Motor

El Tesoro de EE UU baraja otra fórmula para poder salvar a GM y Chrysler

El Senado americano tumbó el jueves por la noche la aprobación de una ayuda temporal y urgente con créditos por valor de 14.000 millones de dólares (10.487 millones de euros) a la industria de Detroit. Ante el quebranto que puede suponer para la economía el colapso de GM y Chrysler, la Casa Blanca y el Tesoro estudiaban ayer conceder dinero del fondo de ayuda para la banca, el TARP.

Las negociaciones del pacto acordado por los demócratas y la Casa Blanca para conceder una ayuda a GM y Chrysler se anticipaban muy complicadas en el Senado. El Partido Republicano tenía suficientes votos para pararlo, incluso aunque algunos de sus miembros -representantes de estados afectados como Ohio- se pasaran a las filas contrarias. Y así lo hizo a última hora de la noche del jueves

Con esta dramática decisión, las dos empresas estaban ayer a un paso de una complicada bancarrota. De hecho, GM, que siempre ha evitado pensar en este escenario, ha contratado a una firma que le pueda ayudar en este proceso. La situación hizo reaccionar al Ejecutivo que el viernes decidió dar su brazo a torcer y estudiaba sacar el dinero de los fondos del TARP, el plan Paulson para rescate de la Banca.

'Dada la actual debilidad de la economía estadounidense, consideraremos otras opciones si es necesario, incluido el uso del TARP para prevenir el colapso de los fabricantes de coches', dijo ayer la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino. Con respecto a la votación del Senado, Perino la calificó de 'decepcionante'.

El Gobierno sólo tiene ya a su disposición 11.225 millones para este sector

La Administración Bush se había negado repetidamente a esta solución, que los demócratas habían perseguido desde el principio y había accedido, como compromiso, a que los fondos salieran del paquete aprobado hace meses para ayudar al sector a hacer una transición tecnológica hacia coches más pequeños y eficientes en el consumo. Ahora, tiene que dar marcha atrás para salvar la única oportunidad de supervivencia de GM y Chrysler, algo que según decían el viernes los analistas de S&P 'tendrá consecuencias dramáticas para los proveedores' y para Ford. La caída de GM presenta además un problema de gigantescas proporciones al sistema de garantías de pensiones ya que este es más limitado que los compromisos de la automovilística.

El Gobierno ya sólo tiene a su disposición 15.000 millones de dólares de los 350.000 millones de dólares que podía utilizar del TARP. A cierre de esta edición aún no se había hecho pública la oferta por parte del Tesoro y no había detalles sobre las condiciones. Si se sigue al pie de la letra el TARP, apenas habría diferencia con los estipulado en el pacto de los demócratas y el Ejecutivo que el Senado rechazó.

Pero estas condiciones, que pasaban por una participación estatal en el accionariado, la creación de un supervisor de las actividades de las automovilísticas que además visaría su plan de futuro en marzo, un compromiso de reducción de deuda y de revisión del convenio colectivo, no fueron suficientes para los republicanos. La mayoría no ha tenido problema en rebelarse contra el presidente ya que están, ideológicamente, en contra de la intervención del Estado y consideraban insuficiente el pacto.

Durante las negociaciones, un senador republicano de Tennessee, Bob Corker, abrió una vía de mediación con el sindicato de la automoción para pedirle más concesiones y una paridad salarial con la industria no americana en 2009 y no en 2011, como estaba establecido. El sindicato dijo que habían llegado a un acuerdo con Corker pero que fue rechazado por los republicanos. El líder del sindicato, Ron Gettelfinger dijo que no cobran más que los trabajadores de Toyota y que la maniobra de que sean ellos los que más concesiones hagan es un intento de acabar con el sindicato.

Carga para cinco días en Figueruelas

La planta de GM en Figueruelas (Zaragoza) sólo tiene trabajo para cinco días en enero, según ha comunicado la dirección europea a los trabajadores. Con los pedidos actuales la fábrica permanecerá activa entre los días 12 y 16 (ambos inclusive) del próximo mes, informa Arturo Cenzano.

Los sindicatos consiguieron que no hubiera despidos y que se repartiera el impacto de la reducción productiva. La fábrica ya tiene asumido trabajar sólo ocho días en diciembre.