las personas de más de 60 años sufren este trastorno, que hace que se mueran las neuronas que nos permiten ver. Se trata de una lente amarilla que impide que la luz nos dañe el ojo.

"Es como una crema hidratante que, además, tiene protección solar. Lo que pasa es que en este caso, aplicamos un principio similar a una lente que puede ser una ventana, una lentilla, unas gafas, o el cristal de un casco de moto".

Sánchez-Ramos sostiene que cada vez será más importante utilizar ese tipo de productos para prevenir la ceguera porque vivimos más años. "Los hombres estamos con los ojos abiertos una media de 6.000 horas al año, eso supone una gran exposición a la luz, sobre todo artificial, que daña la retina", remarca. Aunque estas lentes aún no se comercializan, muy pronto estarán en el mercado.

Datos básicos

-La Compañía: se trata de un spin-off que nació hace dos años en el seno de la Universidad Complutense de Madrid. Su presidenta, Celia Sánchez-Ramos, es inventora de 13 patentes cuya titularidad son de la Complutense. Alta Eficacia Tecnología tiene el derecho de explotar estas patentes por 20 años.

- Los premios: la investigadora se ha hecho con dos grandes galardones durante dos años seguidos. En 2010 ha obtenido el máximo galardón del Salón Internacional de Inventos de Ginebra, por su dispositivo de reconocimiento por córnea. En 2009 fue premiada por la creación del Método Alta Eficacia como la Mejor Inventora del Mundo por la ONU, a través de la OMPI (Organización Mundial de Patentes y Marcas).

- La doctora: Celia Sánchez-Ramos ha sido la primera española que ha obtenido el premio al mejor invento del Congreso de Ginebra en sus 40 años de historia. Es doctora en Medicina Preventiva y Salud Pública, licenciada en Farmacia y diplomada en âptica y Optometría, por la Complutense. Inició su carrera docente en la UCM en 1986 en Tecnología âptica y en 1995 obtuvo la plaza de profesora titular de âptica Fisiológica y Percepción Visual.