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Los alimentos explican ya el 36% de la inflación mundial

En países asiáticos como China supera el 75%.

El imparable incremento de los precios de la alimentación está repercutiendo en la evolución de la inflación a escala planetaria. El FondoMonetario Internacional acaba de concluir un estudio, en el que calcula que el encarecimiento de los alimentos en la primera parte de este año explica, por sí solo, el 36,4% del rebrote inflacionista mundial registrado en el mismo periodo.

Este porcentaje tan sólo es una media, ya que hay zonas geográficas en donde los alimentos tienen una mayor repercusión en la renta familiar. En el caso de los denominados países emergentes la subidamedia del precio de los alimentos ha explicado el 56% de la inflación registrada en esos países (en China supera el 75%). Algo parecido ocurre con los de Oriente Medio (52%). Cierto es que en alguno de ellos el encarecimiento de algunos productos agrícolas ha servido para elevar sus exportaciones (Argentina, Bolivia y Brasil) pero otros tantos no han tenido esa suerte, debiendo soportar importaciones mucho más gravosas (China, Ghana, Nigeria, etc.) y reducciones en sus niveles de renta.

En el caso de las economías desarrolladas (Europa, Japón y Estados Unidos), aunque el impacto de los alimentos en la inflación ha sido importante, éste se limita a sólo el 18%. Pero, además, el estudio del FMI indica que la subida de precios de la alimentación tiene también un efecto arrastre en otros productos no alimenticios de la cesta de la compra. En algunos países, sobre todo menos desarrollados, un incremento de los precios de los alimentos ha dado lugar a un incremento similar en el resto de productos que componen el IPC. Para acabar con estos efectos perniciosos sobre la inflación, el FMI propone una serie de recetas a los países.

Entre ellas, se encuentra la reducción de los aranceles a la importación de alimentos, un uso sostenido de los biocarburantes (que no suponga el colapso de la producción del cereal) y un seguimiento y control riguroso de la política monetaria (subida y bajada de tipos de interés), en función del ciclo económico de cada país o zona geográfica afectada.

Mayores costes en España que en la UE

La subida del 6,1% de los alimentos elaborados en el IPC de octubre en España ha pillado a contrapié a la mayoría de los analistas. Xavier Segura, director del servicio de Estudios de Caixa Catalunya, certifica que ese repunte le ha cogido por sorpresa y que necesita más tiempo para estudiarlo. En su opinión, España está asumiendo unos costes superiores que el resto de los socios de la Unión Europea por el alza de los cereales.

Si se compara la evolución de la partida de los alimentos en el IPC de España y en el de la zona euro en los tres últimos meses, la diferencia entre ambas (siempre en contra de España) ha oscilado entre seis décimas en julio, siete en agosto, un punto en septiembre y 1,7 puntos en octubre. José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney, coincide en ese punto y cree que se debe a un problema de falta de competencia. ¢No existe concertación de precios en España, pero sí hay inflación de demanda¢, dice. Este desequilibrio en la formación de precios ha provocado el inicio de una investigación por parte de la Comisión Nacional de Competencia, informa C. Molina.