Davos

Merkel considera que la crisis financiera ha demostrado la necesidad de crear un Consejo Económico en la ONU

La cancillera alemana, Angela Merkel, abogó hoy por una reorganización radical del orden económico mundial y afirmó que la crisis financiera ha puesto de manifiesto la necesidad de crear un Consejo Económico en el seno de Naciones Unidas.

Merkel consideró que la cooperación entre las instituciones financieras no ha conseguido prevenir la peor crisis financiera registrada en décadas y, por ello, incidió en la importancia de establecer un marco nuevo. "Esto podría llevar incluso a un Consejo Económico de la ONU, al igual que se creó el Consejo de Seguridad tras la Segunda Guerra Mundial", indicó la canciller alemana en el Foro Económico Mundial, que se celebra esta semana en Davos (Suiza).

Mientras, los líderes políticos y empresariales que participan en el encuentro de Davos se reunieron a puerta cerrada para sentar las bases de nuevas estructuras reguladoras y para buscar un consenso sobre una respuesta global frente a los problemas económicos y financieros.

La propuesta de Merkel va más allá del llamamiento hecho por el primer ministro británico, Gordon Brown, que sugirió actualizar la estructura diseñada en 1944 en Bretton Woods que dio origen al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional, que ahora están sacando de apuros a los países afectados por la crisis.

Papel del G-20

Por otro lado, el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, enumeró una serie de problemas que han absorbido los países más pobres en el último año (como el aumento de los precios de la energía y los alimentos y la congelación del crédito) y pidió a los líderes mundiales que no se olviden de esa parte de la población. "Debemos estar al lado de los más vulnerables", subrayó Ban, quien advirtió del riesgo de que la crisis desvíe la atención de asuntos como el cambio climático, la escasez de agua, la pobreza o el subdesarrollo.

Merkel opinó que el G-20 (compuesto por los principales países desarrollados y por naciones emergentes) es el foro más adecuado para abordar estas cuestiones, y no el G-8 (formado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia).

También dijo que se debe "insuflar vida" a la agenda que se definió en la cumbre celebrada el pasado noviembre en Washington con motivo de la crisis financiera. "No hay nada imposible", aseguró. "Incluso la crisis financiera mundial puede llegar a dominarse. Podemos dominarla de forma que la convirtamos en progreso para vivir mejor juntos en este planeta", añadió.

Brown, por su parte, señaló que éste "es un momento no sólo de medidas individuales y nacionales para lidiar con la crisis financiera global", sino que es necesario que "el mundo se una y se convierta en uno solo".

El primer ministro británico será el anfitrión de la cumbre que el G-20 celebrará en Londres el próximo mes de abril, donde se intentará alcanzar acuerdos para emprender acciones concretas. Reino Unido espera que se siga un plan de tres puntos para estabilizar los bancos, poner en marcha un estímulo fiscal a nivel mundial y reactivar los préstamos a las empresas y a las familias.

Brown dejó claro en Davos cuál ha sido el alcance y el coste de la crisis: se han gastado 700.000 millones de dólares (547.000 millones de euros) en capitalizar de nuevo los bancos y siete billones de dólares (5,46 billones de euros) en garantizar que las entidades conceden préstamos. Los estímulos fiscales aplicados por los gobiernos ascienden en total a 1,5 billones de dólares (1,17 millones de euros), la mayor cantidad que se ha destinado a este fin en toda la Historia.