Secretos de despacho

Originalidad en Orpheo Twins

Jorge Torres se encarga en Barcelona de la marca de joyería que su hermano creó en Sudáfrica.

Los gemelos Jorge y Gilberto Torres (Barcelona, 1953) emigraron con su familia a un pueblo cercano a Zúrich (Suiza) cuando tenían ocho años. Estudiaron el oficio de joyeros en el país helvético y, a finales del año pasado, consiguieron su sueño: abrir una tienda en su ciudad natal bajo la marca Orpheo Twins, que ya es conocida en Sudáfrica. Jorge dirige la tienda de Barcelona, mientras Gilberto, que ahora está de visita en la ciudad, continúa al frente del taller y la joyería que los dos tienen en Johanesburgo.

El despacho desde el que trabaja Jorge es un enorme altillo con vistas a la tienda. Tanto uno como otra son espacios amplios, diáfanos y de decoración elegante y minimalista. 'No ha sido fácil llegar hasta aquí', explica Jorge. En 1971, cuando estaban trabando en una joyería en Zúrich, recibieron un premio en Nueva York que consistía en poder elegir cualquier lugar del mundo para trabajar. Así fue como Gilberto recaló en Sudáfrica, mientras Jorge prefirió quedarse en Suiza. 'Estuvimos separados 25 años, hasta que Jorge vino a Sudáfrica en 1997', cuenta Gilberto. Para entonces él ya había creado la marca de joyería Orpheo, que con la llegada de Jorge se transformó en Orpheo Twins. 'Hemos estado haciendo crecer la marca once años, hasta que ya ha llegado el momento de salir de Johanesburgo', explica Jorge. Y a la hora de decidir dónde ubicar la tienda se decantaron, '¡cómo no!', por Barcelona. 'La hemos añorado mucho', dicen. Orpheo Twins tiene un taller de 12 joyeros artesanos y tres empleados en la tienda de Hyde Park. En la de Barcelona, Jorge atiende al público, mientras su hijo, llamado Gilbert igual que su gemelo, se encarga de la administración. 'Creemos que es una buena manera de que empiece a entrar en el negocio, conociendo todos sus detalles desde dentro'.

Jorge suele dedicar las mañanas a diseñar joyas en la mesa del despacho, que también utiliza para recibir a los clientes. La mesa es en sí una obra de arte. Se trata de una puerta de una casa de una tribu sudafricana. 'Me la traje de recuerdo', explica Jorge, 'y no sabía bien qué utilidad darle, hasta que se me ocurrió convertirla en una mesa'.

'Nos entendemos de tal manera que, a veces, uno empieza el diseño de una joya y el otro lo acaba'

La conversación que sobre ella se produce con el cliente es fundamental. 'Nos gusta mucho personalizar las joyas, no hay dos iguales, para iguales ya estamos nosotros', explica Jorge. Que cada anillo, collar o pulsera sea diferente obliga a saber más del posible comprador, con el fin de tener más posibilidades de acertar con las propuestas. Sus joyas son tan personales que aseguran que sus clientes se reconocen fuera de Sudáfrica al verlas.

Cualquiera de los dos puede responsabilizarse del diseño de una joya. 'Nos compenetramos hasta tal punto que a veces empieza uno el diseño y lo acaba el otro', cuenta Jorge. A pesar de que los diseños de los anillos y otras joyas se personalizan a gusto del cliente, Jorge y Gilberto aseguran que ninguno sale de su establecimiento con una pieza que no cumpla unos estándares mínimos, 'tenemos una marca que cuidar'. Al tratarse de diseños únicos el proceso de producción, en Sudáfrica, se complica, pero esa es la clave de sus propuestas. 'Y lo bueno es que el producto no es más caro por ser personalizado y el plazo de entrega es de entre 10 y 14 días'. En cuanto al precio, dicen poder ajustarse al cliente. 'Preferimos conocerle y ajustarnos a sus posibilidades que exigirle'.

Los gemelos llevan tres años trabajando en la apertura de la tienda en Barcelona. 'Es posible que lo hayamos hecho en un mal momento, pero cuando lo planeamos no teníamos ni idea de que íbamos a estar en medio de esta crisis', explican, a la vez que dicen sentirse más perjudicados por las obras del metro que afectan a la calle Rosellón en su esquina con el Paseo de Gracia, donde se ubica la tienda, que por la propia situación económica. Su filosofía es compensar las dificultades con más trabajo. Así, atienden a los clientes sin cerrar al mediodía.

Ingleses contra estadounidenses

No es una joya en el sentido estricto de la palabra, pero es tan original como las piezas que producen los gemelos Jorge y Gilberto Torres. Es un ajedrez en el que las torres, caballos, alfiles y rey y reina se han sustituido por cantantes, y los peones, por micrófonos. A un lado, los ingleses, y a otro, los americanos. Entre los primeros figuran Freddie Mercury, Mick Jagger, Paul McCartney y John Lennon. Entre los segundos, Elvis Presley es el rey, y Tina Turner, la reina. 'Es una pieza de un artista sudafricano que tiene su taller al lado del nuestro y que produjo una serie limitada de 500', explica Jorge.

Otra de las joyas de la tienda es una impresionante escultura humana realizada en fibra por los dos gemelos. Una figura anatómicamente realista y de tres metros de altura.

Un último detalle artístico es el cuadro que cuelga en la pared de detrás de la mesa del despacho. Un retrato que podría ser de cualquiera de ellos, porque su parecido es enorme. 'Nos lo regaló un cliente que quedó muy contento con la joya que le diseñamos', dice Jorge.