El PIB caerá un 0,6%

El FMI prevé que España sea la única gran economía en contracción en 2010

El Fondo Monetario Internacional afirma en su Informe de Perspectivas Financieras que la recuperación de la economía global ha empezado con más vigor de lo previsto, aunque a diferente ritmo en distintas regiones. Es algo que se refleja en unas previsiones en las que las grandes economías del mundo abandonan las cifras negativas en 2010. Sólo hay una excepción. El Fondo prevé que España cierre este ejercicio con una contracción del 0,6% después de terminar 2009 con un -3,6%, una décima menos de lo anunciado en la anterior estimación. El crecimiento llegará en 2011 y será del 0,9%.

Según el analista jefe del Fondo, Olivier Blanchard, España forma parte de un grupo de países avanzados, en el que también están Portugal e Irlanda, en el que se está pagando por los excesos del pasado. "Tuvieron un enorme boom antes de la crisis y ahora pagan por ello". El FMI no detalla las previsiones para los otros países a los que se refiere Blanchard. El economista cree que otros países emergentes como los bálticos y Hungría están en esta situación también por esos excesos del pasado.

El Fondo cree que la zona euro crecerá este año apenas un 1% y EE UU, un 2,7%. Es un crecimiento más lento de lo normal en el caso de las economías avanzadas, una situación que ya se ha estado anticipando en otros informes de este organismo internacional. En general, el crecimiento de estas economías avanzadas se prevé que llegue al 2,1% en 2010 después de haberse contraído un 3,2% el año pasado. "El PIB crecerá por debajo de niveles previos a la crisis hasta finales de 2011", se afirma en un informe en el que se advierte que los altos índices de paro, deuda pública así como "una recuperación tan solo parcial de los sistemas financieros, y en ciertos países la debilidad de los balances de los hogares, están complicando aún más la reactivación de estas economías".

Para el Fondo, el apoyo público al sector financiero ha sido crucial pero pidió cautela a la hora de contemplar medidas para eliminar los estímulos. "Aún hay pocos indicios de que la demanda privada autónoma (no inducida con políticas) esté afianzándose, al menos en las economías avanzadas". Por eso y dado el carácter aún frágil de la recuperación, aconseja que se siga apoyando a la actividad económica con medidas fiscales en el corto plazo. Eso si, los países que se enfrentan a problemas por su sostenibilidad fiscal deben avanzar en "la elaboración y comunicación de estrategias de salida creíble [de estos estímulos]"

Las economías emergentes son las que van a tener una actividad "relativamente vigorosa". Brasil crecerá un 4,7%, México superará la contracción del 4% del 2009 para crecer un 4% este año y China podría cerrar este año con un avance del 10%. Blanchard recordó que la evolución de estos países ha sido también apoyada en estímulos de los Gobiernos pero afirmó que hay menos preocupación por ellos porque "la demanda interna vendrá".

Gracias a la aportación que hacen estos países se espera que la economía mundial crezca un 3,9% en 2010 y que repunten los precios de las materias primas. Pese a ello no se cuenta con un repunte significativo de la inflación en las economías avanzadas por lo que, dada la situación en los mercados de trabajo, "muchos bancos centrales estarán en condiciones de mantener bajas las tasas de interés".

Aunque se percibe un cierto optimismo en el Informe del Fondo, ausente durante bastantes trimestres, los economistas de esta institución no han dejado pasar la oportunidad de que hay ciertos riesgos en el horizonte. El primero es el repliegue prematuro y desorganizado de las políticas de apoyo. El segundo es un deterioro del sistema financiero, los mercados de la vivienda o un aumento del desempleo. Sin citar nombres, el FMI también advierte de los peligros que entraña la sostenibilidad fiscal.