Mercados

La nueva oleada 'subprime' tumba las Bolsas europeas

La crisis financiera vuelve con fuerza renovada. Las Bolsas perdieron pie ayer, una vez más afectadas por el desasosiego de los inversores ante rumores de quiebra de entidades financieras. Ayer fueron Freddie Mac y Fannie Mae, las firmas hipotecarias de EE UU respaldadas por el Estado, las que hicieron saltar las alarmas. Las acciones de ambas firmas se desplomaron y arrastraron consigo a las Bolsas europeas. El Ibex 35 cerró con una caída del 2,17%, hasta 11.739,5 puntos.

Todo comenzó cuando el ex presidente de la Reserva Federal de San Luis William Poole afirmó en una entrevista que cada vez hay más posibilidades de que el Estado se vea obligado a rescatar a Fannie Mae y a Freddie Mac de la quiebra. Y aquello desencadenó una oleada de ventas que comenzó por las hipotecarias estadounidenses, que gestionan la mitad de las hipotecas concedidas en Estados Unidos, y se trasladó al resto del mercado, Europa incluida.

Tal fue el desplome de las acciones de ambas compañías que el secretario del Tesoro estadounidense, William Paulson, tuvo que salir al paso de las declaraciones de Poole para afirmar que tanto Freddie como Fannie están 'adecuadamente capitalizadas'. Pese a todo, las acciones cerraron con caídas históricas, del 22,5% en el caso de Freddie Mac y del 15% en el de Fannie Mae.

El contagio comenzó por el sector financiero estadounidense y en especial por Lehman Brothers, que se dejó un 12% de su valor en Bolsa en la sesión. El mercado teme que esta entidad sea la próxima en caer, después del rescate de Bear Stearns por parte de la Reserva Federal.

Las firmas hipotecarias Freddie Mac y Fannie Mae se desplomaron en Estados Unidos ante rumores de que el Estado tenga que rescatarlas de la quiebra

Los índices bursátiles estadounidenses acusaron en la apertura el nerviosismo de los inversores. Sin embargo se sobrepusieron gracias a Alcoa, que se disparó tras alcanzar máximos el precio del aluminio, y a Wal-Mart, cuyas ventas en junio fueron mejores a lo esperado. El clima de volatilidad extrema que reina en los mercados permitió que Wall Street cerrara al alza, con subidas del 0,73% para el Dow Jones, y del 0,70% y el 1,03% para el S&P 500 y el Nasdaq, respectivamente.

Todo el desencadenante de las caídas en el sector financiero se produjo antes del cierre de las Bolsas europeas, con lo que las cotizaciones del Viejo Continente recogieron las incertidumbres del otro lado del Atlántico. Las plazas europeas habían abierto a la baja, con fuertes caídas que se profundizaron tras la apertura de Wall Street.

En España, el Ibex 35 cerró con un retroceso del 2,17%, de los mayores de Europa, hasta los 11.739,5 puntos. El índice español pierde un 22,68% en lo que va de año y cotiza en su nivel más bajo desde finales de julio del ejercicio 2006. La sesión se desarrolló con un volumen de negocio elevado. En el mercado continuo se negociaron acciones por valor de 5.505 millones de euros, volumen abultado en comparación con la media diaria de los últimos meses.

El lastre en la jornada de ayer fueron los grandes bancos, BBVA y Santander, que sufrieron caídas del 3,22% y del 1,88%. Iberdrola (-3,11%) y Telefónica (-1,47%) contribuyeron a determinar la dirección del mercado. Tan sólo dos compañías del Ibex, Grifols y Criteria, cerraron al alza, un 2,72% y un 0,27%, respectivamente. El fabricante de hemoderivados se ha erigido en el gran valor defensivo de la presente crisis. Acumula un alza del 32,7% en el año.

El retroceso del Ibex no fue el mayor de Europa. Los mercados británico y francés registraron caídas del 2,22% y del 2,49%, respectivamente. El Euro Stoxx 50 cedió un 1,87%.

Los sectores de alimentación y ventas minoristas encabezaron las pérdidas después de que Carrefour reportara una desaceleración de los beneficios en el segundo trimestre. La cadena de supermercados francesa sufrió un retroceso en Bolsa del 8,56% y puso sobre la mesa un nuevo síntoma de la desaceleración que sufre la economía europea y que con el tiempo podría tornarse en recesión.

A estas alturas del año, prácticamente todos los índices nacionales europeos acumulan pérdidas superiores al 20%, con la excepción del mercado británico, que pierde un 16,26%. El 20% de caída desde máximos es el umbral que separa una corrección de un mercado bajista, según la teoría bursátil. El Ibex 35 acumula un retroceso superior al 26% desde los máximos históricos de noviembre del pasado, en 15.945,7.

El S&P, de la corrección al mercado bajista

A pesar de la subida de ayer, el S&P ha entrado ya en una fase bajista. Según los cánones que rigen la Bolsa, un mercado pasa de una corrección a una fase bajista cuando la caída desde máximos supera el 20%, lo que ya sucede con el índice estadounidense, que al cierre de ayer estaba un 20,4% por debajo.

El S&P 500 alcanzó máximo histórico a la altura de 1.565,15 puntos el 9 de octubre de 2007 después de un periodo alcista de cinco años y posterior a la crisis de principios de siglo, cuando tuvo lugar el pinchazo de la burbuja tecnológica.

Entre el 9 de octubre de 2002, fecha que marca el mínimo del anterior ciclo bajista, y el 10 de octubre de 2007 el S&P se revalorizó un 101%. Desde entonces acumula un periodo de corrección de 274 sesiones y ha perdido un quinto del valor que tenía cuando tocó el máximo histórico.

En los 11 mercados bajistas previos al actual el índice estadounidense ha caído de media un 30,4% durante un periodo medio de 386 días. Si la historia se repite, el S&P aún debe caer un 12% hasta que comience un nuevo ciclo alcista, lo que situaría el índice en su nivel más bajo desde agosto de 2004, según un estudio de la firma neoyorquina Bespoke que recoge la agencia Bloomberg. Todo depende de la evolución del sector financiero, del precio del petróleo y de los beneficios empresariales.