Mercados

Las Bolsas afrontan la competencia de las plataformas alternativas

El regulador del mercado inglés acaba de dar el visto bueno a Turquoise, una plataforma alternativa que negociará valores europeos de las principales Bolsas. En los próximos meses entrarán en funcionamiento Nasdaq OMX y Bats EE UU. Todas nacen con la promesa de ofrecer a los inversores menores costes y mayor liquidez.

El entorno de debilitamiento económico, incertidumbre, subidas de tipos de interés y crisis financiera ha alejado al inversor de las Bolsas. Este escenario tiene visos de perdurar en los próximos meses, y para los mercados esto puede significar más pérdida del negocio. Pero, además, esta difícil etapa va a coincidir con el lanzamiento de nuevas plataformas de contratación. La entrada en vigor de la directiva de mercados y servicios financieros (MiFiD) ha puesto fin al monopolio en los sistemas de negociación tradicionales y ha abierto las puertas a la competencia.

La respuesta ha sido rápida. Algunas plazas financieras ya trabajan para frenar a estos mercados, que prometen menores costes y más liquidez y que en EE UU suponen una parte muy relevante de la contratación. La Bolsa de Londres creará en 2009 Baikal junto con Lehman Brothers; ofrecerá a los operadores una modalidad de contratación de nuevo cuño denominada dark pools, donde se desconoce quién es el comprador o vendedor. Además, se rumorea que el mercado alemán sopesa la posibilidad de ampliar el horario de negociación abriendo media hora antes.

Paralelamente a estas actuaciones, el organismo regulador de la Bolsa de Londres acaba de dar visto bueno a Turquoise, una plataforma paneuropea en la que participan Citigroup, Credit Suisse, Deutsche Bank, Morgan Stanley, Merrill Lynch, Goldman Sachs y UBS. La fecha prevista de lanzamiento es agosto. 'Para final de año llegarán a todas las Bolsas', comentan desde la federación europea de las Bolsas (FESE).

Hay otras plataformas de reciente creación como Chi-X Europe y Plus Markets. La primera de estas comenzó a funcionar en marzo de 2007 y ya tiene listadas más de 100 compañías de las Bolsas de Alemania, de Francia, del Reino Unido, de Suiza y de Holanda, entre otras. El mercado español está entre sus objetivos, aunque según señalan en la propia web se encuentra en 'fase de estudio'.

Plus Markets está más centrado en competir con el AIM, para medianas y pequeñas compañías de Londres, aunque no descarta ampliar su oferta.

Como proyectos con fecha de ejecución para este mismo año están también Nasdaq OMX, otra plataforma paneuropea, y Bats EE UU. 'El alcance de este tipo de plataformas puede suponer en principio sobre el 13% del negocio de ciertas compañías', aseguran en FESE.

'BME debería mover ficha'

Bolsas y Mercados Españoles (BME) está sufriendo en su cotización, al igual que sus competidoras, la caída de los volúmenes y la entrada de nuevos competidores. 'Creo que debería mover ficha BME. Está en una posición complicada ya que, entre otras cosas, se trata de un mercado periférico y las nuevas plataformas hacen que sea más pequeño', comenta David Navarro, gestor de Inversis Banco. A su juicio, la Bolsa española tendría que buscar una alianza. 'Debería liderar un mercado paneuropeo con la Deutsche Börse donde participaran bancos alemanes y españoles'.

En este sentido, Ibersecurities explica que 'Turquoise llega en un mal momento en los mercados financieros, lo que podría dar lugar a nuevas operaciones corporativas dentro del sector'.

Desde BME dicen que 'no hay ningún comentario al respecto en este momento'.

Sin embargo, hay algunas firmas de análisis que ya recogen la posibilidad de alguna una actuación por parte de BME. 'El impacto de Turquoise a medio plazo podría obligar a BME a bajar tarifas, pero hay que ver cuál es el éxito de esta plataforma', apunta Natalia Aguirre, directora de análisis de Renta 4.

Un gestor de un banco español describe uno de los factores a favor con los que cuenta la Bolsa española: 'Lo más importante en los resultados son los ingresos que obtiene por las comisiones en el número de órdenes, y no por volumen de contratación. A BME le interesa, por tanto, mantener el mayor número de transacciones posibles, y de eso depende más del particular que del institucional'.