EE UU

Obama creará una oficina para controlar el gasto público y garantizar la transparencia

El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, anunció hoy la creación de una nueva oficina que se encargará de controlar y dar más transparencia a los presupuestos federales y de evitar que haya "derroches innecesarios" en los programas sociales en estos momentos de crisis, puesto para el que ha designado a Nancy Killefer, una ex funcionaria de la Administración Clinton.

Obama explicó en rueda de prensa en Washington que la tarea de Killefer, que en la actualidad trabaja como directora de la consultora McKinsey & Company, será garantizar que cada dólar de impuestos que paguen los contribuyentes no sea malgastado, y su correcta administración para intentar mejorar la maltrecha economía del país.

"Incluso en los momentos de bonanza económica, no se puede ni se deberían continuar estas malas prácticas", indicó el presidente electo. "Pero en malos momentos como los que estamos viviendo ahora es absolutamente imperativo que Washington pare los gastos innecesarios y restaure la confianza de la gente en su gobierno", añadió.

El presidente electo subrayó que una "parte central" de sus esfuerzos para controlar el gasto público federal será la reforma de algunos de los principales programas sociales del Gobierno, como el Seguro Social o Medicare, y que en sus primeros meses de mandato encargará una revisión "línea por línea" del presupuesto para que sea más efectivo.

Obama aprovechó para volver a lanzar algunas pistas sobre su plan de estímulo económico, confió en que tenga un "impacto inmediato" y dijo por primera vez que espera que se sitúe "en lo más alto" de las previsiones de algunos de sus asesores, que han hablado de hasta 800.000 millones de dólares, aunque reconoció que el paquete de medidas todavía está en plena discusión en el Congreso.

Precisamente hoy la Oficina de Presupuestos del Congreso ha asegurado que el déficit del país alcanzará los 1,2 billones de dólares en 2009, que equivale al 8,3 por ciento del PIB y triplica los 413.000 millones de dólares de déficit del año 2004. Además, la oficina aclaró que en esos datos todavía no está incluido el plan de estímulo que quiere poner en marcha Obama.