Derechos de autor

El Gobierno envía al Tribunal de Competencia el conflicto entre Dama y Sgae

El Servicio de Defensa de la Competencia ha remitido al Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) el expediente que contiene la demanda interpuesta por Dama, la gestora de derechos de autor de medios audiovisuales contra la Sgae.

Es la segunda vez que ambas sociedades de gestión de derechos de autor se enfrentan ante el Servicio de Defensa de la Competencia. Pero en la primera ocasión, en noviembre de 2003, alcanzaron un acuerdo en el que, entre otros aspectos reconocía el pago de una serie de cantidades por parte de Sgae a Dama y la elaboración de una base de datos conjunta, de modo que a partir de ese momento quedase claro qué autores y qué obras estaban asociados a cada una de las entidades.

Fuentes jurídicas de Dama señalaron ayer que la Sgae ha incumplido todos los acuerdos, por lo que el año pasado decidieron solicitar de nuevo la tutela de Competencia, ya que consideran que desde la creación de Dama en 1999, la Sgae 'ha impedido que actuemos de forma normal en el mercado'.

De hecho Sgae recaudó hasta 2003 todos los derechos de autor, por lo que el acuerdo firmado ante Defensa de la Competencia en 2003 incluía el pago de 1,9 millones de euros en concepto de las recaudaciones obtenidas entre 1999 y 2003 y de 760.000 euros por las de 2003. Según Dama, la Sgae sólo les reintegró 1,3 millones. 'El resto está aún pendiente', explican en Dama.

Desde enero de 2005 Dama recauda directamente y reparte derechos por las obras audiovisuales que tiene registradas a sus más de 200 socios, que en 1999 decidieron escindirse de la Sgae. La sociedad gestora de derechos de autor de medios audiovisuales afirma además que la Sgae ha incumplido también el acuerdo de elaborar una base de datos conjunta.

El Tribunal de Defensa de la Competencia tiene ahora un año para resolver sobre el conflicto.

Escisión de la SGAE

Dama apareció en el mercado en 1999 creada por un grupo de autores de medios audiovisuales que no se consideraban bien retribuidos por la Sgae, a la que acusaban de dedicar a la música el 80% de su recaudación y sólo el 20% al sector audiovisual.