Pequeños gigantes | Munich

El estilo empieza por los pies

La empresa familiar catalana Munich fusiona deporte y moda ensus colecciones de zapatillas deportivas.

Ni Colonia ni Fráncfort gozaban de suficiente gancho en los años sesenta para crear una marca con la que la familia Berneda evocara en el consumidor su vinculación con el mundo del deporte y lo trasladara a Alemania, potencia en equipamiento deportivo con firmas como Puma y Adidas. Sí tenía ese atractivo Múnich, que además sonaba bien fonéticamente, explica Xavier Berneda, nieto del fundador de la firma de calzado y actual director de marketing de la compañía. El tiempo daría la razón a su elección: la ciudad alemana fue elegida años después para acoger los Juegos Olímpicos de 1972.

Hoy en día, paradójicamente, Alemania es uno de los pocos mercados europeos que no se han rendido a la empresa catalana. "Vendemos muy pocos pares", asegura el empresario, que concentra el 40% de sus ingresos en Italia. El éxito de Berneda, que explota un concepto de zapatilla deportiva que sigue los dictámenes de la moda, comenzó a forjarse en el año 53, cuando la zapatera Berneda decide especializarse en calzado técnico e introducirse en atletismo. Una vez cambiada su marca por la de Munich, la empresa empieza a desarrollar productos para el fútbol sala y a abrir nuevos mercados, dotando de mayor peso el diseño y enfocándose hacia el mundo de la moda.

Su concepto fashion para zapatillas se traduce en la venta de 850.000 pares al año. El 46% corresponde a calzado deportivo y el 54% a la línea de moda. Sus productos se dirigen hacia un consumidor con cierto poder adquisitivo: el precio medio de un par se sitúa entre 160 y 180 euros. Berneda tiene claro que para mantener el nivel de ventas este año "no subiremos precios, pero sí que intentaremos fortalecer las colecciones con artículos más económicos". Desde sus orígenes, Munich se ha mantenido fiel a su perfil de empresa familiar. El capital de la compañía se divide entre su padre y su tío, y Xavier, junto a su hermano (que ocupa el cargo de director financiero) son quienes dirigen el día a día de la compañía. Munich no cuenta con un cargo específico de director general.

Berneda asegura que para tener poder de decisión en la empresa se necesita demostrar la valía. "Tenemos claros los conceptos de familia y sucesión. Si mi hijo decide que no quiere continuar en la compañía o prefiere otro rumbo, lo respetaré". También existe consenso para mantener la propiedad dentro de la compañía "Munich no está en venta, es mi vida", señala. La estrategia empleada para crecer ha sido mediante localizaciones muy bien seleccionadas. Lo importante no es vender mucho, sino "a quién, cómo y dónde".

Sólo en España disponen de cerca de 300 puntos de venta. En 2007, puso la primera piedra de su expansión mediante tiendas propias y Munich cuenta con seis tiendas. Dos de ellas se ubican en los centros comerciales outlet de La Roca del Vallés (Barcelona) y Las Rozas (Madrid). Además cuenta con varios puntos de venta en El Corte Inglés. En los próximos meses, la firma prevé abrir locales en Valencia y Madrid. "Ahora hay oportunidades de crecimiento, ya que los alquileres de locales han bajado", apunta. En paralelo, la firma no descuida su apuesta por mercados tan dispares como Corea, Japón o Eslovenia.

Más de tres millones de posibilidades a través de su canal de ventas en la red

Pese a que el catálogo de Munich abarca casi todo tipo de gustos, la compañía ha lanzado un canal de ventas en línea, Munichmyway, que permite a los consumidores crear una Munich personalizada según sus gustos y preferencias seleccionando la combinación de colores que prefieran. Xavier Berneda apunta que la imaginación de los clientes no tiene límites. "Nos reunimos para analizar las peticiones y determinar lo que quiere el consumidor." Aun así cree que es imposible hablar de patrones concretos. "Creo que hay clientes a los que les gusta retarnos para comprobar que somos capaces de crear el modelo que nos proponen", apunta.

Los pedidos a través de la web, que se ha lanzado este mismo año, se entregan en casa del cliente en un plazo máximo de nueve días. El consumidor tiene capacidad para diseñar hasta tres millones de zapatillas diferentes. Entre otras opciones, los compradores pueden seleccionar el color de la suela, los acabados y la piel que formarán el modelo. El equipo de Munich también quiere tener en cuenta el gusto de los más pequeños de la casa. Sus modelos Goal y Acropol cuentan con su versión infantil. Las zapatillas pensadas para niños de ambos modelos comprenden tallas que van de los números 24 a 37. Y para quienes dan sus primeros pasos, la firma catalana ha creado las Baby Goal. Esta colección cuenta con números que van del 18 al 23. Tanto los modelos para adulto como los infantiles cuentan con el logo distintivo de Munich, que consiste en dos bandas que se cortan y que al cruzarse forman un aspa o letra X. Precisamente, la firma catalana se enfrentó en los tribunales con la multinacional Umbro por un conflicto con el logo. Munich interpuso una demanda en 2005 por "infracción de marca y competencia y publicidad desleal". Este enfrentamiento se saldó entonces a favor de la empresa catalana. La marca a día de hoy está registrada en 40 países y ha ido creciendo en los últimos años sin necesidad de ligar su imagen a ningún personaje célebre. Sus piezas no son calzadas por ningún personaje de la liga de baloncesto NBA, como otros competidores, pero tiene entre sus fans a actores y modelos.

Datos básicos

Orígenes

A finales de la Guerra Civil, en 1939, el abuelo de Xavier Berneda pone en marcha una empresa zapatera, Berneda, en la localidad de Sant Boi de Llobregat (Barcelona). Sus hijos, el padre y el tío de Xavier Berneda, dan un impulso a la firma y deciden cambiar su rumbo en 1953, especializándose en la fabricación de calzado deportivo y abasteciendo al ámbito del atletismo. La compañía era una de las pioneras en la producción de zapatillas de deporte en España.

Producción

La compañía concentra su producción en la fábrica de la localidad de Vilanova d'Espoia (Barcelona), donde cuenta con una nave de 3.000 metros cuadrados y una plantilla de 50 profesionales. Aquí fabrica entre un 10% y 15% de sus colecciones. Munich se abastece de otros talleres externos repartidos en el país, principalmente en la provincia de Alicante, y también fabrica en Marruecos, con materias primas adquiridas y llegadas desde España.

Facturación

Los ingresos de Munich ascendieron a un total de 22,7 millones de euros en 2008. De esta cifra, un 47% de las ventas corresponden a exportaciones y el resto al mercado español. Italia concentra el 40% de la facturación de la empresa, España supone el 20% y mercados como Francia y Gran Bretaña representan el 10%. Otros mercados importantes para la compañía son Bélgica y Holanda, que canalizan un 8% de sus ventas.