Crisis

Intermoney achaca la crisis al exceso de autorregulación del sector financiero

El exceso de autorregulación de las entidades financieras y la miopía de los bancos centrales han sido en buena parte responsables de la actual crisis económica, aseguró hoy el presidente no ejecutivo de Intermoney, José Pérez Fernández.

En el marco del encuentro "La crisis financiera, orígenes, efectos y nueva regulación y supervisión", auspiciado por la Universidad Complutense, Pérez Fernández señaló que la reforma de la supervisión financiera sólo será posible si existe un consenso entre los 27 miembros de la Unión Europea.

El presidente no ejecutivo del servicio de estudios de Intermoney sostuvo que la crisis ha sido producto de "una gran falta colectiva" de todos los actores del sistema financiero y aseguró que los bancos centrales, "en un ejercicio de miopía", dejaron de vigilar los posibles riesgos de inestabilidad financiera.

Pérez Fernández, también miembro del Grupo Larosiére, encargado de diseñar una reforma de la supervisión financiera en la Unión Europea, comentó que todas las ideas sobre la eficiencia de los mercados financieros y su autorregulación se han mostrado erróneas.

Además, opinó que cualquier mecanismo de regulación debe minimizar los riesgos de la "deriva moral" de las entidades y los países miembros y asegurar la estabilidad financiera y el buen funcionamiento en un mercado único.

En este contexto, cabe recordar que el pasado 19 de junio los líderes de la Unión Europea acordaron revisar el sistema de supervisión financiera.

El nuevo modelo de supervisión incluirá la creación del Consejo Europeo de Riesgos Sistémicos, encargado de preservar la estabilidad del sistema financiero comunitario y de emitir alertas, y el establecimiento de tres nuevas autoridades que supervisen los sectores de la banca, la bolsa y los seguros.

Los ministros de Economía de los 27 países miembros de la Unión Europea han pedido hoy en Bruselas que como parte de las medidas para evitar futuras crisis, se generalice en toda la UE el sistema de provisiones dinámicas para las entidades financieras introducido por el Banco de España.

Este sistema de las provisiones dinámicas obliga a las entidades financieras a acumular reservas en tiempos de bonanza para hacer frente a las crisis, aspecto destacado en el informe Larosiére.