El Ecofin impondrá hoy a Atenas un severo plan de reformas

La UE exige a Grecia más medidas de ajuste antes del 16 de marzo

Los ministros de Economía de la zona euro, reunidos ayer en Bruselas, estudiaron el endurecimiento de las medidas de ajuste reclamadas a Grecia para corregir sus graves desequilibrios económicos. De hecho, acordaron darle de plazo hasta el 16 de marzo para presentar iniciativas adicionales de recorte del gasto. Atenas, en cambio, reclama más tiempo para acometer las reformas.

Los gritos de socorro de la semana pasada del Gobierno griego se han convertido ahora en peticiones de clemencia. Atenas reclama tiempo para llevar a cabo el draconiano recorte presupuestario (desde el 12,7% actual al 3% en 2012) y, sobre todo, el exhaustivo plan de reformas estructurales que hoy quiere exigirle en Bruselas el Ecofin.

El plan de ajuste ya se debatió ayer en el seno del Eurogrupo, reunión de los ministros de economía de la zona euro. El titular griego, George Papaconstantinou, pidió comprensión antes de entrar al temible encuentro con sus colegas. "Estamos intentando cambiar el rumbo del Titanic y no se puede hacer en un día", aseguró en declaraciones recogidas por Bloomberg.

Por primera vez en la historia de la Unión Monetaria, los ministros dirigen una advertencia a uno de los socios por incumplir las grandes líneas de política macroeconómica pactadas tanto por los 27 países de la UE, como por los 16 de la zona euro. La admonición va acompañada de recomendaciones para que el Gobierno griego comience durante este mismo año a reformar el sistema de pensiones, la sanidad, la administración y los mecanismos de negociación salarial, además de la adopción de medidas para mejorar la productividad y la tasa de empleo en la república helena. Esas exigencias se plantearán, si los ministros de Economía las aprueban por mayoría cualificada sin contar el voto de Grecia, en base al artículo 121.4 del nuevo Tratado de Lisboa, uno de los instrumentos incorporados por ese texto para reforzar la coordinación económica del club comunitario.

Además, a Grecia se le aplicará hoy otra vuelta de tuerca en el mecanismo de disciplina previsto por el Pacto de Estabilidad. El Ecofin activará con toda probabilidad el artículo 126.9 del Tratado, aplicable a los países que reinciden en el incumplimiento del Pacto y desoyen las exigencias planteadas anteriormente por los socios del club. Es la fase del procedimiento que hizo estallar la primera versión del Pacto cuando el expediente contra Francia y Alemania llegó a este punto en 2003.

Ahora, en cambio, Grecia no parece contar con aliados para frenar su aplicación, ni goza de la credibilidad necesaria en los mercados para resistirse en solitario a la disciplina comunitaria.

Los ministros de Economía, por tanto, le exigirán un recorte de cuatro puntos en el déficit público este año y sólo si se comprueba que ese compromiso está en peligro, podrá presentar medidas de ajuste adicionales hasta el 16 de marzo. Fuentes comunitarias indican, de todos modos, que el interés del Ecofin no estriba tanto en la cifra exacta que debe conseguir Atenas, como en la exigencia de que el Gobierno de Papandreu coloque las finanzas públicas en la senda definitiva del saneamiento y la credibilidad.

Cambio en el BCE

Los ministros de Economía de la zona euro decidieron anoche el relevo del vicepresidente del BCE, Lucas Papademos, cuyo mandato expira en mayo.

El portugués Antonio Constancio, que cuenta con el apoyo de España, ha sido el elegido para ocupar el puesto.

Bélgica y Luxemburgo también aspiraban a hacerse con la vicepresidencia del banco emisor.

El BCE se erige en guardián de la estabilidad presupuestaria

La crisis griega ha permitido al Banco Central Europeo, guardián de la estabilidad de precios, erigirse también en gendarme del rigor presupuestario, papel que ansiaba desde que la Comisión Europea relajó en 2005 el Pacto de Estabilidad. El BCE pasará desde hoy a ocuparse del control de las finanzas públicas griegas, tarea que hasta ahora correspondía en exclusiva al departamento de asuntos económicos de la CE.

La semana pasada, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, ya jugó un papel más relevante que la Comisión en la cumbre europea que acordó las medidas de apoyo a Grecia. Y otros directivos del BCE, como Jurgen Stark, empiezan a responsabilizar a Bruselas del descontrol en Atenas. "De un día para otro se descubre que el déficit de Grecia no era de un dígito sino de dos. Eso quiere decir que ni las instituciones griegas, ni las externas han vigilado la aplicación del presupuesto", declaró Stark al semanario alemán Spiegel.

La Comisión desconocía que Goldman asesoraba a Atenas

La Comisión Europea reconoció ayer que su oficina de estadísticas, Eurostat, no estaba al corriente de las transacciones realizadas por Atenas con el asesoramiento de algunos bancos de inversión estadounidenses entre los que figurarían Goldman Sachs y JP Morgan. La ingeniería financiera permitía al Gobierno griego endeudarse sin que apareciera reflejado, según las normas del Pacto de Estabilidad.

El portavoz del nuevo comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, aseguró que Bruselas ha pedido explicaciones al respecto al Ejecutivo griego tras haberse enterado de la noticia por la prensa. La semana pasada la información apareció publicada en el semanario Spiegel, pero la CE ni siquiera reaccionó. Durante el fin de semana, el diario New York Times también se hizo eco de la noticia y ayer, por fin, la Comisión se dio por enterada. Bruselas asegura ahora que ha pedido que Atenas le facilite información al respecto antes de finales de este mes.