Finanzas

Préstamos para continuar gastando a contracorriente

La desaceleración económica frena la financiación al consumo, que reserva las mejores ofertas para los clientes más solventes y más vinculados a la entidad

Préstamos para continuar gastando a contracorriente
Préstamos para continuar gastando a contracorriente

Bien es sabido que la hipoteca es lo último que se deja de pagar en momentos de dificultades económicas. La subida de tipos de interés ha recortado la capacidad de gasto de los españoles, centrados en afrontar puntuales el pago mensual del préstamo hipotecario y mucho menos tentados para solicitar nuevos créditos. Así, el declive de los créditos al consumo es otra de las consecuencias de la actual desaceleración económica y de las dificultades de financiación que encuentran las propias entidades financieras.

La solicitud de un crédito personal para las reformas del hogar, para comprar un coche o para irse de viaje es ahora una práctica mucho menos común que hace un año y que tiene mucho que ver con la modificación de las prioridades más urgentes de las economías domésticas y con la contención de bancos y cajas, que dejaron ya de dar créditos a manos llenas. 'Desde principios de año se observa una desaceleración en los créditos al consumo a nivel general en todas las entidades, motivado por el alza del euríbor, la incertidumbre de los mercados financieros y el repunte de la morosidad', resumen desde una caja de ahorros.

El conjunto del crédito al consumo creció el pasado año a una tasa del 12,3% y para los siguientes tres años el crecimiento oscilaría entre el 8% y el 10%, según cálculos de Cetelm, entidad especializada en este tipo de financiación. 'Hay un crecimiento menor en la concesión de créditos al consumo, lo que se viene observando definidamente desde mediados del año pasado', reconocen fuentes de Banco Santander. Por ejemplo, y a consecuencia de la situación económica, los españoles están comprando menos coches, lo que repercute también en su financiación. En los dos primeros meses del año, la venta de coches a particulares ha caído el 13,1%.

Los tipos de interés más baratos de la oferta en oficinas rondan el 7% nominal, lejos del interés TAE de más del 20% de los créditos rápidos

De hecho, y mientras la banca recrudece cada semana la competencia por la captación de depósitos con los que suplir otras fórmulas de financiación y por ganarse a los clientes hipotecados en entidades rivales para compensar así el ocaso del boom inmobiliario, los créditos al consumo se mantienen en un discreto segundo plano dentro de las campañas comerciales.

Partiendo de que la hipoteca es lo último que se deja de pagar, la morosidad es notablemente más alta en los créditos al consumo, lo que lleva a los bancos a ser especialmente vigilantes. 'La concesión de estos créditos está siendo ligeramente más selectiva, aunque la principal condición para la concesión responde al nivel de endeudamiento alcanzado por los particulares', admiten fuentes de Bancaja. Desde Barclays aseguran que aún no se han endurecido las condiciones para la concesión de préstamos personales, si bien avanzan que 'será inevitable realizar algunos ajustes en la segunda mitad del año'. En definitiva, hay créditos al consumo para quienes siguen siendo capaces de sortear los obstáculos de la subida del euríbor y presentan un prudente perfil de riesgo. La otra alternativa está en los llamados créditos rápidos, menos exigentes pero mucho más costosos. Y para quienes prefieren llamar a la puerta de la oficina tradicional para solicitar un crédito personal, estas son las principales cuestiones que debe considerar.

1. Tipo de interés. Al igual que sucede con las hipotecas, los coletazos de las últimas subidas de tipos de interés y el encarecimiento del euríbor han elevado el tipo de interés que se cobra en los créditos al consumo. Según datos del Banco de España, el tipo medio era en el mes de enero del 9,96% y se ampliaba al 10,55% en términos TAE, una vez incluidas las comisiones. El interés se ha encarecido desde el 9,47% de un año antes y es superior cuanto más breve es el plazo de amortización. Así, el interés medio para los créditos al consumo de hasta un año de plazo es del 10,83% y desciende al 9,08% cuando el plazo es a más de cinco años.

Entidades como Caja Madrid, Barclays o Kutxa ofrecen créditos al consumo con un interés nominal que ronda el 7%, entre los más reducidos del mercado. En Citibank ofrecen un tipo de interés de partida del 5,5% nominal.

Bonificaciones. Del mismo modo que sucede en las hipotecas, las entidades premian la vinculación del cliente en los intereses que aplican a los créditos al consumo. Banco Popular rebaja hasta 1,25 puntos del tipo de interés si se domicilia la nómina en el banco, se abre una cuenta por internet, un plan de pensiones y se contrata un seguro de vida. En Caixa Catalunya, el interés nominal inicial se rebaja del 9,55% al 8,10% si se tiene domiciliada la nómina o la pensión en la entidad.

Carencia. Aunque los plazos de amortización de los créditos al consumo son notablemente inferiores a los de las hipotecas -rondan los 5 años, por un importe medio de 12.000 euros, según explican en Caja Madrid-, hay entidades que ofrecen periodos de carencia. Algunas incluso con carencia total, sin pagar ni por los intereses ni por el capital, como es el caso de Sabadell o Banco Santander.

Internet. La banca online también ofrece en los créditos al consumo condiciones más atractivas que las que pueden encontrarse en la oficina tradicional. Banco Sabadell ofrece un interés del 7,95% nominal, con independencia del plazo, en los préstamos que se contratan por Internet, frente a un interés de entre el 8,5% y 9,5% en oficina. En Openbank, el interés de los préstamos al consumo es del 7,5% nominal -si se domicilia la nómina o tres recibos- o del 8,5% nominal si no se tiene ese vínculo con la entidad.

2. Comisiones. Su peso en el coste final del crédito al consumo es determinante. La mayoría de las entidades cobra comisión de apertura y de amortización total o parcial, a lo que se suma también una comisión de estudio de menor cuantía.

Las comisiones en los créditos al consumo se aplican en porcentajes superiores a los que se cobran en las hipotecas, aunque sobre un volumen de crédito menor. La comisión de apertura alcanza el 3% en los créditos al consumo de Carrefour y Banco de Santander, aunque en la mayoría de entidades oscila entre el 1,25% y el 2%, lo que puede suponer un desembolso de entre 150 y 240 euros para un crédito por un importe medio de 12.000 euros . La comisión por cancelación anticipada es inferior en general a la de apertura y no se cobra en entidades como Ibercaja o Kutxa.

Gastos notariales. Junto a las habituales comisiones, la formalización de un crédito al consumo por un importe superior a los 30.000 euros ha de hacerse ante notario, lo que implica un coste del 0,3% sobre el importe solicitado.

3. Importe y plazo. La cuantía que se puede solicitar en un préstamo personal se eleva hasta los 60.000 euros del crédito de Santander por un plazo de hasta 10 años. A mayor plazo, el tipo de interés resulta más bajo en términos generales, según los datos del Banco de España. Pero a pie de calle, la prolongación en el plazo se penaliza con un tipo de interés más costoso, tal y como sucede en las ofertas de Santander, Kutxa o Sabadell.

Cuotas. Lo habitual es la distribución del crédito en doce cuotas anuales, aunque proliferan las entidades que permiten cierta flexibilidad en la forma del pago. Caixa Catalunya permite amortizar el préstamo en 14 cuotas al año -en junio y diciembre se pagan dos cuotas, coincidiendo con la extraordinaria- o en 11 cuotas, de modo que el cliente elige el mes en el que no paga. También puede escoger el día de pago.

4. Perfil del cliente. 'Se observa una mayor contención y cautela en las familias a la hora de abordar nuevas compras y consumir. Las familias están postergando nuevas inversiones y el apartado de reformas del hogar parece el más afectado', apuntan desde Kutxa. Frente a esta actitud de esperar y ver, queda la opción de recurrir a los créditos rápidos en aquellos casos en que resulta urgente obtener financiación.

5. Créditos preconcedidos. Son la fórmula con la que mantener viva la concesión de los préstamos al consumo, con la garantía de que se ofrecen a clientes de la mayor solvencia. Bancos y cajas escogen entre sus clientes a aquellos que, por un favorable perfil de riesgo y un razonable nivel de consumo, pueden estar en la situación de solicitar un crédito personal, disponible a menudo en el propio cajero automático. 'Los préstamos preconcedidos, con comunicaciones selectivas, permiten llegar de manera más efectiva y sin campañas masivas', señalan en Banco Sabadell.

6. Desistimiento. El cliente debe saber, y la entidad debe informarle, de que hay lugar para el arrepentimiento una vez firmado el crédito personal. En el supuesto de haberlo contratado por Internet o por teléfono, dispone de 14 días naturales desde la fecha del contrato para ejercer su derecho de desistimiento. Si ya le han ingresado en su cuenta el dinero solicitado, deberá reintegrar la cantidad total dispuesta antes de que pasen treinta días desde la comunicación de su renuncia al crédito.

La letra pequeña del crédito rápido

Tipos más elevados. 'Se viene apreciando desde hace algún tiempo la proliferación de los llamados créditos rápidos, caracterizados por ser de bajo importe, plazos relativamente cortos y tipos de interés más elevados', admiten desde una entidad financiera. De hecho, la diferencia más acusada de los créditos rápidos respecto a los créditos al consumo tradicionales está en el precio, que llega a ser hasta un 45% superior según un informe de ADICAE.

TAE superior al 20%. Entidades como Cofidis, Mediatis, Dinero Express (BBVA) y Crediagil (Santander), especializadas en créditos personales rápidos, cobran un tipo de interés superior al 20% TAE, es decir, gastos incluidos.

Sobreprecio. En los créditos rápidos con un tipo más elevado, el cliente puede llegar a pagar en intereses el equivalente a un tercio del capital solicitado. Según cálculos de ADICAE, en un préstamo por 6.000 euros, a un plazo de 48 meses y un interés TAE del 24,85%, el cliente termina por pagar 3.136,53 euros en intereses. La cifra contrasta con los 930,5 euros en intereses que se pagarían por un crédito de igual cuantía, a un plazo de 48 meses y un interés TAE del 7,5%, entre los más bajos del mercado.

Solvencia. El historial financiero no ha de ser necesariamente impecable para pedir un préstamo en las entidades especializadas en créditos rápidos. A diferencia de lo que sucede en la oficina bancaria, no es absolutamente imprescindible que el cliente esté fuera de los registros de morosos. De hecho, los clientes de estas financieras suelen encontrar dificultades para obtener un préstamo en una entidad tradicional. Además, las exigencias de documentación suelen ser menores que en la oficina.

Rapidez. Bancos y cajas de ahorros intentan competir con las entidades especializadas a la hora de dar una respuesta ágil a las solicitudes de créditos al consumo.

Información. Las entidades especializadas en créditos rápidos suelen hacer una fuerte apuesta publicitaria. En los anuncios debe figurar información sobre el tipo de interés nominal y el interés en términos TAE.

Los consumidores no lo tienen claro

La desaceleración de la economía española ha dañado el grado de confianza de los consumidores, un índice revelador de la disposición al gasto y, por tanto de la intención de endeudarse o no para seguir consumiendo.

El indicador de confianza que elabora el Instituto de Crédito Oficial se ha deteriorado a los 76,8 puntos del mes de febrero desde los 92,5 que marcaba en el mes de julio, justo en el momento del estallido de la crisis de las hipotecas subprime y punto de inflexión para el comienzo del clima de incertidumbre que domina los mercados internacionales. El indicador del pasado mes de febrero arroja sin embargo algunas pistas alentadoras: el indicador parcial que valora la situación actual subió en 3,3 puntos respecto al mes anterior, mientras que el indicador de expectativas para los próximos meses mejoró en 8,5 puntos, hasta superar el nivel del pasado mes de agosto, el momento de la primera oleada de inquietud sobre la economía mundial.

Las expectativas sobre la situación económica de España fueron las que más subieron, en 11,4 puntos), en contraste con la evolución del indicador sobre la situación actual del empleo, la única que descendió en febrero, en 1,8 puntos, según explica el Instituto de Crédito Oficial. En opinión de esta institución, 'el consumo privado mantendrá una senda de moderación gradual', sin olvidar en cualquier caso que el pago de la hipoteca condiciona el bolsillo de la economía familiar. En Cetelem recuerdan que la renta de un 84% de las familias españolas se ve afectada por el encarecimiento de las hipotecas, después del avance del euríbor, principal índice de referencia y ahora en el 4,349%. 'En préstamos personales la demanda no desciende de manera significativa, pero en el contexto económico actual, el mercado en general afina todavía más los criterios de concesión de créditos', añaden en esta financiera de BNP Paribas.