Energía

España y Alemania se oponen al mercado europeo de renovables

España y Alemania han advertido por escrito a Bruselas que no aceptan su propuesta de crear un mercado de energías renovables para facilitar que esas fuentes cubran el 20% del consumo energético en 2020. Los dos países temen que ese comercio haga insostenible el sistema de subvenciones con el que han desarrollado sus sectores eólico y solar.

Nos gustaría dejar muy claro que no aceptamos un sistema de comercio europeo de títulos de energía renovable, ni siquiera si se combina con un mecanismo de adaptación temporal o con cláusulas de exclusión nacional'. Esa es la tajante advertencia que el ministro español de Industria, Joan Clos, y su colega alemán de Medio Ambiente, Sigmar Gabriel, han dirigido por escrito al comisario europeo de Energía, Andris Piebalgs, en vísperas de que la Comisión Europea apruebe sus esperadas propuestas legislativas en materia energética.

Los dos países que encabezan la generación eólica y solar en Europa se niegan a que Bruselas introduzca en esas propuestas 'un sistema de garantías de origen' que permitirá a los miembros de la UE alcanzar sus objetivos de renovables comprando cuota en un mercado virtual de esas energías. La misiva cuenta con el apoyo de Eslovenia (que tiene una cuota de renovables del 16%) y de Letonia (del 34,9%).

Clos y Gabriel creen que el comercio de títulos de energía renovable entre compañías 'añadiría un coste adicional enorme en los países con sistemas de tarifas reguladas (feed-in)'. Es decir, los sistemas de subsidios que tanto España como Alemania aplican con generosidad desde hace décadas.

'Sin el apoyo previsto en la Ley de Energías Renovables, esas fuentes no tienen todavía un precio competitivo con otros medios convencionales de generación eléctrica', reconoce el último informe del Gobierno alemán (noviembre de 2007) sobre la concesión de primas al sector. Desde que entró en vigor esa ley en el año 2000, la cuota de producción de renovables de Alemania se ha doblado (hasta el 5,8% en 2006) y en relación con el consumo ya alcanzan el 8%.

En España, el sistema de primas a las renovables se aplica con diversas variaciones desde la década de 1980 y el año pasado tuvo que revisarse porque se dispararon los costes.

'Las políticas de apoyo a las energías renovables siempre han sido competencia de los Estados miembros y este principio debe continuar en el futuro', exige la carta hispano-alemana.

Las patronales del sector, sin oponerse tajantemente al mercado, también han expresado su inquietud ante la iniciativa. La Asociación Europea de Energía Eólica teme que el comercio virtual obligará a los países a ajustar sus mecanismos de apoyo para mantener la producción nacional pero sin llamar la atención entre los potenciales exportadores de títulos de otros países. Esa Asociación pide que la posibilidad de colocar títulos en el mercado se limite a los países que ya hayan conseguido su objetivo de renovables.

El Gobierno español y el alemán se muestran dispuestos en su carta a Piebalgs a aceptar esa posibilidad, siempre que no se pongan en peligro sus incentivos. Bruselas, sin embargo, plantea la introducción del mercado desde el principio para que países con poco potencial en renovables, como Luxemburgo o Malta, puedan alcanzar más fácilmente sus objetivos.

Una alianza a favor de las primas al sector

La alianza de España y Alemania a favor de las incentivos en el sector de renovables data de hace tres años. Los dos Gobiernos firmaron en 2004 en Madrid una Declaración conjunta (a la que Eslovenia se sumó el año pasado) para defender y promover 'un sistema de primas y precios fijos que incremente el uso de las fuentes de energía renovables'. Los tres países mantienen un marco estable de contacto conocido como International Feed-In Cooperation.

Un informe reciente de ese organismo (de octubre de 2007) concluye que 'el apoyo de España y Alemania ha sido muy efectivo, llevando al mayor incremento absoluto de energías renovables en relación con otros países de la UE'.

En 2005, año que Bruselas tomará como referencia para asignar la cuota de renovables por países hasta 2020, Alemania cubría ya el 5,8% de su consumo energético con ese tipo de fuentes y España el 8,7%.

Los dos países, según el reparto que se hará oficial el próximo 23 de enero, deberán incrementar sustancialmente esos porcentajes. En el caso de España, hasta casi el 20%, según las fuentes consultadas.

Esa distribución, sin embargo, sigue sumida en la polémica. Ayer mismo se supo que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha advertido a la CE que su país (10,3% en la actualidad) no aceptará ningún objetivo superior al 20%.