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Sol Meliá y Philips se alían por una iluminación sostenible

Sol Meliá y Philips se alían por una iluminación sostenible
Sol Meliá y Philips se alían por una iluminación sostenible

Se han detenido alguna vez a mirar tranquilamente las estrellas en Madrid, Barcelona o Valencia? ¿No? Era de esperar. Porque estos astros no pueden contemplarse desde el centro de las grandes ciudades españolas, debido al exceso de luz artificial. Un problema que va más allá de las molestias causadas a los amantes del cosmos: el alumbrado consume cerca del 20% del consumo de la electricidad mundial, contribuyendo en buena parte al calentamiento global del planeta. Por ello, algunas empresas buscan reducir la contaminación lumínica mediante la implantación de sistemas más eficientes. El ahorro económico, de hasta el 75%, es considerable.

Sol Meliá y Philips han desarrollado un acuerdo para lograr una iluminación sostenible en los hoteles de la cadena. Un plan que incluye desde cursos de formación al personal técnico del hotel hasta unas auditorías que buscan reducir el consumo los centros. Ayer, ambas empresas dieron un nuevo paso y presentaron la nueva iluminación de la fachada del ME Madrid Reina Victoria de la plaza de Santa Ana, que utiliza la tecnología LED de bajo consumo. 'Nosotros pensamos que en este sistema está el futuro de la iluminación, aunque de momento se encuentra en un estado inicial y es aún bastante caro', afirma Marcos Tejerina, jefe del área de energía de Sol Meliá.

La instalación lumínica LED consume un 77% menos que la tradicional. Las luminarias instaladas en el hotel de Sol Meliá, por ejemplo, poseen 7 kilovatios de potencia instalada, frente a los 30 de unas lámparas de descarga, la solución habitual para una fachada. Calculando a partir de un consumo de 10 horas diarias, el ahorro estimado supera los 8.000 euros anuales. Esto supone una emisión de casi 39 toneladas menos de CO2 cada año. 'Y además, los costes de mantenimiento son muy inferiores, porque este sistema tiene una duración bastante más prolongada: si ahora las fuentes de luz deben reemplazarse cada dos años, las lámparas LED duran 12', subraya Juan Carlos Aguilera, director de eficiencia energética y de medio ambiente de Philips.

La tecnología LED permite reducir las emisiones de CO2 en casi 39 toneladas anuales

Las mejoras son también estéticas, pues la tecnología LED permite modificar fácilmente la intensidad lumínica de las bombillas e incluso el color. Así, el edificio puede ser naranja o morado o rojo o azul en función de los deseos del hotel. Por ejemplo, si se está celebrando una convención de la empresa de telefonía móvil Orange, la fachada podría iluminarse de naranja, su color corporativo; si la reunión fuera de Vodafone, el color elegido sería el rojo. 'Esto es un ejemplo de a dónde se llegar si se apuesta por el desarrollo sostenible', subraya Aguilera, que considera que queda mucho por hacer: 'No sólo en cuanto al alumbrado de fachadas, sino en colegios, en la vía pública... El 75% de las oficinas europeas cuentan con una iluminación fácilmente mejorable', sostiene.

La tecnología actual (y el precio) no permite aún aplicar este tipo de iluminación a todo el interior de un edificio. 'De momento, lo reservamos para las fachadas de los hoteles recién construidos o reformados y algunos casos puntuales; en el interior esperamos aplicarlo a gran escala a mediados de 2009', explica Tejerina. Teniendo en cuenta que el 20% de la electricidad consumida en los hogares proviene del alumbrado, muchos consumidores seguirán la evolución de estas mejoras con atención. Su factura de la luz lo terminará agradeciendo.