Mercados

Itínere cancela la OPV por falta de demanda extranjera

Itínere no debutará mañana en el parqué como estaba previsto. La concesionaria de autopistas controlada por Sacyr decidió ayer suspender de momento su oferta pública de venta (OPV) y suscripción (OPS) ante la incapacidad de cubrir el tramo internacional.

Demanda insuficiente, operación cancelada. Itínere se ha visto obligada a parar en seco su colocación por hasta el 32,198% del capital después de constatar la imposibilidad de cubrir el libro de órdenes de los inversores internacionales, a los que se había asignado el 50% de la oferta (119,1 millones de acciones).

'Ni siquiera había demanda suficiente para tratar de sacarla por debajo del mínimo de 4,14 euros de la banda orientativa con las garantías mínimas de que no sufriera un torrente de ventas el día de su debut. Además, los colocadores habían llegado a un acuerdo tácito de que no se verían obligados a ejecutar el contrato de aseguramiento', según fuentes cercanas a la operación.

La decisión se comunicó a las 18.43 horas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), después de una reunión entre Sacyr -principal accionista de Itínere con el 90,1% del capital- y las entidades coordinadores de la OPV y OPS, y tras la que se comprobó la imposibilidad de seguir adelante. Ni siquiera bajando el precio o recortando el número de acciones ofrecidas.

Grifols suspendió una oferta en 2004 para debutar con éxito dos años más tarde

Los minoristas, normalmente entusiastas de este tipo de operaciones, habían respondido por la mínima y habían cubierto en un 1,11 veces el tramo de acciones que se les había reservado (83,37 millones de títulos) con peticiones por valor de unos 400 millones de euros, que además se habían reducido notablemente tras el periodo de revocaciones. Era la peor respuesta de los pequeños inversores de todas las OPV llevadas a cabo desde 2000.

Las órdenes de los fondos de inversión españoles también habían cubierto su parte (de 35,73 millones de títulos), si bien las peticiones estaban limitadas 'en un elevado porcentaje, por debajo incluso del mínimo de la banda orientativa', según explica un gestor.

La compañía asegura a la CNMV que 'aplaza la oferta, debido a las actuales condiciones del mercado de capitales', si bien especifica después que analizará 'en el momento oportuno ésta u otras alternativas'. Sacyr se queda, así, sin vender las 150 millones acciones, con las que hubiera ingresado 645 millones de euros a 4,3 euros por título, pero un experto en el sector cree que lo ocurrido dice algo bueno de la compañía presidida por Luis del Rivero: 'Se han plantado y han preferido no malvender la compañía, con lo que dejan claro que no necesitan el dinero de forma inmediata'.

No es la única que ha preferido abandonar sus intenciones de debutar ante el hostil panorama bursátil. Tremón acordó a finales del año pasado suspender su OPV y antes ya lo habían hecho Ono, LaNetro o la mismísima Grifols (véase gráfico). Esta última se vio obligada en el verano de 2004 a cancelar su OPV -cuando se denominaba Probitas Pharma- debido a la falta de demanda, para debutar en 2006 con un éxito incuestionable, pues se revaloriza nada menos que un 308% desde entonces.

La oferta de Itínere era además de gran magnitud, pues superaba los 1.000 millones. La compañía iba a destinar el dinero de la OPS de 88,2 millones de acciones a saldar las deudas de 191 millones de euros con su matriz, hacer frente a compromisos de inversión por unos 70 millones y financiar su plan de expansión, previsto en unos 146,4 millones.

Una operación imposible pese a las rebajas

'El momento era extremadamente desfavorable y se han dado de bruces contra la realidad', explica un analista que prefiere no ser identificado. Desde que comenzó la colocación, todos los bancos que habían sido contratados con la gran misión de vender acciones por más de 1.000 millones de euros en un mercado turbulento reiteraron a Luis del Rivero, presidente de Sacyr Vallehermoso, que diera marcha atrás en sus propósitos.

El plantel de bancos era comparable al de las grandes operaciones de Criteria o Iberdrola Renovables, y entre las entidades coordinadores estaban nombres de primera fila, como Caja Madrid, JPMorgan, La Caixa, Santander y UBS, además de Merrill Lynch, que actuaba como asesor en el tramo internacional. Todos le dijeron que iba a ser muy complicado, pero desde el grupo constructor pensaron que podrían solucionarlo rebajando el precio. De los 6.200 millones de la valoración inicial, se fijó una horquilla cuyo máximo se situaba en 4.150 millones tras la OPS, para recortarlo después a un máximo de 3.500 millones de euros -4,3 euros por acción- ante el desinterés generalizado por la oferta en todos los tramos. Este precio suponía ya un potencial de revalorización del 48,6% respecto a la valoración media de 5.200 millones efectuada por los bancos colocadores e incluso presentaba a Itínere como una opción más atractiva que sus competidores Abertis, que dista un 16,4% de su precio objetivo, y Cintra, que se sitúa a un 40,4%. De momento, la frustrada operación le ha salido cara a Itínere, que se ha gastado 8,8 millones de euros en publicidad y también tendrá que abonar un mínimo a los bancos que la han asesorado en su intento.