Ram Bhavnani

'No quiero vender, pero todo tiene un precio'

Llegó a Tenerife en 1965 para ocuparse de la tienda textil de su futuro suegro. Tras una buena gestión pudo invertir 120.000 euros en Bolsa. Hoy mueve más de 600 millones

Ram Bhavnani es un inversor y multimillonario atípico donde los haya. Vegetariano y muy religioso, practica la humildad como filosofía de vida. No tiene coche. Lleva una vida austera y nunca ha cambiado de casa pese a sus éxitos. Un hombre que tuvo que dejar de estudiar para pagar la dote de su hermana ha amasado una fortuna con un estilo de inversión que produciría vértigo a cualquier asesor. Invierte a crédito, apenas diversifica y prefiere la banca porque, asegura, entiende el negocio. Su apuesta por el Central Hispano antes de la fusión con Santander o la entrada en el Zaragozano antes de la opa de Barclays han sido algunos de sus grandes aciertos. Hoy es el segundo accionista de Bankinter, con un 14,99%. Un valor que se ha disparado un 24,48% esta semana entre rumores de fusión. ¿Se repetirá la historia? Bhavnani, de trato cercano y hablar pausado, se escuda en su condición de consejero para esquivar las preguntas sobre la entidad. No desvela a cuánto vendería su participación aunque reconoce que 'todo tiene un precio' en una entrevista con motivo de la presentación de su libro, Los secretos para ganar dinero en Bolsa, cuyos ingresos se donarán a la Asociación contra el Cáncer de Tenerife.

En su libro comenta que todas las decisiones de inversión las toma basadas en un estudio riguroso de las compañías. ¿Cuánto hace la suerte a la hora de invertir con éxito?

Cuenta mucho. El deportista más grande del mundo se puede caer, y eso yo diría que es mala suerte. Para tener éxito hay que trabajar, analizar, poner controles de riesgo. Te tiene que gustar pero, claro, también está el factor suerte, porque si no la tienes de entrada, no puedes hacer más.

'El dinero no es para mí. Es para mi familia, para la gente de mi vida y para la sociedad'

Con la crisis que ha vivido la banca este verano, ¿se ha replanteado su estrategia de invertir fundamentalmente en ese sector?

Yo creo que la crisis no tiene fundamento, especialmente en la banca mediana, porque es la que menos morosidad tiene. Si bien son bancos hipotecarios, el dinero lo captan de los depósitos. Son hipotecas de primera clase. No son ni mucho menos subprime. Las ventas se han producido de manera injustificada.

¿Se ha planteado aprovechar estas caídas para entrar en otros bancos?

En estos momentos tenemos el 14,99% de Bankinter, y esto ya es un salto muy fuerte. Además, estamos creando una Sicav con Caja Canarias. Hemos creado una sociedad conjunta -50% propiedad de Casa Kishoo y 50% del banco-, y en unos ocho o 10 días vamos a dar entrada a empresarios canarios. Estoy invirtiendo bastante dinero ahí y en otra sociedad informática, que se llama Microfusión y tiene 300 trabajadores. Esta empresa ya existía y se ha fusionado con Soluciones Informáticas. Del combinado nosotros tenemos el 15%, Caja Canarias el 15% y el 70% restante está en manos de los 7 socios.

¿Tiene permiso para incrementar su participación en Bankinter?

De momento estamos contentos, y la participación actual es suficiente. Además, como tenemos estos proyectos con Caja Canarias para desarrollar la isla, si podemos captar dinero y crecer conjuntamente, mucho mejor. Hay 15.000 personas en Canarias con más de un millón de euros.

¿A qué precio estaría dispuesto a vender Bankinter?

Bueno, si viene el momento ya veremos. No quiero vender, pero es verdad que todo tiene un precio. No tengo apego a nada. Pero tengo prohibido hablar de Bankinter porque lo que diga puede resultar muy sensible.

¿Qué tal se lleva con Pedro Guerrero, el nuevo presidente de Bankinter?

Es una persona con experiencia y buena trayectoria profesional. Yo llevo solamente año y pico en el consejo. He tenido unos ocho o nueve consejos con el. Lo está haciendo bien.

¿Qué hay de cierto en esa supuesta lucha de poder que mantiene con Jaime Botín?

No hay lucha de poder. Jaime Botín es accionista como yo. Yo tengo casi el 15% y el tiene el 16 y pico. Botín ha sido fundador, y tiene mucho cariño a la entidad.

¿Hay algún otro banco atractivo ahora en el que invertir?

Sí, los cinco medianos son buenos porque han caído de forma injustificada. Los inversores extranjeros han salido con las recomendaciones de Citi o Goldman Sachs porque no saben, no están aquí, no palpan cómo son de verdad estas compañías.

¿Le gusta algún otro valor?

La alimentación. Las renovables también están bien pero están subiendo mucho, y no sabemos el crecimiento que van a tener. Hay que tener un poco de cuidado.

¿Por qué quiere ganar dinero si vive de forma tan humilde?

Yo siempre he dicho que vivo igual que siempre. Voy caminando a todas partes. Llevo a mis nietos a la guardería y les llevo en el brazo. El dinero no es para mí. Es para mi familia, para la gente de mi vida y para toda la sociedad. En mis hoteles hay 1.000 personas comiendo y en el banco hay 4.500 empleados. El dinero crea más empleo y seguridad para otros pero no trae la felicidad. Si tienes salud, una buena familia y alrededor tuyo hay buenas vibraciones eso es lo importante.

Enemigo de los objetivos de rentabilidad

Los secretos para ganar dinero en la Bolsa, un libro escrito por Antonio Salazar basándose en las experiencias de Ram Bhavnani, recopila en 254 páginas consejos para invertir.

Curiosamente, una de las máximas de este reputado inversor consiste en no fijarse objetivos de rentabilidad anuales. Su objetivo consiste en batir la inflación y cubrir los intereses de la deuda, ya que estamos ante un hombre que a menudo invierte a crédito. 'El éxito o el fracaso tiene que ver con la templanza y tranquilidad que son necesarias para no perder de vista el objetivo, que en ningún caso puede ser ganar una cantidad previamente establecida'. La prudencia y la aceptación de los errores son otras de las claves desveladas.

Bhavnani también explica su preferencia por la banca. Un sector que le gusta por la seguridad que ofrece, su solidez y por los atractivos dividendos que paga. Y es que una de las estrategias que más ha utilizado es la de solicitar un crédito en el mismo banco en el que quiere invertir para utilizarlo en la compra de acciones con la idea de pagar los intereses con los dividendos. Eso sí, su músculo financiero le permite obtener créditos baratos. No paga más de 0,25% por encima del tipo oficial.