A Fondo

Digitales desde el seno materno

La empresa que más sabe de móviles, Nokia (Samsung y Apple se esfuerzan por demostrar lo contrario), presentó en Madrid la pasada semana la cuarta oleada de una encuesta que investiga la relación entre "los jóvenes, el móvil y la tecnología" en España. La muestra de 2.000 entrevistas online hechas en noviembre considera jóvenes a las personas comprendidas entre los 15 y 35 años y las subdivide en cuatro segmentos: de 15 a 18 años, de 19 a 24, de 25 a 30 y de 31 a 35 años.

De manera consistente, múltiples análisis de este tipo reiteran que las nuevas generaciones son la vanguardia de ese fenómeno imparable que llamamos Sociedad de la Información, en el que la sociedad conquista la tecnología, tanto como la tecnología conquista a la sociedad.

Los resultados de esta oleada, no obstante, llaman la atención por algunos descubrimientos específicos que añaden colorido distinto a esta irrefrenable corriente universal. Por primera vez en un estudio sobre tecnologías en España, aparece un apartado en el que las mujeres adelantan a los varones. Se refiere al uso de las llamadas redes sociales: el 75% de las jóvenes encuestadas dijeron que las usan con frecuencia al menos semanal, mientras que el mismo ratio entre los jóvenes arrojó el 70%.

La igualdad entre hombres y mujeres es una tendencia de la nueva sociedad que muestra incluso mayor intensidad que la adopción del uso de la tecnología. Sorprende la rapidez del progreso femenino en una habilidad e interés marcadamente masculino, al menos hasta la fecha. En el uso general que los encuestados declaran del acceso a internet desde el móvil, los jóvenes aventajan todavía a las jóvenes con un 32% contra un 27%, aunque la distancia se estrecha significativamente en el último semestre.

Del estudio de Nokia destaca un segundo aspecto que resulta incluso más llamativo. La encuesta fórmula sendas preguntas sobre el uso que los jóvenes hacen de los servicios de internet; por un lado, cuando acceden a la red desde sus ordenadores personales y, por otro, cuando establecen la conexión desde sus móviles con capacidad multimedia. Se ofrece a los encuestados para la contestación una amplia panoplia, hasta 20, de posibilidades de utilización; desde enviar o recibir correos electrónicos, leer periódicos, jugar en red, consultar la cartelera, acceder a blogs, hasta realizar pagos online. Del procesado de las respuestas se deduce que en más de las tres cuartas partes de las opciones que se plantean, los encuestados cuya edad está comprendida entre los 15 y los 18 años (esto es, los más jóvenes entre los jóvenes de la muestra) hacen un uso mucho más intensivo que las personas cuya edad es inmediatamente superior.

Esta tendencia se marca hasta la exageración cuando se particulariza el cuestionario sobre cinco usos concretos en el acceso a internet, tanto desde el móvil como desde el PC. Los jóvenes de entre 15 y 18 años utilizan con una frecuencia mucho más rabiosa que sus inmediatos mayores, primero, la mensajería instantánea; segundo, el "acceso a contenidos con Youtube o similar"; tercero , la descarga de música; cuarto, los juegos en red; y quinto, las llamadas redes sociales.

Los responsables de Nokia y los de la consultora Conecta que ha realizado el muestreo se han visto sorprendidos por la ventaja en la intensidad de la utilización de las facilidades de internet que presenta esta nueva hornada de jóvenes, aun cuando se la compara con la de otros usuarios que apenas tienen cinco o diez años más que ellos. El sobresalto les ha llevado bautizar a aquellos españoles cuya fecha de llegada al mundo oscila entre 1990 y 1995 como "nacidos digitales". De esta manera marcan la diferencia con aquellos otros menos jóvenes, de la década de los ochenta del pasado siglo, a los que se conoció como "nativos digitales".

Móvil desde la cuna

Puestos a buscar una explicación señalan que, igual que los llamados "analfabetos digitales", los mayores de 50 años han tenido que enfrentarse a un duro aprendizaje de la tecnología cuando ya eran adultos, los "nativos digitales" vivieron sus primeros años en un entorno en el que los aparatos electrónicos formaban parte de los escaparates y apenas estaban integrados en el hogar. Aunque cuando iniciaron un proceso estructurado de aprendizaje se vieran inmersos en el nuevo universo digital.

En contraste, los "nacidos digitales" comenzaron su coqueteo con la tecnología incluso en el seno materno (las ecologías se hicieron sistemáticas en la sanidad española a finales de los ochenta), y cuando salieron al mundo en su hogar proliferaban toda serie de artilugios cargados con las habilidades casi mágicas de los ceros y los unos.

La experiencia de dos décadas de uso masivo de la informática y de década y media en el acceso democrático y generalizado a internet y a la tecnología de los móviles nos debe convencer de que solo conocemos el prólogo de la nueva realidad digital en la que estamos embarcados. La rapidez con que la tecnología conquista la realidad social obliga a las generaciones a una actualización permanente. El empuje de los nuevos hombres digitales nos obliga a reaccionar para no quedar tempranamente desfasados.