Lealtad, 1

Parcheando la crisis crediticia

Realmente ha cambiado tanto la situación desde la oscura sesión que vivió la Bolsa el viernes y la luminosidad de ayer? ¿Supone la nacionalización de Freddie Mac y Fannie Mae un punto y aparte en la crisis crediticia? ¿Significa esta intervención que se puede dar carpetazo a todos los problemas que acumulan las economías desarrolladas, muchas al borde de la recesión?

El respaldo de los inversores a la intervención del Tesoro estadounidense de este fin de semana es obvio. El Ibex vivió ayer una de las mejores sesiones del año. Pero son muchos los analistas que temen que el rebote reciente será engullido por la tendencia bajista que viven los mercados, de calado mucho más hondo.

'El Gobierno sigue reaccionando a los acontecimientos porque no ha sido capaz de anticiparse a ellos', comentaban ayer los analistas de Merrill Lynch en un informe.

Y es esa sensación de que se están parcheando los agujeros según se abren la que genera el mayor desasosiego en la comunidad inversora. Por no hablar del debate sobre el riesgo moral que supone salvar las castañas a las entidades que han incurrido en mayores riesgos.

Dicen los analistas de Merrill que el salvamento de Freddie y Fannie es hasta cierto punto comprensible, al fin y al cabo son entidades semipúblicas que siempre tuvieron una garantía estatal implícita. La intervención era inevitable, además, de cara a evitar una quiebra de todo el sistema financiero.

La historia más reciente demuestra que las intervenciones de la administración estadounidense para combatir la crisis crediticia han tenido efectos muy limitados en las Bolsas. El viernes, sin ir más lejos, los principales índices cotizaban en mínimos del año.

Cabe preguntarse, además, cuánto margen le queda al Tesoro de EE UU; cuántas entidades puede salvar de la quiebra y, lo que es más importante, qué precio tendrán que pagar los contribuyentes norteamericanos.