BCE

Trichet, entre la inflación y la presión del mercado

División entre los economistas sobre su próxima actuación

Aumenta la presión sobre el BCE. El mercado pide un recorte de tipos de interés, un rescate como el de la Reserva Federal ayer, pero la realidad, de momento, no invita a reacciones drásticas. La inflación amenaza y si bien es cierto que los datos económicos han empeorado, la situación en Europa aún es lo suficientemente sólida para soportar unos tipos al 4%, al menos eso creen muchos economistas ¿Se verá el BCE obligado a mover ficha tras los últimos acontecimientos?

La decisión de la Reserva Federal de bajar el precio del dinero 75 puntos básicos hasta el 3,5% actuó como un bálsamo en los mercados europeos ayer, pero también dejó una lectura negativa para Europa. Está por ver si el diferencial de tipos entre EE UU y Europa, favorable para el euro ahora por primera vez en tres años, resulta lo suficientemente dañino para que la autoridad monetaria se vea obligada a mover ficha pronto. Los expertos no lo tienen claro.

La divisa europea, después de retroceder la víspera, retomó la senda alcista con fuerza ayer y se situó en 1,4616 dólares. Un nivel, en cualquier caso, aún alejado del máximo de 1,4967 que marcó el pasado mes de noviembre.

La inflación es aún una amenaza importante en ojos de muchos expertos

Una mala noticia para los exportadores europeos, cada vez más presionado por la fortaleza de la moneda. La situación se ve agravada además por la expectativa de nuevos recortes de tipos de interés en EE UU, una puerta que dejó ayer abierta la Reserva Federal en caso de que la situación en los mercados requiera nuevas medidas.

El mercado teme que la fortaleza del euro suponga un freno a las exportaciones europeas y empeore las perspectivas económicas de la región, un área que ya empieza a acusar la desaceleración como vienen mostrando los últimos indicadores. La caída de la confianza de los inversores en Alemania al mínimo desde 1992, la desaceleración de la producción industrial o la caída de las ventas minoristas son algunos de los primeros síntomas.

La situación es compleja. Europa crece menos y las previsiones de crecimiento se empiezan a revisar a la baja. Hace bien poco, Nout Wellink, miembro del consejo del BCE, comentó que el crecimiento en Europa podría ralentizarse más de lo previsto y situarse más cerca del 1,5% que del 2,5% en 2008.

Una situación, en cualquier caso, que para muchos economistas no es incompatible con unos tipos al 4%. 'El BCE no tiene prisa. Un euro en la zona de 1,46 no está mal, la inflación sigue por encima del 3% y dudo que haya consenso en el consejo del BCE a no ser que ocurra algún acontecimiento extraordinario. Lo bueno es que el mercado espera un recorte de tipos por lo que tienen tiempo para reaccionar. Además los tipos a largo han caído con lo cual están haciendo parte del trabajo', comenta Florence Pisani, economista de Dexia AM.

Eso sí, esta experta subraya que las inyecciones de liquidez del BCE han logrado devolver cierta normalidad al mercado interbancario por lo que no descarta nuevas intervenciones de este tipo. 'La tensión se ha relajado en los tipos a una semana, un mes y tres meses', añade.

Otros creen que una bajada de tipos en Europa es cuestión de tiempo. 'Quizá el BCE quiere esperar a que los datos reflejen la desaceleración de forma evidente. Es difícil anticipar cuándo puedan bajar por que el mensaje aún no lo han cambiado y siguen muy centrados en la inflación, pero al final la decisión se verá influenciada por la marcha de la economía. Hoy la inflación está alta pero si la economía desacelera se moderará', explica John Ip, economista de Morley Fund Management. Lo que pocos dudan es que ya las subidas de tipos no están en la agenda del BCE.

El mercado baraja entre una y dos rebajas este año

El mercado de futuros sí tiene un veredicto sobre lo que hará el BCE este ejercicio. Los futuros apuntan a unos tipos de interés en el 3,61%, lo que implica que dan por seguro un recorte desde el 4% actual y bastantes probabilidades a otro adicional antes de que finalice el año.

La menor tensión en el mercado interbancario y las expectativas de recortes en Europa también incidieron ayer en la evolución del euríbor a 12 meses, tipo al que se conceden la mayoría de las hipotecas en España. æpermil;ste cayó por séptimo día consecutivo para situarse en el 4,305%. El euríbor a 3 meses, por otra parte, retrocedió un 1,43% hasta situarse en el 4,33%.