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Un clásico del crimen que sabe envejecer

'Diez negritos', de Agatha Christie, cumple 70 años, con 10 millones de ejemplares vendidos en el mundo.

Un clásico del crimen que sabe envejecer
Un clásico del crimen que sabe envejecer

Diez negritos se fueron a cenar/Uno de ellos se asfixió y quedaron/Nueve/ Nueve negritos trasnocharon mucho/Uno de ellos no se pudo despertar y quedaron/Ocho. Ocho negritos viajaron por el Devon. Uno de ellos se escapó y quedaron. Siete. La cancioncilla infantil termina con la misteriosa muerte de los diez personajes que han acudido a la Isla del Negro como invitados de un enigmático señor Owen que no aparecerá jamás. La trama ha mantenido en tensión a millones de lectores de todo el mundo durante los últimos 70 años.

Diez negritos es la obra más vendida de Agatha Christie (más de 10 millones de ejemplares), la que mejor ha envejecido. Sus personajes y conductas siguen fascinando al público -el lector recibe los detalles con cuentagotas y sólo se le permite elucubrar- en una época en que la avalancha de novedades apisonan los títulos del fondo de las editoriales.

Agatha Christie es la escritora de misterio más conocida del mundo, un fenómeno de ventas en todos los géneros (más de 2.000 millones de ejemplares, traducidas a 70 idiomas) sólo superada por Shakespeare y la Biblia. Pero, ¿qué tiene la reina del crimen que no tenga, por ejemplo, el rey actual de las listas de ventas, Stieg Larsson? "Las tramas resultan adictivas desde la primera página", responde Jerusalén Llácer, editora de RBA Bolsillo, que acaba de lanzar una edición especial para conmemorar el 70 aniversario. La novela negra nórdica centrada en problemas sociales está de moda. En cambio, Agatha Christie, nacida 1890 en Devon (Inglaterra), en el seno de una familia acomodada y educada en casa, no abordaba en sus novelas esa parte de crítica social. Su don era una combinación de enigma y entretenimiento. De acuerdo con su receta para la novela policiaca, el detective -su célebre Hércules Poirot celebrará pronto su centenario-, no debe saber nunca más que el lector. "Urde una gigantesca arquitectura de misterios para que el lector haga sus conjeturas. Al final, todo casa. Es impecable su manera de crear los enigmas y desvelarlos", observa Llácer.

En sus novelas se repiten una serie de variantes. Desde el recurso a los sospechosos poco habituales, los ambientes cerrados, las pistas que despistan (al igual que en Conan Doyle), el empleo de un lenguaje sencillo y expresiones coloquiales, la repetición de ciertas palabras o ideas y, sobre todo, la existencia de más de nueve personajes.

Es lo que los expertos han denominado el Código Christie. Un equipo de neurolingüistas de las universidades británicas de Birmingham, Warwick y Londres ha indagado en las claves del éxito de la gran dama del crimen. Con ayuda de ordenadores y programas informáticos, han descubierto que el estilo de Agatha Christie es especialmente estimulante para el cerebro, que segrega serotoninas y endorfinas con la lectura del suspense.

Los expertos concluyen que la prosa de Christie tiene efectos hipnotizadores. Un lenguaje sencillo y común, que anima a los lectores a concentrarse en el argumento y las claves que se van aportando; un vocabulario agradable para suavizar las historias de crímenes; el uso de guiones largos, que genera un ritmo rápido sin dar tiempo a la reflexión. Elementos que elevan los niveles de serotona y endorfina, los mensajeros químicos del cerebro que inducen placer y satisfacción, explican los científicos.

Las estructuras de las frases de las novelas se vuelven más sencillas cuanto más se acerca el desenlace, lo que incrementa el interés del lector. La investigación detecta además la repetición de palabras y el empleo de frases coloquiales. El lector sólo obtiene placer al intentar resolver una trama de la que se dan detalles con cuentagotas hasta que al final toda ella queda desplegada.

Los expertos consideran que la liberación de estos opios neurológicos naturales hace de su literatura una experiencia muy satisfactoria y explica el éxito que sigue disfrutando su obra. En España, RBA reserva un lugar especial en su catálogo a las novelas de Agatha Christie. Los libros de la escritora llegaron en los años 40 traducidos por la editorial Molino, catálogo que incorporó RBA con la adquisición de este sello en 2004 y que está recuperando poco a poco. La colección Agatha Christie lleva 185.000 ejemplares vendidos.

Para conmemorar el 70 aniversario de la publicación de Diez negritos, la editorial ha lanzado una edición especial de bolsillo, con un "diseño retro", explica Jerusalén Llácer. La edición llega, además, acompañada de un concurso que anima a los lectores a reescribir el último capítulo, inventarse su propio final y presentarlo vía internet (www.dieznegritos.rbalibros.com) antes del 30 de septiembre. Un jurado elegirá los premiados en función de su calidad literaria, creatividad y originalidad. Un viaje a Londres para dos personas espera al ganador.

Vocación literaria. Una media de novela al año las otras damas del crimen

"La vida legal es muy sosa! El crimen me apasiona", comenta el juez Wargrave, uno de los personajes de Diez negritos. Agatha Christie escribió 79 novelas, 14 obras de teatro, y consagró a personajes como la señora Marple y Hércules Poirot.

Agatha Mary Clarissa Miller Christie Mallowan dio muestras desde joven de su vocación literaria. Durante la Gran Guerra, mientras su primer marido, Archie Christie, combatía como piloto y ella trabajaba como enfermera, comenzó a escribir la primera novela de Hércules Poirot. Con su publicación en 1920, su carrera despegó veloz. Hasta su muerte, en 1976, publicó a un ritmo de novela por año.

Escribió Diez negritos durante la Segunda Guerra Mundial, mientras trabajaba, de nuevo, en un hospital. En su momento, la novela fue celebrada por la dificultad que planteaba la resolución del misterio de diez ajusticiamientos en una isla en la que no queda nadie vivo para endilgarle la responsabilidad.

La obra ha sido adaptada al cine nueve veces, incluyendo una versión rusa y otra india, y el título ha sufrido los efectos de la corrección política (en EE UU se cambió negritos por inditos). Precisamente, Diez negritos fue la primera de sus novelas adaptada a videojuego.

Cada año, en septiembre se celebra la semana Christie en Torquay (Devon, Inglaterra), su ciudad natal. Allí tienen lugar diferentes eventos, como cenas con asesinato incluido.

Las otras damas del crimen

Dorothy Sayers y lord Peter Wimsey

"La más grande entre las autoras de novelas policiacas", como la ha definido el escritor José María Guelbenzu, fue amiga de Agatha Christie, maestra literaria de P. D. James y Patricia Highsmith y creadora del sofisticado detective lord Peter Wimsey.

Nació en 1893 en Oxford, donde su padre era capellán de la famosa Christ Church Cathedral Choir (Sayers empezó a estudiar latín a los 6 años). Fue una de las primeras mujeres en obtener una licenciatura, en su caso de francés medieval. Desde 1922 hasta 1929, trabajó en Londres en una agencia de publicidad.

Su aristócrata detective, lord Peter Wimsey, fue una de las estrellas de la novela negra en los años 30 y protagonizó doce novelas y varios libros de relatos. Pero Dorothy Sayers destacó también como teóloga, dramaturga, ensayista y traductora. Su Divina comedia se considera la mejor traducción al inglés de la obra de Dante.

También fue amiga de T. S. Eliot, C. S. Lewis o Chesterton. Sayers fue una mujer avanzada a su tiempo, madre soltera en un ambiente estrictamente anglicano y victoriano. La escritora murió en 1956.

En España, Lumen le ha dedicado una biblioteca donde han aparecido sus novelas más importantes, entre ellas Cinco pistas falsas.

Patricia Highsmith y Ripley

¿Quién es el ambiguo, inquietante y escurridizo Tom Ripley? Apareció por primera vez en A pleno sol. Al comienzo de la novela, era un tímido joven neoyorquino que sentía que la vida que deseaba le pasaba de largo. Al final era un hombre muy seguro de sí mismo, aunque la feliz transformación se sostenía en dos asesinatos y muchas mentiras. Veinte años después, Highsmith hizo reaparecer a su célebre antihéroe en La máscara de Ripley.

Posteriormente, regresaría en otras tres novelas: El amigo americano, Tras los pasos de Ripley y Ripley en peligro. Las cinco novelas de Ripley destacan en la producción literaria de Patricia Highsmith (1921-1995), considerada una de las escritoras más originales y perturbadoras de la narrativa contemporánea. "Highsmith no es la poeta del miedo, sino de la sospecha", en palabras de Graham Greene.

La escritora nació en Fort Worth (Texas), cuando sus padres ya se habían divorciado; se trasladó a Nueva York con su madre, con la que siempre mantuvo una relación difícil. Hizo su debut literario con Extraños en un tren (1950), un clásico del suspense, al igual que la adaptación cinematográfica que realizó Alfred Hitchcock. Sus novelas se centran en la culpa, la mentira y el crimen y contienen referencias a la homosexualidad, como Carol, rechazada por sus editores y publicada inicialmente bajo el seudónimo de Claire Morgan, que vendió un millón de copias.

A pesar de su popularidad, vivió y murió aislada en Locarno (Suiza) en 1995.

P. D. James y Alex Dalgliesh

Su último libro, Muerte en la clínica privada (Ediciones B), acaba de aparecer en el mercado español -un año más tarde que en Reino Unido-, y la escritora británica, de 89 años, no tiene planes de escribir otro nuevo.

P. D. James vuelve a involucrar al detective Alex Dalgliesh en un crimen. El personaje nació con su primer libro, Cubridle el rostro (1962), y se ha convertido en pieza clave, al protagonizar catorce novelas. El distinguido y sagaz Alex Dalgliesh representa las cualidades que más admira en un hombre: sensibilidad, coraje e inteligencia.

La autora trabajó desde 1949 para los servicios de seguridad británicos, donde adquirió unos profundos conocimientos de metodología policial que le permitieron transmitir a sus novelas un inigualable tono de verosimilitud.

P.D. James se sirve de una trama compleja para plantear con un estilo puntilloso y sutil, cuestiones morales que subyacen en el devenir cotidiano de los protagonistas: la actitud de la mujer ante la competitividad del hombre; los límites entre la honestidad y la supervivencia; la incidencia de la educación y el efecto de la violencia en la formación de la personalidad.

Sus obras han recibido los premios más prestigiosos del género (en febrero recibirá el Premio Carvalho de BCNegra). En 1999 publicó su libro de memorias La hora de la verdad: un año de mi vida. Es Oficial de la Orden del Imperio Británico y ocupa un asiento de la Cámara de los Lores.