Hacia un nuevo orden financiero

Las preferentes de Santander valdrán un 50% menos a precios de mercado

Los inversores de Santander que deseen recuperar en metálico las pérdidas sufridas por el fraude Madoff deberán esperar 10 años para conseguirlo, cuando se prevé que el banco ejerza la opción de compra sobre las participaciones preferentes que emitirá para compensar a los afectados. A precios de mercado, los títulos valdrían hoy un 50% menos que la inversión inicial de los afectados.

La indemnización que ofrece Santander a sus clientes de banca privada afectados por la estafa piramidal de Bernard Madoff deja una lectura agridulce en el mercado. Recuperar lo perdido siempre es mejor que no obtener nada, y muchos aplauden la decisión del banco, pero también hay que tener en cuenta que los afectados deberán tener paciencia. Según las condiciones actuales recibirán dinero en metálico dentro de 10 años, y entretanto obtendrán una rentabilidad anual muy baja.

Santander ha ofrecido participaciones preferentes del banco por valor de la inversión inicial que realizaron los afectados -sin incluir los rendimientos acumulados- con un cupón anual del 2% y una opción de compra del emisor a los 10 años.

El banco no ha querido detallar las condiciones de la emisión, pero se entiende que se compromete a recomprar esos títulos en 10 años a cambio de que los afectados no emprendan acciones legales y mantengan su negocio actual con el banco.

Los interesados en el acuerdo deberán mantener su relación comercial con el banco

SANTANDER 3,57 -3,53%

Vender las participaciones antes de 10 años no devolverá al inversor el capital invertido inicialmente. Por citar un ejemplo parecido que cotiza en la actualidad, una emisión de preferentes perpetua de Santander de 2004, con una opción de compra del emisor en 2014, ofrece un cupón del 4,375%, a pesar de que también es una emisión a 10 años. En caso de que el banco no adquiera los títulos entonces el cupón sería de euríbor más 160 puntos básicos. Esta emisión cotiza en el mercado con un descuento que oscila entre el 30% y el 35% con unas condiciones -vencimiento más cercano y cupón más elevado- superiores a la que ofrece Santander a los afectados por Madoff.

Con las condiciones propuestas por el banco, a fecha de hoy el inversor que quisiera vender en el mercado secundario obtendría, en el mejor de los casos, un 50% de lo invertido inicialmente, según los precios de mercado actuales. Por ello, hasta el vencimiento el inversor se deberá conformar con una rentabilidad anual del 2%, 'la más baja del mercado en estos momentos para este tipo de emisiones', según comenta un operador.

Santander, de hecho, emitirá 1.380 millones de euros en acciones preferentes para indemnizar a los afectados, pero señaló que el coste de la operación será de 500 millones. Esta diferencia se debe a que el banco entiende que el valor actual de las participaciones preferentes tendría un descuento del 60% a precios de mercado.

Además, el mercado secundario de preferentes es poco líquido debido a la coyuntura actual. Estos títulos, un híbrido entre renta fija y renta variable, están por detrás del resto de acreedores a la hora de recuperar su dinero, lo que explica su escaso éxito en un momento delicado como el actual. De ahí, los fuertes descuentos a los que cotizan a día de hoy.

Al mismo tiempo, los emisores de preferentes suelen ligar el pago del cupón a la obtención de beneficios por parte del banco, al tratarse de una remuneración similar al dividendo. Por ello, si el banco gana dinero los afectados no tendrán problemas, algo que entraña también riesgos en el entorno actual.

Una manera de reforzar la solvencia

El banco Santander ha ideado una fórmula para compensar a los afectados de la estafa Madoff que minimizará las pérdidas para la entidad y que, en principio, a la espera de conocer los detalles de la operación, le permitirá mejorar los ratios de solvencia (Tier 1), una de las claves que más analizan los inversores en el momento actual.

'La emisión de acciones preferentes no es una mala solución para el banco porque le ayudará a reforzar los ratios de capital (Tier 1) en un momento delicado', comentaba ayer un experto. Las preferentes, al ser un híbrido generalmente no computan como deuda. 'Dependiendo de las características específicas de la emisión se puede computar como Tier 1. Generalmente cuando más difícil sea que el tenedor de las preferentes reclame su dinero y cuanto mayor sea el plazo de emisión, más posibilidades hay de que compute', explicaban ayer desde una entidad bancaria. La publicación del folleto ayudará a conocer los detalles aunque la decisión última quedará en manos del Banco de España.

PREGUNTA Y RESPUESTA ¿Qué es una participación preferente?

¿Qué tipo de activo está ofreciendo Santander a los clientes particulares afectados por Madoff?

Es una participación preferente. Este tipo de títulos es un híbrido entre deuda y recursos propios. Crecieron mucho a partir de 2004 porque permitían obtener dinero en el mercado pero sin que a efectos contables aumentase demasiado la deuda de la sociedad. En términos de inversión, es un producto similar a un bono.

¿En qué se parecen una participación preferente y un bono?

Principalmente, en que son activos que dan derecho al pago de un cupón, que puede ser fijo o no, y que pueden ser rescatados a vencimiento o antes del vencimiento a su valor nominal.

¿Qué diferencia una participación preferente de un bono?

Tienen varias características particulares. La primera es que, en caso de concurso de acreedores, es decir quiebra de la sociedad, los tenedores de participaciones preferentes son los últimos en cobrar, después de los que tienen en su cartera deuda o deuda subordinada. De hecho, sólo están por delante de los accionistas. Igualmente, las participaciones preferentes tienen un vencimiento a muy largo plazo o perpetuo. Algunas empresas han llegado a emitir deuda con vencimiento a 1.000 años. Además, en ocasiones el cobro del cupón está condicionado a que la empresa emisora de las participaciones gane dinero.

¿Pagan más o menos rendimiento que un bono?

Dado que son activos de mayor riesgo en caso de quiebra, las participaciones preferentes suelen pagar un interés superior al de un bono normal en relación al nominal. En todo caso, como las participaciones cotizan en el mercado, la retribución es variable según el precio del activo.

¿Por qué se suelen emitir este tipo de activos?

Por motivos contables. Al no computar completamente como deuda, no estropean tanto el perfil de la compañía.

¿Cómo se contabilizan en los libros de las empresas?

Al tener parte de deuda y parte de recursos propios, depende de las condiciones. Cuanto más se parezcan a las acciones ­si el pago del cupón está condicionado, si el vencimiento es a muy largo plazo­ se contabilizan como deuda en un porcentaje inferior, y viceversa.