Mercados

El reto de atraer inversores con el escaparate olímpico

La Bolsa china pierde un 49% en el año afectada por la crisis mundial.

Comienza la gran cita. El escaparate olímpico arranca hoy tras meses de preparativos. Un evento que ante todo brindará a China la oportunidad de mejorar su imagen internacional. Todo un reto a la hora de atraer inversores en un ejercicio marcado por la crisis financiera y el desplome de las Bolsas a nivel mundial.

Ningún mercado se salva de la huida masiva de dinero y China está lejos de ser la excepción. El CSI 300, índice que recoge las principales empresas cotizadas en las Bolsas de Shanghai y Shenzen, pierde el 49% este año. Una caída muy superior al castigo del 12,5% que acumula el índice MSCI World.

Los motivos detrás de este mal comportamiento son numerosos. La cotización de las acciones chinas se había multiplicado por cuatro entre 2003 y finales de 2007. Por tanto, la corrección sufrida tras los máximos de octubre obedece en parte a la revisión de unas expectativas de beneficios excesivas, a la vez que incorpora los factores de riesgo que azotan la economía mundial.

'Los mercados emergentes como China sufren más cuando cae el apetito por el riesgo porque se consideran más arriesgados. En el caso chino el castigo ha sido excesivo dada la fuerza relativa de la economía, la resistencia de los beneficios empresariales y el crecimiento de la demanda. Las ventas minoristas crecen al 20% anual y la fortaleza fiscal de China -tiene un superávit del 1,5% del PIB- le permite absorber parte de la escalada de precios con subsidios', explica Gigi Chan, gestora de Threadneedle.

Lo cierto es que China no es inmune a la compleja situación económica actual y se encuentra ante el dilema de fomentar el crecimiento económico y luchar contra la inflación, una de las principales amenazas que afronta.

El gigante asiático de momento capea el temporal y pese a sufrir los efectos de la desaceleración global creció un 10,1% en el segundo trimestre frente al 10,6% del anterior, una cifra envidiable lograda a pesar de que el 16% del PIB chino viene de las exportaciones a Europa y EE UU. 'Se prevé que el crecimiento continúe desacelerándose por la caída de las exportaciones y la inversión. Los juegos olímpicos tendrán un impacto neutral en la economía. La llegada de turistas fomentará las ventas minoristas pero el cierre temporal de fábricas y las restricciones para el uso de transporte privado por la contaminación frenarán la actividad', explica Moody's Economy.com.

Los precios, por su parte, han dado un cierto respiro en junio al alcanzar el 7,1% frente al 7,7% de mayo. Además, la reciente caída de las materias primas quita presión y por ahora, el temido escenario de un calentamiento económico que derive en un aterrizaje brusco, pierde fuerza. Es el momento de aprovechar las olimpiadas para mejorar la imagen.

INDICADORES

PIB China creció un 10,4% en la primera mitad del año. El consenso estima un 10% en 2008.

Exportaciones Aumentaron el 17,7% en junio desde el 28,1% de mayo.

Inflación El IPC alcanzó el 7,1% en junio

Ventas minoristas Crecieron a una tasa anual del 23% en junio.

Producción industrial Creció el 16% en junio.

Un año pésimo para los fondos

Invertir en China resulta complicado para un inversor extranjero. Existen dos opciones, el Hang Seng de Hong Kong, un mercado líquido y avanzado, o las Bolsas de Shanghai y Shenzen, menos desarrolladas y reservadas fundamentalmente a inversores chinos. De ahí, que la mayoría de extranjeros gane exposición al gigante asiático mediante algún fondo. Los ETF son otra opción. Lyxor tiene uno que replica el MSCI China.

La variedad de fondos es amplia y algunos, además, tienen permitido invertir China continental. Los hay especializados aunque otros incorporan también acciones de la Bolsa de Hong Kong o Taiwán. Un repaso a la evolución de estos fondos en lo que va revela pérdidas que rondan el 34% de media. Los índices de Shanghai y Shenzen pierden cerca del 45%. Muchos expertos, no obstante, señalan que China puede resultar una inversión interesante a largo plazo.

La clave está en la recuperación de las Bolsas y ello dependerá del entorno internacional y de las medidas que adopte China una vez pasadas las olimpiadas. La apreciación del yuan para estrangular el crecimiento del crédito y frenar la inversión es una medida posible para frenar la inflación. Pero si finalmente es la economía la que más se resiente y requiere estímulo, el país tiene armas con un superávit fiscal y unas reservas del 45% del PIB.